24 septiembre,2025 6:03 am

Normalistas lanzan una camioneta en llamas y petardos al cuartel del Ejército en Iguala  

Exigen que la Sedena entregue los 800 folios para continuar la investigación del paradero de los 43 estudiantes que fueron desaparecidos hace casi 11 años en esa ciudad. Denuncian que efectivos del 27 Batallón son directamente responsables de los hechos porque un grupo de jóvenes fue ingresado a sus instalaciones la noche del 26 de septiembre

Iguala, Guerrero, 24 de septiembre de 2025. Madres y padres de los 43 jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa con integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) protestaron este martes en las instalaciones del Campo Militar 35-C de esta ciudad, donde lanzaron decenas de petardos y quemaron una camioneta en la entrada del 27 Batallón de Infantería, para exigir la entrega de 800 folios de los archivos militares para continuar con las investigaciones.

A diferencia de otras protestas, como la realizada un día antes en la 35 Zona Militar de Chilpancingo, en esta ocasión no hubo respuesta represiva por parte de los militares para replegar la protesta con gas lacrimógeno.

Poco después de la una de la tarde llegó el contingente de madres y padres con acompañamiento de normalistas de escuelas rurales del país y organizaciones sociales a bordo de 28 autobuses, como parte de las acciones de lucha en el séptimo día de la jornada de cara a la conmemoración de 11 años de los hechos.

En la entrada a Iguala la caravana de autobuses se detuvo afuera de las instalaciones del Palacio de Justicia del Poder Judicial del Estado (PJE), donde las labores fueron suspendidas debido a esta protesta, además se vio que fue colocada una barricada de piedras y se abrió una zanja en la puerta posterior para evitar el paso de vehículos.

Los autobuses se apostaron en los cuatro carriles del Periférico Oriente afuera del Campo Militar General Agustín de Iturbide, por lo que el paso de vehículos fue cerrado en toda la zona, además, negocios cercanos y los de la plaza comercial Galerías Tamarindos, fueron cerrados ante el temor de las protestas.

El Ejército no ha brindado la información

Durante el mitin afuera del cuartel, el vocero de los padres Melitón Ortega advirtió que la lucha de los padres continuará hasta saber la verdad, hasta saber que los autores materiales e intelectuales de los crímenes cometidos hace 11 años sean castigados.

Dijo que este día las madres de familia formadas frente al cuartel militar de Iguala, “no es por gusto ni porque no tienen nada que hacer en sus casas, sino porque el Ejército no ha brindado la información a pesar del esfuerzo institucional del gobierno del ex presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Denunció que son testigos de las solicitudes que ha hecho el gobierno actual para que el Ejército entregue las evidencias en su poder para esclarecer los hechos y las autoridades militares siguen en la misma postura de negar la información.

Que entregue los archivos militares para continuar las investigaciones

Por su parte el representante legal de los padres y abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Isidoro Vicario Aguilar, recordó que una de las líneas de investigación que han solicitado los padres desde hace 11 años es la que apunta al 27 Batallón de Infantería de Iguala, porque no actuó la noche del 26 de septiembre de 2014 para resguardar la integridad física de los normalistas cuando eran atacados.

“Hoy sabemos que el Ejército no solo tiene una responsabilidad por actos omisivos, sino que también se puede afirmar, gracias a los seis informes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que también tuvo una responsabilidad de manera directa en aquella noche del 26 de septiembre”, advirtió.

Recordó que como parte de esas investigaciones hay un testimonio que ha señalado que un grupo de jóvenes fue ingresado al cuartel militar aquella noche de los hechos, además de la infiltración que el Ejército realizó en la Normal Rural de Ayotzinapa.

Asimismo, señaló que el Ejército estuvo monitoreando en tiempo real la llegada de los normalistas el 26 de septiembre y las distintas agresiones que sufrieron, “por eso, hay una responsabilidad directa del Ejército”.

Insistió en que mediante una intervención telefónica que realizó el Ejército, pudieron darse cuenta que un grupo de 17 normalistas fue detenido y llevado al área de Barandillas de la Policía Municipal aquella noche del 2014, “por lo que los padres han estado exigiendo que los archivos en poder del Ejército sean entregados para que puedan continuar las investigaciones”.

El abogado puntualizó que “no es un capricho de los padres y de las madres el venir y señalar al Ejército, hay pruebas contundentes que a la fecha no han entregado”.

Son parte de la desaparición forzada de nuestros hijos

El padre de uno de los 43 desaparecidos, Emiliano Navarrete denunció que en estos 11 años de lucha buscaron que el gobierno les diera verdad y justicia, “pero lo que encontramos fue a los perpetradores directos de la desaparición de nuestros hijos, el Estado”.

Aseguró que el Ejército “dio luz verde” a las agresiones cometidas por policías municipales, federales, estatales, ministeriales y servidores públicos aquel 26 y 27 de septiembre de 2014.

Reiteró que la protesta en el cuartel militar es también para exigir los 800 folios faltantes que el Ejército ha negado tener, y que son parte de las investigaciones.

Criticó que gobiernos van y vienen, y ahora empiezan a crear en su mentalidad nuevas líneas de investigación como la científica que existe hoy, la cual consideró que los ha dejado “estancados”.

Destacó que su protesta afuera del cuartel es porque estas instituciones son “parte fundamental de la desaparición de nuestros hijos, y es lamentable que como padres sigamos aquí exigiendo verdad y justicia a pesar de que otros de nuestros compañeros han fallecido sin encontrar a sus hijos”.

La protesta

El mitin fue breve, con apenas cuatro intervenciones de los padres, sus representantes y un alumno de la Normal de Ayotzinapa, que mientras este último daba un mensaje, los normalistas con el rostro cubierto empezaron a lanzar decenas petardos tanto por el portón principal como en las bardas laterales del campo militar.

Antes y durante el mitin, los miembros de la FECSM realizaron pintas en el portón, las bardas y algunas banderas colocadas en la parte externa del cuartel. Un padre de los 43 pegó en el portón principal unas calcomanías con la leyenda “nos faltan 43”.

En medio del dispositivo instalado por el Ejército con la colocación de vallas y una barricada de acero, así como el retiro de unas rejas con lo que deja abierta una zanja para evitar el paso de vehículos, los manifestantes improvisaron su protesta.

Un joven con el rostro cubierto logró meter una camioneta pick up Mitsubishi blanca que ya llevaban para ponerla junto al portón principal del cuartel, para ello logró rodear la zanja y las vallas por la parte de la jardinera, derribando un pequeño árbol. En seguida la camioneta fue prendida con el uso de petardos.

Aunque los normalistas y hasta los reporteros se prepararon con el uso de cubrebocas o máscaras contra gas ante una posible respuesta del Ejército mediante gases lacrimógenos, como lo han hecho en las protestas anteriores, esta ocasión no hubo respuesta.

Sin oposición, los normalistas lanzaron decenas de petardos al interior del cuartel en distintas zonas, algunos siguieron lanzando a la camioneta ya en llamas para generar más explosiones. Incluso algunos de los petardos lanzados chocaron con cables y cayeron fuera del campo militar, lo que hizo que los estallidos se escucharan con más intensidad.

Después de varios minutos, los padres y los estudiantes abordaron los autobuses y salieron hacia la Normal de Tixtla. Poco después llegaron al menos seis pipas de bomberos de Protección Civil estatal y municipal para apagar el incendio de la camioneta, y más tarde se vio a los militares pintando las bardas para borrar las consignas de protesta.

Alejandro Guerrero/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero