
Con gol en tiempo de compensación de Uriel Antuna, el Tri derrota a la débil selección caribeña, que se fue adelante en el marcador desde el minuto 10 y después empató el duelo Sebastián Córdova, en partido disputado en el estadio Nemesio Diez de Toluca, que no se llenó.
Toluca, Edomex, 21 de noviembre de 2019. Bermudas está a años luz de ser Argentina y casi provoca el segundo ridículo de la selección mexicana.
México debe agradecer al árbitro salvadoreño Ismael Cornejo los 5 minutos de compensación, porque en dicho lapso cayó el gol de Uriel Antuna, el 2-1 sobre los caribeños en la Concacaf Nations League.
Algunos jugadores de Bermudas se desplomaron. Tras el silbatazo final, el capitán Dante Leverock, autor del gol al 10’, parecía en estado de shock, lógico porque se les escapó la clasificación a la Copa Oro 2021, que pasó a dominio de Panamá.
Antes de ese momento la frustración era mexicana, tanto que la bien portada afición en el Nemesio Diez gritó el “eeehhh… puuuto” en tres ocasiones, lo que ameritó un llamado de atención al 90’, por parte del sonido local. La situación pudo ser peor de no ser por Antuna, la gran revelación en este proceso del Tata.
Gerardo Martino, por lo menos, no celebrará tan amargamente su cumpleaños número 59. Cierra el 2019 con 15 victorias en 17 partidos.
El triunfo no puede maquillar el triste desempeño Tricolor.
La situación fue tan crítica que Martino mandó a la cancha a Rodolfo Pizarro, Roberto Alvarado y Raúl Jiménez, la artillería pesada. Alguna vez dijo que las “puteadas” llegarían, y ahora estuvo muy cerca.
Porque la defensa central de México debe agradecer que Bermudas no tiene como 9 a Lautaro Martínez, ya que Reggie Lambe y Nahki Wells perdonaron a Hugo González.
México reaccionó gracias a una genialidad de Sebastián Córdova, un zurdazo en el que guardó la pelota en el ángulo superior izquierdo, que le dio cierta calma a un equipo sin la claridad para penetrar por las bandas, sin creatividad para dañar al visitante.
Antuna fue el mejor jugador mexicano, el que más dañó por el costado derecho, tan incansable que incluso al 93’ tuvo gas para evitar la insurrección de un modesto e incómodo rival.
Quería Martino rivales de peso
Gerardo Martino cerró su primer año al frente de la selección mexicana con un balance positivo, pero con la espina clavada por no haber enfrentado a rivales de mayor jerarquía.
“Podría ser un poco más expresivo si hubiéramos agregado entre medio de todos estos partidos alguno más de los de primer nivel, para saber si lo de Argentina es una realidad que tenemos que vivir y sobre la cual tenemos que mejorar, o si fue un partido con errores puntuales donde hubo media hora desafortunada. Para cambiar la calificación deberíamos haber tenido un abanico de rivales mucho más amplio”, dijo.
“Lo que sí creo que es bueno es jugar un torneo oficial, donde hay Fase de Grupos, y empiezan los partidos donde te vas a tu casa o te quedas, y aún en esas situaciones de alto riesgo la forma de jugar se sostuvo, eso sí me parece que es importante. Nosotros hemos buscado el resultado siempre conservando la forma”.
Para Martino, otra situación destacable es haber encontrado futbolistas jóvenes que están en proceso de madurar.
“Generalmente nosotros ubicamos nuestro confort en el resultado, esos resultados han sido buenos, plasmar una idea está plasmada, y me quedé muy conforme con esto que sucedió en octubre y noviembre, de mezclar los que más tiempo llevan en la selección con los más jóvenes”, explicó.
“Eso en el aprendizaje y crecimiento de esos futbolistas está bueno, es probablemente lo que más destaco”.
De la sufrida victoria ante Bermudas, Martino reconoció que se vio obligado a modificar sus planes.
“Entramos un poco en desesperación hasta que tuvimos que recurrir a los muchachos de siempre, cosa que no era mi intención hacerlos jugar, ni a Rodolfo ni al Piojo ni a Raúl, y tuvimos que forzar el resultado con ellos. Al final se dio, pero poco lo destacado”.
Texto: Edgar Contreras / Agencia Reforma / Foto: Agencia Reforma


