23 noviembre,2024 6:00 am

Un malecón destruido y el Paseo del Pescador sucio esperan al turismo popular de fin de año

En playa Manzanillo las embarcaciones que están siendo reparadas ocupan todo el espacio del área incluyente

Acapulco, Guerrero, 23 de noviembre de 2024. A menos de un mes del inicio de la temporada vacacional de invierno, el malecón continúa destruido y en el Paseo del Pescador hay muebles, televisores y otros electrodomésticos abandonados. En playa Manzanillo, las embarcaciones que están siendo reparadas ocupan todo el espacio.

Durante un recorrido realizado por una de las principales ventanas de la zona tradicional de Acapulco, persiste la imagen de destrucción a 13 meses de la devastación del huracán Otis, y a casi dos meses de las lluvias intensas del huracán John.

Los turistas de la clase trabajadora y de la clase media baja que visitan Acapulco tienen una parada obligada en el zócalo de la ciudad, cuyo piso luce sucio y con manchas oscuras. Frente al malecón ha sido retirada la antena que fue colocada por una compañía celular, pero al caminar por el área, lo primero que uno ve es un malecón destruido.

Casi frente al zócalo, hay unos diez metros de la banqueta donde las olas del mar golpean, que está completamente destruida. Esta es una de las principales zonas de embarque de las lanchas fondo de cristal que dan recorridos por la bahía y hacia la Isla de la Roqueta.

La cancha techada de basquetbol muestra aún las consecuencias de las fuertes rachas de viento del huracán Otis. El techo de la cancha no ha sido repuesto y hay algunas láminas de aluminio que cuelgan de las estructuras. A un costado, un extranjero ocupa casi la totalidad de la pequeña plaza, donde tiene extendida ropa de segunda mano a la venta.

Lo único que ya está listo, desde el Parque de la Reina a plaza Manzanillo, es la iluminación que fue colocada en la banqueta, que incluso de día permanece prendida. A pesar de la reforestación de las jardineras, por parte del gobierno federal en toda esa zona, las que están frente al malecón lucen tristes y sin plantas.

En el Paseo del Pescador que desde la mañana y gran parte de la tarde permanece solo, dónde sólo hay pescadores que tienen ancladas algunas embarcaciones, aún se puede ver los rastros de la tragedia con el huracán Otis.

A un costado de las escaleras de acceso hay una oficina, que sigue sin ser limpiada y con los vidrios quebrados; así como los muebles, televisores y hasta un refrigerador, están arrumbados en la zona de esparcimiento del paseo.

Debido a la falta de riego, las palmeras y las plantas de ornato colocadas en el área que está frente al mar, lucen casi secas. Mientras, en las jardineras que pegan con el muro de la avenida Costera hay plantas que han sido sustituidas recientemente.

A lo largo del paseo y en algunas esquinas se observó a pequeños cayucos arrumbados. Además de basura, como latas de cerveza y refrescos, imagen que se repite en una parte de playa Manzanillo.

En el parque que está frente a esa playa, hay una zona donde tanto restauranteros como los pescadores arrojan los desechos que generan, lo que ha provocado que el piso y parte del muro esté oscuro, por los líquidos que salen de las bolsas y tambos.

Pese a que la playa ha sido catalogada como un área incluyente, para el disfrute de la familia, toda su extensión continúa ocupada por las embarcaciones que están siendo arregladas. Pese a que se había informado por la Promotora de Playas, a mediados de año, que la playa debería de estar despejada para diciembre, parece que no será así.

Texto: Jacob Morales Antonio/ Foto: Jesús Trigo