
Tlapa, Guerrero, a 22 de julio de 2025.- El integrante del movimiento en defensa de la Plazuela de los Cántaros Sergio Hugo Ureiro Castañeda fue sepultado en el panteón de San Diego tras ser asesinado a balazos la tarde del domingo en la gasolinera Tlachichinolapa mientras esperaba su turno para cargar combustible.
La familia señaló de responsable al presidente priista de Tlapa, Gilberto Solano Arreaga del asesinato del defensor ambientalista Sergio o Chinaca, como se le conocía en su afición al futbol.
El también arquitecto fue reconocido por su activa participación en el movimiento que emprendieron el 6 de enero de 2024 contra un proyecto mdel alcalde, que pretendía construir locales fijos en el área de La Plazuela para los vendedores de comida.
La inconformidad venía desde décadas atrás en que vecinos y autoridades del barrio de San Diego le exigían al Ayuntamiento que le diera el uso inicial al espacio, que era la venta de artesanías, cántaros y ventas dominicales solamente, pero ningún alcalde lo hizo, pese a que tuvieron una resolución a su favor.
La hermana de Sergio, promotora de recuperar el espacio, Verónica responsabilizó a Solano Arreaga de lo que le pueda pasar a su familia y de lo que le ocurrió a su hermano que desde el 2024 lucharon por recuperar la plazuela y el 9 de enero pasado retiraron mesas, casetas metálicas, enseres de cocina del lugar que causaban contaminación en el lugar, dejándolas en la calle.
La también delegada del barrio de San Diego, dijo que llevaron a su hermano a la plazuela porque lo mataron por buscar que se liberara, por pelear por un lugar para todos.
Lamentó que a las personas que pelean por un derecho les arrebaten la vida y en este caso luchó por recuperar el espacio y no se siguieran dañando los árboles, “aquí se queda un pedazo de su alma, porque lo liberó con sus propias manos, como un derecho a un espacio libre, para la gente”.
Adelantó que saben que será un homicidio que quedará en la impunidad como todos los que han ocurrido en la ciudad, debido a la complicidad que hay entre las autoridades que sobornan y compran la justicia, pero “de la justicia divina nadie se escapa”, se consoló.
Después de la plazuela el féretro fue llevado a la iglesia para una misa de cuerpo presente y luego al panteón de San Diego.
En Facebook hay manifestaciones de apoyo a su familia y a él como una persona tranquila y contra el alcalde Solano Arreaga que no hace nada para que haya seguridad, además de acusarlo de estar coludido con la delincuencia y que está ausente del municipio.
Sergio fue ambientalista, protegía los árboles de la plazuela de los daños de los comerciantes de comida que les clavaban clavos y les echaban aceite.
Tenía un negocio de abarrotes y placas de paneles de tabla roca en la entrada de La Mona, arriba estaba un bar y recientemente se incendió.
La Plazuela de los Cántaros se ha convertido en un espacio para actividades y talleres culturales.
Texto y foto: Carmen González Benicio


