
Las hermanas Sotera y Tatiana Morán Carrasco, me’phaa del municipio de Malinaltepec, denunciaron que hace unos días les dispararon, hiriendo a uno de sus vecinos y luego quemaron la casa de sus padres
Encino Roble / Malinaltepec, Guerrero, 30 de mayo de 2020. Las hermanas Sotera y Tatiana Morán Carrasco contaron que tienen miedo de que en medio de la noche lleguen sus vecinos de Alacatlatzala a meterse a sus casas, robarles y sacarlas de sus tierras, como pasó hace unos días, en que empezaron a hacer disparos, hiriendo a uno de sus vecinos y luego quemaron la casa de sus padres.
Las mujeres me’phaa remarcaron que es verdad la quema de su casa, que no es mentira y que cada vez que suben a darle de comer a sus animales, “lo hacemos con mucho miedo de que nos vayan a disparar o no estén esperando ahí, para hacernos algo”, y agregan que quien se quiere apoderar de su terreno es el mixteco de Erasto Mendoza y su familia, respaldados por los pobladores de Alacatlatzala.
“Con eso nos quieren quitar la tierra que mi padre Leobardo Morán Candia, que nació allá y ahorita tiene 97 años”.
Sotera y Tatiana recordaron que eran las 3 de madrugada cuando escucharon balazos. Luego se empezó a quemar la casa de adobe y la cocina de tablas y lámina, donde guardaban cinco tambos de maíz, unos 20 costales de café y mazorca que aún no desgranaban, así como 25 mil 500 pesos en efectivo, dinero de la fiesta del Santo Entierro, que veneran en ese lugar.
Dicen que se llevaron herramientas y las cosas que no pudieron acarrear se quemaron, porque los caminos son sinuosos, como la máquina de coser de su mamá.
Por eso, pidieron a las autoridades que le den solución al conflicto y seguridad, para ellas y las familias afectadas, asentadas en el área de conflicto, porque no se sienten con libertad para sembrar sus tierras, sobre todo ahora que empiezan las lluvias, “ni dormir tranquilos”.
También la reparación del daño por las afectaciones a sus bienes, que serán más de 150 mil pesos, y que se respeten sus derechos humanos de vivir en paz. También que la autoridad municipal los atienda, porque desde que se reavivó el conflicto sólo fue la suplente de la síndica a tomar fotos y no les han dicho nada.
“No tienen respeto, cada vez se van metiendo. Creo que se sienten protegidos por las autoridades, hasta el presidente Abel Bruno Arriaga va y se sienta con ellos y aquí no ha venido. A nosotros no nos da importancia, que venga a constatar los hechos”, se quejó.
Las mujeres, entrevistadas en la comunidad, remarcaron la necesidad de seguridad en la zona, porque dicen que han subido de la Guardia Nacional, pero no se quedan ahí, van por una o horas y desde que fue el primer hecho violento, han ido dos veces.
Dijeron que los de Alacatlatzala andan armados y se pasean por los linderos, para darles miedo.
El conflicto y la falta de respeto a los acuerdos
El conflicto agrario entre las comunidades de Alacatlatzala y Malinaltepec data de años atrás, por un área de cerca de 2 mil hectáreas, cercana a las comunidades San Antonio, El Obispo, El Mesón, Plan Natividad y Encino Roble, que reunirían entre ellas, 3 mil pobladores entre niños y adultos.
Estas comunidades comparten colindancia con Alacatlatzala, apenas separadas por barrancas y el río de Malinaltepec, por lo que, desde esos puntos altos, dicen los vecinos, les sirve a los de Alaca para mirarlos y atacarlos. A lo lejos, se observó el caserío disperso de Alaca, entre cerros deforestados.
Los vecinos de estas cuatro localidades se mantienen en zozobra, porque este conflicto se reaviva más en la temporada de siembra, en que van a sus terrenos a preparar la tierra. Los niños salen temerosos, desde las casas de adobe. Ahora, las escuelas están cerradas por la pandemia del Covid-19.
