
Guadalajara, Jalisco, 16 de mayo de 2026. Chivas se quedó a un paso de la Final al ser derrotado 2-1 (4-3 en marcador global) por Cruz Azul en el Estadio Jalisco.
La ilusión de las Chivas terminó rota frente a su gente. El Guadalajara se quedó a un paso de la Final al caer 2-1 (4-3) en el marcador global contra Cruz Azul.
En una noche que prometía quedar marcada como el regreso de las grandes hazañas rojiblancas en el Estadio Jalisco, se apagó el sueño del Clausura 2026 y dejó una sensación amarga alrededor de un proyecto que parece destinado a dar el salto definitivo.
El Jalisco lució como en sus mejores tiempos. Miles de aficionados rojiblancos convirtieron la Semifinal en una noche de fe.
En la primera llegada del Cruz Azul, Jeremy Márquez convirtió de nuevo a ese estadio en el patio de su casa para abrir el marcador 1-0 al 5′.
La afición lejos de silenciarse, impulsó a su equipo y Chivas respondió rápido con el gol de larga distancia de Omar Govea para el 1-1 al 7′.
En el arranque del segundo tiempo, La Máquina perdonó con un remate de Rodolfo Rotondi que pasó dramáticamente por un costado.
Oscar Whalley que ya había tenido intervenciones en el primer tiempo, se convirtió en figura del Guadalajara al atajarle un mano a mano a Agustín Palavecino y después desviar el disparo de José Paradela.
El Guadalajara pagó caro el cuidar el marcador cuando el Cruz Azul mejor se mostraba mejor. Y finalmente, La Máquina encontró el gol que tanto buscó por conducto de Palavecino para el 2-1 al 66′, en un disparo que desvió la defensa rojiblanca.
Ante la necesidad del gol, Gabriel Milito realizó cambios para terminar el partido con tres delanteros: Ángel Sepúlveda, Ricardo Marín y Sergio Aguayo.
Los papeles se invirtieron con un Chivas urgido por el gol y con el tiempo encima. Aguayo tuvo la oportunidad frente a la portería y la desperdició.
Con el paso de los minutos, el nerviosismo comenzó a sentirse en la cancha. Chivas empujó más por orgullo que por claridad, mientras la afición veía cómo el sueño se escapaba lentamente entre centros desesperados, jugadas inconclusas y silencios cada vez más pesados en las tribunas.
Cuando César Ramos señaló el final, el Jalisco pasó de la fiesta al silencio. La ilusión rojiblanca, esa que parecía tan viva hace apenas unos días, terminó consumida en una noche triste.
Mientras que Cruz Azul espera rival entre Pachuca o Pumas para disputar la Final del torneo Clausura 2026.
Agencia Reforma


