
La calificadora proyecta la llegada de menos de 800 mil visitantes nacionales y extranjeros a las ciudades sedes de México a diferencia de la Secretaría de Turismo que estimó que el número de visitantes en el país podría alcanzar los 5.5 millones
Ciudad de México, 10 de junio de 2026. La Copa Mundial de la FIFA 2026 tendrá un impacto económico limitado para el país dado que habrá menos visitantes de los proyectados por el gobierno y porque únicamente el 12.5 por ciento de los partidos del torneo se disputarán en México, señaló Moody’s.
En un escenario base, la calificadora proyecta la llegada de menos de 800 mil visitantes nacionales y extranjeros a las ciudades sedes de México, y menos de 700 mil visitantes en un escenario conservador; en ambos casos, son cifras inferiores a los cálculos oficiales.
“A pesar de que en México se celebrarán únicamente 13 de los 104 partidos del torneo, en noviembre de 2025 la Secretaría de Turismo estimó que el número de visitantes en el país podría alcanzar los 5.5 millones.
“Sin embargo, consideramos que las cifras podrían ubicarse en niveles muy inferiores como resultado de diversos factores. En primer lugar, el precio de los boletos, que será aproximadamente tres veces superior al observado en Qatar 2022, limita la demanda potencial a segmentos específicos de mayor poder adquisitivo”, dijo la calificadora en análisis sectorial publicado hoy.
En segundo lugar, abundó, la distancia entre las ciudades sede implica costos de transportación más elevados para los aficionados que logren adquirir entradas, lo que podría desincentivar el deseo de viajar.
Adicionalmente, la política migratoria restrictiva de Estados Unidos, país que albergará 78 de los 104 partidos, ha reducido el interés de turistas internacionales en asistir al evento.
La agencia indicó que, en caso de un desempeño deportivo favorable, hasta 5 de los 13 encuentros programados en México podrían corresponder a la Selección Nacional; además, el resto de los equipos participantes en los partidos que se disputarán en el país, en su mayoría, no corresponden a selecciones de primer nivel, lo que limitará la capacidad para atraer flujos relevantes de aficionados.
“Con base en lo anterior, en nuestro escenario base estimamos la llegada de 768 mil visitantes (521 mil nacionales y 247 mil extranjeros), mientras que en nuestro escenario conservador proyectamos el arribo de 674 mil visitantes (474 mil nacionales y 200 mil extranjeros)”, indicó.
Moody’s explica que, para los estados y municipios anfitriones, los impactos giran sobre la recaudación de impuestos y el gasto en seguridad e infraestructura.
“La Copa Mundial puede contribuir a un leve incremento en los ingresos propios, especialmente el impuesto sobre el hospedaje.
“Sin embargo, estimamos que el impacto transitorio del mayor consumo será marginal y cualquier impacto positivo se compensa por un incremento del gasto en seguridad”, expuso la calificadora.
En términos de gasto de capital, algunos emisores ejecutaron proyectos de transporte y espacios públicos en anticipación de los partidos, pero con impactos desiguales, indicó.
Para los corporativos, la calificadora estima que el impacto directo derivado del turismo asociado a la Copa Mundial ascenderá a mil 30 millones de dólares en el escenario base y a 730 millones de dólares en el escenario conservador, con efectos secundarios en la economía.
Esto último porque prevé que la Copa Mundial dé un impulso al consumo interno, favoreciendo los sectores de bares y restaurantes, alimentos y bebidas, aparatos electrónicos, así como un incremento en las pautas publicitarias de los anunciantes en radio y televisión.
Para la banca en México, la Copa Mundial generará un impulso positivo pero acotado, aseveró la agencia.
Esto, explicó, será principalmente a través de una mayor colocación en cartera de consumo durante los días del evento, así como un impulso al crédito pyme en los meses previos.
“Este efecto estará concentrado en sectores vinculados al consumo no duradero y servicios, y podrá ser observado en las ciudades sede del evento.
“Si bien el dinamismo apoyará de forma temporal la rentabilidad del sistema, no se anticipan cambios estructurales en los fundamentales crediticios de la banca en México”, sostuvo.
Charlene Domínguez / Agencia Reforma