En Encino Roble y Plan Natividad, las autoridades comunitarias se mantienen en la comisaría, atentas a la situación. Llevan sus radios en la mano, porque las incursiones de los habitantes de Alacatlatzala son por esta zona. Sobre el cerro que se ve enfrente y para llegar a él hay que bajar la barranca y luego volver a subir, razón por la tienen miedo de ser sorprendidos si van a la zona y por eso quieren seguridad policiaca.
Las autoridades de los bienes comunales de Malinaltepec, el comisariado Juan Navarro Trinidad, el suplente Pedro Cantú Pacheco, la secretaria Laura Bonilla Altamirano y los integrantes de la comisión de seguimiento al conflicto agrario: Inocencio Navarro Solano, Abad Tito López y Acasio Flores Guerrero, explicaron que ellos buscan que se solucione con el diálogo y siguiendo los procedimientos legales que se atienden en el Tribunal Unitario Agrario número 12, en Chilpancingo.
Entrevistados en la comisaría de los bienes comunales, en Malinaltepec, dijeron que por eso van a las reuniones con las autoridades, para que el conflicto no escale. Pero ahí han visto la renuencia de sus vecinos de Alacatlatzala que llegan, están un rato, escuchan y se van o simplemente terminan la reunión y no firman los acuerdos, como pasó el 27 de mayo en Chilpancingo, dónde no firmaron la minuta.
La comisión de Alacatlatzala se integró por Zenaido Cano Galindo, Manuel Cano, Ricardo Tolentino y el asesor jurídico, Jesús Escobedo, que no respetaron los comentarios, pero sí dijeron que esperarán a ver de qué cuero salían más correas.
Por ese motivo, dijeron que piden a los tres órdenes de gobierno que generen las condiciones para dar seguridad a los pueblos cercanos, que manden la policía municipal o estatal, la Guardia Nacional o el Ejército, porque las detonaciones de arma de fuego continúan y se escuchan de grueso calibre. Ya hirieron a unos de los vecinos y quemaron la casa, además de destruir parcelas de café, plátano y maíz.
Remarcaron que son gente pacífica y no quieren responder con violencia y por eso le dan el respaldo a las autoridades, para que determinen a quién corresponde la propiedad y se hagan las delimitaciones.
Contaron que Alacatlatzala no tiene la razón, porque no es un núcleo comunal sino un anexo, por lo que consideran que la pelea es porque quieren constituirse en eso, pero en el plano definitivo del núcleo agrario comunal de 2005, en que entró procede y fueron registrados en el Registro Agrario Nacional (RAN), son parte de los terrenos de Malinaltepec y ahora quieren más hectáreas.
Los comuneros remarcaron su petición de respeto a los acuerdos para los de Alacatlatzala, que fueron suscritos con el presidente Abel Bruno, en la minuta fechada el 13 de mayo del presente año, en que se comprometían a mantener la paz social.
A las autoridades del Tribunal Unitario Agrario, que dé agilidad a la resolución del juicio TUA72/2017.
Los de los bienes comunales manejaron que ellos llevaron propuesta para atender el conflicto con las autoridades, pero al ver la respuesta de la reunión del 27 de mayo, consideraron que los de Alacatlatzala no quieren respetar acuerdos, ni hacen caso a las autoridades, por lo que al menos piden de manera permanente vigilancia en la zona de conflicto.
Dijeron que, esa petición la fundamentan en que los de Alacatlatzala están usando las siglas de la Policía Ciudadana y Popular (PCP), que se fundó en este lugar en 2016, para amedrentar a la población y no para dar seguridad, ya que han visto que ellos caminan por los linderos del conflicto y llevan armas.
Concluyeron que esperan una salida legal en los tribunales agrarios, porque saben que ellos tienen la razón ya que los me’pha de Malinaltepec poseen la tierra desde hace más de 500 años, de acuerdo con los documentos con los que cuentan y los na savi de Alacatlatzala llegaron después.
Texto: Carmen González Benicio / Antonia Ramírez / Foto: Antonia Ramírez


