31 octubre,2020 8:59 am

Señala la ASF avance “marginal” en la reconstrucción del patrimonio cultural dañado por los sismos de 2017

Audita la dependencia a la Secultura federal, el INAH y el INBAL y encuentra múltiples deficiencias en los procesos administrativos para el rescate de los edificios afectados

Ciudad de México, 31 de octubre de 2020. El escaso avance en la reconstrucción de los bienes culturales afectados por los sismos de 2017 prolongaría hasta 12 años el tiempo necesario para atenderlos a todos, no los cinco años previstos por el gobierno federal.

De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que ayer entregó un informe de resultados de la fiscalización de la Cuenta Pública 2019, la falta de progreso significativo en la reconstrucción pone en falta a la Secretaría de Cultura (Secultura) federal con uno de sus objetivos principales: el derecho al acceso a la cultura.

El avance, que calificó como “marginal”, apenas fue del 18 por ciento de los inmuebles con valor patrimonial que están en la lista para ser atendidos con recursos del Programa Nacional de Restauración (PNR).

“En 2019, la Secretaría de Cultura, en el marco del PNR, no contribuyó a garantizar la realización del derecho de acceso a la cultura y al disfrute de los bienes culturales afectados por los sismos de septiembre de 2017 y febrero de 2018, debido a que presentó una cobertura marginal, pues de los mil 137 bienes afectados únicamente con los apoyos del programa benefició 206”, detalló la ASF.

De estos 206, además, sólo 101 fueron concluidos, lo que aleja a la Secultura aún más de su meta.

En esta entrega de resultados, la ASF realizó tres auditorías individuales a la Secultura, el INBAL y el INAH, con resultados similares.

En el caso de la dependencia que encabeza el sector, si bien no se detectaron desfalcos ni se recomendaron sanciones administrativas o penales, se encontraron múltiples deficiencias en los procesos administrativos para la reconstrucción.

En el dictamen de la fiscalización, la ASF señala que la Secultura no cuenta con una matriz de indicadores de resultados adecuada, por lo que no se pudo evaluar adecuadamente el cumplimiento de los objetivos del PNR.

Asimismo, señala que la incapacidad de la Secretaría de identificar con precisión a la población objetiva de los apoyos constituye una discrepancia con lo que dicta la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria en materia de subsidios.

También apunta que no se acreditó que todos los solicitantes de los beneficios del PNR cumplieran a cabalidad con los requisitos, que no se cuenta con todos los expedientes de obras concluidas, que no se reportó adecuadamente las reuniones de la Comisión de Control y Seguimiento y que el presupuesto no se ejerció en las fechas adecuadas, lo que limitó que los beneficiarios recibieran los recursos con oportunidad.

“La Secultura debe replantear los controles de su operación, ya que, para 2019, el 91.9 por ciento de las solicitudes de atención de bienes culturales no cubrieron los requisitos; acreditó la suscripción de 41 de los 42 convenios con los que otorgaría los subsidios, los cuales fueron formalizados seis meses después de lo establecido en la normativa que regula la operación de éstos”, recomendó la ASF.

“(Asimismo), no demostró haber realizado la supervisión, verificación y seguimiento de los 206 bienes culturales reportados como atendidos y de los 101 bienes reportados como concluidos, en 21 no evidenció el expediente completo, por lo que no hubo certeza en la aplicación de los recursos del programa” en inmuebles como la iglesia Nuestra Señora de Los Ángeles, en la colonia Guerrero de la Ciudad de México, que espera rescate tras los daños sufridos durante el sismo de 2017.

Se trabajó sin metodología

Entre las faltas señaladas se encuentra que careció de una metodología acreditada para evaluar e identificar las afectaciones, que no contó con indicadores para la gestión de intervenciones ni con instrumentos para supervisar o documentar la ejecución de las acciones de restauración.

“En opinión de la ASF, en 2019, el INAH no sustentó en qué medida, en el marco del Fonden, avanzó en la atención de los monumentos y zonas de monumentos arqueológicos e históricos afectados por los sismos de 2017, ya que no comprobó contar con el inventario y el censo para identificar los bienes culturales dañados, ni la documentación de las intervenciones autorizadas por el Comité Técnico del Fideicomiso Fonden”, criticó la Auditoría Superior de la Federación.

“Además, aun cuando la entidad reportó la erogación de 117 mil 566 pesos para la ejecución de 134 intervenciones en 2019, no demostró la evidencia documental de ese hecho, ni de su supervisión, por lo que careció de elementos probatorios para evidenciar que consolidó, reestructuró o reconstruyó esos inmuebles”, señaló también.

El caso del INBAL es más grave, puesto que, tras una evaluación que la ASF considera insatisfactoria, sólo señaló a 8 inmuebles en la Ciudad de México con daño y sólo uno de estos, el Munal, como candidato a recibir recursos del Fonden.

A pesar de esto, el Instituto no ha realizado solicitud alguna de recursos, por lo que la ASF considera que, a tres años de los sismos, su avance en la materia es nulo.

Texto: Francisco Morales V. / Agencia Reforma