23 octubre,2021 10:54 am

Sirven tiburón, especie en riesgo, en lugar de marlin en restaurantes del país, alertan

 

Ciudad de México, 23 de octubre de 2021. En restaurantes y pescaderías del país se venden especies de tiburón en peligro de extinción como si fuera cazón, bacalao y marlin, alertó la organización ambientalista Oceana.

En Mérida, indicó, se realizaron pruebas de ADN en establecimientos y se encontró que el cazón –un nombre comercial utilizado para identificar algunas especies de tiburón– es sustituido por al menos otras 11 especies de tiburón, como el sedoso, el coralino, el limón, el mako, el martillo cabeza de pala o el martillo común, estos dos últimos en riesgo de desaparecer.

La sustitución, estimó, sucede 40 por ciento de las veces que se consume cazón en la capital de Yucatán.

“En México la pesca de tiburón tiene importancia económica y social, pero no todas las personas quieren consumirlo”, comentó Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana en México.

“Hoy nos han quitado ese poder de decisión, no podemos elegir porque no tenemos ninguna certeza de la especie que nos venden. Tampoco sabemos cuánto tiburón se pesca, dónde y cómo; eso dificulta el trabajo de las propias autoridades y sabotea cualquier esfuerzo de conservación”.

La organización recordó que en un estudio previo realizado en 2019 encontró que 66 por ciento de las veces que consumimos bacalao es en realidad alguna especie de tiburón o raya.

El producto típico de la temporada navideña, apuntó, fue sustituido por al menos ocho especies de tiburones, todas enlistadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en alguna categoría que va de “casi amenazado” hasta en “peligro crítico”.

En tanto, agregó, en pruebas realizadas en siete ciudades (Cancún, Ciudad de México y Mazatlán en 2018, y Ensenada, Tijuana, Mérida y Guadalajara en 2020), se detectó que el tiburón zorro, el mako y el sedoso se vendieron como marlin; mientras que el tiburón martillo, el azul, el toro, el cangüay y el puntas negras se vendieron bajo el nombre de “cazón”.

Texto: Víctor Osorio / Agencia Reforma