
Ciudad Altamirano, Guerrero, 24 de septiembre de 2025. Maestros de la Universidad Tecnológica de la Tierra Caliente denunciaron que en represalia por la huelga que iniciaron en abril pasado y que concluyó en agosto, cerraron los salones de algunos profesores y ahora dan clases en los pasillos.
Los maestros se reunieron de nuevo con el sindicato para señalar que varios de los puntos acordados para levantar la huelga no se cumplieron y que, por el contrario, han sido víctimas de represalias.
Señalaron que los profesores han estado dando clases en el patio de los salones, donde han colocado sus pizarrones y sacaron las butacas de los alumnos. Aseguraron que los salones que ocupaban fueron reasignados a otras actividades y ya no les permitieron la entrada.
Sin embargo, la escuela justificó la medida, al señalar que el motivo es la falta de matrícula y que no se justifica la actividad de algunas carreras. Esto, debido a que después del paro hubo una disminución considerable de la matrícula.
La escuela tenía casi 500 alumnos al cierre del cuatrimestre anterior, sin embargo, el paro se realizó en los meses en los que los estudiantes comienzan a decidir su futuro escolar.
Esto provocó que, en los primeros dos meses del paro, sólo cinco personas solicitaran el ingreso a la universidad. Fue en agosto cuando comenzaron a registrar estudiantes de nuevo ingreso.
La captación apenas y alcanzó los 280 alumnos, muy por debajo de lo esperado.
Los maestros inconformes acusaron a la rectora Zaira Gama Palacios de ser la responsable de mantener las diferencias y los conflictos dentro de la institución, así como de no respetar los acuerdos, lo que provocó que los estudiantes consideren que la Tecnológica de Tierra Caliente no es una opción viable para estudiar.
La Universidad Tecnológica se ubica en la comunidad Los Limones, del municipio de Pungarabato. Desde su fundación registró una de las matrículas más bajas. Imparte las carreras de energías renovables, elaboración de proyectos, tecnologías de la información, mecánica y gastronomía.
Israel Flores


