
Señalan la falta de una estrategia de las autoridades para mitigar las afectaciones a la circulación vehicular lo que afecta las ventas
Acapulco, Guerrero, 23 de noviembre de 2024. Trabajadores de restaurantes y locales comerciales de la avenida Costera dudan que las obras de introducción del colector en la Costera sean terminadas a finales de noviembre.
Los empleados criticaron la falta de un plan o estrategia por parte de las autoridades para mitigar las afectaciones a la circulación vehicular, la cual aseguraron está mermando sus ventas, debido a que además de que hay zonas donde no permiten el estacionamiento sobre la Costera, hay residentes que evitan pasear para evitar el tráfico.
Las cuatro empresas constructoras encargadas de las obras en la avenida principal de la ciudad prevén concluir sus trabajos a tiempo, como lo anunciaron los gobiernos estatal y municipal, que sería el 30 de noviembre, pero en dos de ellas, sus trabajadores expresaron que han tenido dificultades no previstas que están retrasando los tiempos proyectados, como es el caso del tramo que está frente la Gran Plaza, donde informaron que hay condiciones en el suelo que han complicado la obra.
Más adelante, con dirección al parque Papagayo, una parte que le corresponde a otra de las constructoras, ya fue terminada y se pavimentó con concreto de secado de 24 horas, como explicó el encargado, pero también informó que desde la tarde-noche del jueves se cerró la circulación en el carril de alta velocidad del sentido al Zócalo y se bloqueó el paso a la vuelta que conecta a la avenida Wilfrido Massieu, porque ya rompieron el pavimento, están escarbando y se espera que para el domingo ya se hayan concluidos los trabajos en ese tramo, donde se pretende conectar con la descarga de la calle Manuel Gómez Morín.
En esta zona no había sobre la Costera policías viales advirtiendo sobre la desviación, por lo que los carros que circulaban a contra flujo, debían salir hasta la esquina del parque e incorporarse a los carriles del sentido al Zócalo.
En la calle Wilfrido Massieu sí había una patrulla con dos guardias de la Policía Vial Municipal, misma que atravesaron para evitar que quienes venían de la avenida Cuauhtémoc llegaran a la Costera y los desviaban por la calle Álvaro Amézquita, para que finalmente salieran a la Costera bajando por Manuel Gómez Morín. Solamente dejaban circular en sentido contrario a quienes iban al estacionamiento de la plaza.
Atravesar desde la zona de la Condesa hasta el parque Papagayo a bordo de un vehículo particular toma cerca de 40 minutos en horas pico, es decir, de mucha afluencia, como es por las mañanas en los horarios de entrada a escuelas y centros de trabajo, así como a la hora de la comida, en que salen de clases los estudiantes y los trabajadores van a comer.
Debido a que la avenida Costera es un caos, las calles y avenidas alternas se saturan, como es el caso de la Costera Vieja, Universidad y Cuauhtémoc.
Hay zonas donde han colocado algunos letreros colgantes en postes, con la señal de “No estacionarse”, sin embargo, el tránsito se complica cuando los camiones del transporte público suben y descienden el pasaje.
Hay camiones urbanos que circulan por el carril de contraflujo y cargan y bajan pasaje del otro lado del camellón central, arriesgando a los usuarios.
Texto: Redacción/ Foto: El Sur


