
El Atlético, por su parte, disimula parcialmente su peor inicio de Liga en la era Simeone gracias al exitoso debut de Borja Garcés que, a sus 19 años, salió del banco para batir al excelso Marco Dmitrovic.
Texto: Noelia Román / DPA / Foto: Twitter @AthleticClub
Barcelona, España, 15 de septiembre de 2018. El Barcelona se apropió hoy de la cima de la Liga española de futbol al superar por 2-1 a la Real Sociedad, horas antes de que el Real Madrid empatara 1-1 en la cancha del combativo Athletic de Bilbao.
En la jornada 4 de LaLiga, el primer traspié de los blancos en el campeonato doméstico redobló el valor de la racha de los catalanes, que ahora aventajan en dos puntos (12) al campeón de Europa (10) y en siete al Atlético de Madrid (5), que hoy protagonizó un nuevo tropiezo al no poder pasar del empate 1-1 en el Wanda Metropolitano ante el Eibar.
Mucho más rezagado quedó el Valencia que, con un 0-0 ante el Betis en Mestalla, sumó su tercer empate en lo que va de campeonato. Con sólo tres unidades y ningún triunfo todavía, los dirigidos por Marcelino García Toral rozan ahora los puestos de descenso.
Y es que las dos semanas de parada de la Liga por las selecciones no le sentaron demasiado bien a ninguno de los grandes equipos españoles que hoy saltaron a la arena.
Pero mientras el Barcelona pudo voltear y hacerse con el triunfo, el Real Madrid no consiguió emular a los vigentes campeones españoles y no tuvo más remedio que conformarse con rescatar un punto gracias a un gol del español Isco, en el 63′, que neutralizó el tanto anotado por Iker Muniain para el Athletic en el 32′.
“El Madrid nunca da por bueno el empate. Vinimos por los tres puntos y nos vamos con uno, pese a que en la segunda parte nos hicimos acreedores de más”, lamentó Lopetegui, tras su primer revés en Liga.
“Éste es un campo muy complicado, el Athletic te pone las cosas difíciles, te viene a apretar y, si entras en su dinámica, como nos ha pasado en la primera parte, se complica. En la segunda, hemos mejorado mucho, hemos creado infinidad de ocasiones y hemos podido llevarnos la victoria”, resumió el entrenador blanco, contrariado.
Ni el galés Gareth Bale, ni el francés Karim Benzema ni el croata Luka Modric encontraron respuestas individuales para imponerse a un Athletic que, en lo colectivo, supo replicar al Real Madrid.
“Tuvimos personalidad para jugar el partido que habíamos imaginado, con un primer tiempo muy bueno, generando ocasiones y sin apenas recibir. En el segundo, las compartimos. Pero sentamos bases para el futuro”, celebró, en cambio, Eduardo Berizzo, satisfecho con el intensísimo duelo protagonizado por su Athletic frente a un Real Madrid que, en los minutos finales, acusó el cansancio, persistió, pero topó de nuevo con un gran Iker Simón bajo el arco vasco.
El Barcelona, en cambio, supo recomponerse en el renovado Estadio de Anoeta, que ya no tiene pista de atletismo alrededor del verde, para, con goles del uruguayo Luis Suárez, en el minuto 63, y del francés Ousmane Dembélé, en el 66′, neutralizar el tempranero tanto de Aritz Elustondo en el 12′ y sumar su cuarto triunfo consecutivo.
“Son tres puntos buenísimos, sufridos, en un partido con connotaciones especiales para la Real. Hemos empezado dominando, nos han hecho el gol y hemos podido sobreponernos”, resumió Valverde.
“No me voy preocupado, sólo un poco; siempre hay cosas que mejorar, pero la Real te puede meter dos o tres contrataques en un partido y tienes que intentar dominarlos. Tienen buenos jugadores, todo el mundo sufre aquí y esto nunca ha sido un paseo triunfal para nosotros”, agregó el técnico azulgrana, después del mediocre primer parcial de los suyos y del último cuarto de hora de sufrimiento.
Entre lo uno y lo otro, en un segundo periodo mucho más abierto y en el que Valverde se corrigió dando entrada al brasileño Philippe Coutinho y al español Sergio Busquets en el lugar del portugués Nelson Semedo y del hispano-brasileño Rafinha, sus hombres lograron en menos de cinco minutos los dos goles que les dieron su segunda victoria -ambas con Valverde- en Anoeta desde 2011.
El Atlético, por su parte, disimuló parcialmente su peor inicio de Liga en la era Simeone gracias al exitoso debut de Borja Garcés que, a sus 19 años, salió del banco del Wanda Metropolitano para batir al excelso Marco Dmitrovic y rescatar un punto cuatro minutos después de que se cumpliera el 90.
“Dimos todo lo que teníamos que dar. Tuvimos ocasiones, generamos juego, ocasiones moviendo el balón… Su arquero fue la figura. Savic, Arias y Kalinic estaban lesionados, Lucas apareció con un dolor hoy… Es momento para aguantar y estar fuertes”, afirmó Diego Simeone, aparentemente satisfecho con el trabajo de su equipo.
“No es casualidad que (Garcés) haya entrado porque el chico tiene gol, el entrenador lo sabe y por eso entró”, se reivindicó el técnico argentino de los rojiblancos.
Su tanto, en cualquier caso, hizo justicia al Atlético, que generó más ocasiones que nunca en lo que va de Liga y topó una y otra vez con el acertadísimo Dmitrovic.
Por si eso fuera poco, el español Sergi Enrich se reencontró con el gol ocho meses después de su último tanto y, en el 87′, puso al flamante campeón de la Supercopa de Europa contra las cuerdas.
Persistieron, como acostumbran, los de Simeone, y tuvieron premio. Pero eso no escondió su mal comienzo de campeonato ni la considerable distancia que ya los separa de sus máximos rivales.
Peor está el Valencia que, con tres empates y una derrota, todavía no sabe lo que es sumar de a tres en esta Liga. Tampoco eso inquieta a Marcelino García Toral, su entrenador, que salió satisfecho del rendimiento de los suyos ante los andaluces.
“Lo que nos falta es una victoria y, una vez llegue, seremos más competitivos y mejores”, estimó Marcelino. “Pese a las dudas del principio y los errores, no fuimos vulnerables. Somos un grupo unido y no hay alertas porque esta situación no es más que una cuestión de tiempo”, concluyó.


