5 noviembre,2018 1:38 pm

Sin visitantes ni cambio de fecha el Boca-River de la Libertadores 

A pesar de lo atractivo que genera el superclásico, esa situación “puede generar problemas para los socios” de los clubes, que perderían la posibilidad de concurrir al estadio porque sus lugares serían cedidos a los visitantes.
Buenos Aires, Argentina, 5 de noviembre de 2018. Los dos superclásicos entre Boca y River que definirán la Copa Libertadores se jugarán sin aficionados visitantes, confirmaron hoy las directivas de los clubes después de cinco días de negociaciones en las que intervino hasta el presidente argentino, Mauricio Macri.
Los partidos se disputarán como estaba previsto, y pese al pedido de ambos clubes, los sábados 10 y 24 de noviembre, aunque el horario fue retrasado una hora desde las 16:00 hasta las 17:00 hora local (20:00 GMT).
Boca y River “llegaron a un acuerdo para que la final se dispute sin público visitante”, anunció el presidente de la Asociación del Futbol Argentino (AFA) en una rueda de prensa junto a los  presidentes de Boca, Daniel Angelici, y River, Rodolfo D’Onofrio.
Tapia leyó un comunicado que destacó que Angelici y D’Onofrio “coincidieron (en) que, a pesar de lo atractivo que genera la presencia de dos parcialidades”, esa situación “puede generar problemas para los socios” de los clubes, que perderían la posibilidad de concurrir al estadio porque sus lugares serían cedidos a los visitantes.
En ese sentido, Angelici y D’Onofrio dijeron que “valoran y reconocen el interés” hecho público por Macri cuando el viernes opinó que los partidos correspondientes a la final de la Libertadores debían jugarse con aficionados visitantes en las gradas y declaró que su gobierno haría lo posible para lograrlo.
“Vamos a permitir que vaya público visitante. Es una decisión tomada”, expresó Macri en declaraciones radiales tras una reunión con sus funcionarios de seguridad.
Sin embargo, horas después de esa afirmación el mandatario modificó su posición al decir que la decisión final iba a quedar en manos de los presidentes de Boca y River, que habían expresado su oposición al tema.
Argentina mantiene desde hace más de cinco años la prohibición que la hinchada visitante asista a los partidos de futbol de todas las categorías, una medida que dispuso en 2013 el entonces gobierno de la peronista Cristina Fernández de Kirchner en conjunto con la AFA para frenar la violencia en los espectáculos deportivos.

Foto: Twitter @CONMEBOL

Sólo en algunos partidos en particular se habilita la asistencia de la afición visitante, aunque con amplios operativos de seguridad.
Tapia, Angelici y D’Onofrio, en tanto, cuestionaron que la Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) rechazara la posibilidad de que los superclásicos pudieran jugarse los domingos 11 y 25 de noviembre, tal como pretendían los clubes, en lugar de los sábados 10 y 24, como quedó establecido. Los directivos plantearon el pedido al presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, pero éste lo rechazó.
“Va a ser un trastorno porque habrá que reprogramar los partidos de todas las categorías” del futbol argentino, afirmó Tapia.
Sin embargo, los tres coincidieron en que el hecho de que Boca y River disputen la final de la Copa Libertadores representa “un honor” para el futbol local a nivel continental.
“No hay antecedentes en el mundo, en una instancia de esta índole, de dos equipo tan representativos. La voluntad es de disfrutar entre todos este momento tan importante para el fútbol argentino”, comentó Tapia.
En un programa televisivo, Angelici y D’Onofrio habían pedido que un cambio de fecha de los partidos por coincidir con la celebración judía del Shabat, que comienza cuando aparece la primera estrella del viernes y culmina al salir la primera del sábado.
Tanto Boca como River jugaron el sábado sus encuentros de la Superliga argentina en horarios coincidentes con el Shabat.
Los partidos de la final Copa Libertadores estaban previstos para el 7 y el 28 de noviembre pero fueron reprogramados para que no coincidieran con los operativos de seguridad de la cumbre del G20 que el 30 de noviembre y el 1 de diciembre reunirá en Buenos Aires a jefes de Estado de la talla de Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping.
Texto: DPA / Foto: @CONMEBOL