
El arzobispo Leopoldo González convoca a los aspirantes a alcalde a que compartan sus proyectos y “enriquecerlos entre todos”
La amnistía de la que habla sólo debe ser para narcos que quieran reconciliarse con la sociedad y sobre todo para los campesinos que cultivan la amapola a quienes el gobierno no les da otra opción para vivir, dice el obispo Salvador Rangel
Integrar una sola propuesta de seguridad,
pide el arzobispo a candidatos a la alcaldía
Convoca Leopoldo González a los aspirantes de todos los partidos a que compartan sus proyectos “y enriquecerlos entre todos”. No deben quedar impunes los asesinatos, dice en referencia al del candidato a regidor de San Marcos por el PRI-PVEM y a los recientes ocurridos en calles aledañas a la Catedral.
Texto: Mariana Labastida
Foto: Carlos Alberto Carbajal
Acapulco, Guerrero. El arzobispo Leopoldo González González propuso que el proyecto para la seguridad en el municipio se haga con la colaboración de todos los candidatos que buscan la alcaldía, por lo que los convocó a entregar su programa para tener una sola propuesta a la que se sumen los ciudadanos a quien favorezca el voto.
El prelado católico manifestó que todo asesinato no debe quedar impune, en relación con el homicidio del candidato a regidor de San Marcos por el PRI-PVEM, Rodrigo Salado Agatón, y por todas las víctimas de la violencia.
González González preguntó a las autoridades “si fuera posible una labor de investigación que pudiera prevenir actos delictivos, si fuera posible conocer intenciones de grupos en contra de personas para evitarlas, para prevenirlas”, respecto a los asesinatos que han ocurrido recientemente en zonas y calles aledañas a la Catedral.
En conferencia de prensa en la sala de juntas de la sacristía de la catedral de Nuestra Señora de la Soledad, en el Zócalo, consultado sobre los hechos de violencia que han ocurrido en el municipio y el asesinato, el pasado jueves, del candidato a regidor de San Marcos, Rodrigo Salado, el arzobispo nuevamente hizo llegar una palabra de consuelo a la familia y amigos de quienes han sido víctimas de la violencia.
“El asesinato de quienes manifiestan su interés por un cargo de autoridad en servicio del bien común, el asesinato de quienes tienen la misión de informar a la sociedad, el dolor e indignación de todo asesinato, añaden una amargura mayor porque hieren a la comunidad”, expuso.
Enfatizó que “la dignidad de las personas asesinadas y la protección de esos puntos vitales a la comunidad exigen que no queden impunes sus muertes”.
González González reiteró que cada persona asesinada es un reclamo de justicia que no puede ser desoído, porque la impunidad deja desprotegida a la sociedad.
Al preguntarle qué llamado le haría a los candidatos a alcalde ante la situación de inseguridad y violencia en el municipio expuso que quienes aspiran a la Presidencia municipal tienen muy claro los desafíos en el tema de la violencia: “el de la extorsión, el del cobro de cuota o de piso, el desafío de ejecuciones perpetradas en cualquier zona de la ciudad, el desafío de la impunidad”.
Preguntó que si todos los candidatos han pensado estrategias para combatir dichos desafíos, “¿fuera posible que entre ustedes compartieran sus proyectos para enriquecerlos en bien de todos?”.
Sugirió que se haga un solo proyecto de seguridad en colaboración con los candidatos, al cual se unan los ciudadanos y se colabore con quien le favorezca el voto.
Explicó que él ve sencillo que cada candidato entregue su proyecto de seguridad y un grupo de la sociedad sea el que lo recopile, que señale las coincidencias para elaborar una propuesta, y para ello conformar una comisión de ciudadanos.
De los ataques entre candidatos con señalamientos como que están vinculados con la delincuencia, el prelado católico convocó a los aspirantes a alcalde de Acapulco a ser propositivos para atraer más personas, en lugar de atacarse entre ellos.
El arzobispo expuso que la seguridad de cada persona no puede fincarse en la presencia de muchos agentes, que quien se siente amenazado pedirá vigilancia, pero subrayó que todos los ciudadanos andan en un ambiente de tranquilidad y seguridad, que confíen en que nadie los va a agredir.
Insistió en el llamado a quienes generan la violencia a la conversión: “no es eliminando personas como se resuelven conflictos, podemos no estar de acuerdo, hay maneras de expresar nuestros desacuerdos, más nunca eliminando a una persona”.
Respecto a los homicidios que han ocurrido alrededor de la Catedral, como el de un joven a un costado de la iglesia el viernes 25 mayo, y de un taxista, el pasado viernes, en la calle Roberto Posada, el arzobispo expuso que los espacios públicos como el Zócalo, donde está la Catedral, son prolongación del hogar y se deben de cuidar de la misma manera.
Agradeció la presencia de policías que son los que se encargan de la seguridad, pero enfatizó que “no puede ser la base última de nuestra seguridad, sino la certeza que nadie tiene la intención de dañar”, y preguntó a las autoridades si es posible investigar para poder prevenir los delitos.
En su comunicado dominical, González González habló del curso formativo en el seminario del Buen Pastor, el cual concluye el jueves. En dicho curso participaron 45 seminaristas, 10 del Seminario Menor, 16 del Curso Introductorio, 14 de la Etapa de Filosofía y cinco de la etapa de Teología.
El Seminario del Buen Pastor, dijo, es un “gran potencial” para la construcción de la paz, por eso se promueve la formación de los seminaristas de manera transversal en tema de la paz, “desarrollar en ellos habilidades para dialogar, favorecer vínculos y promover acciones de pastoral para la paz”. Integrar una sola propuesta de seguridad.
(En la imagen: El arzobispo Leopoldo González durante la conferencia de prensa en su oficina de la catedral de Nuestra Señora de la Soledad, en el Zócalo. Foto: Carlos Alberto Carbajal)
La amnistía, sólo para narcos que quieran
reconciliarse con la sociedad, dice el obispo
Debe ser sobre todo para los campesinos que cultivan la amapola a quienes el gobierno no les da otra opción para vivir, subraya Salvador Rangel. Revela reunión de los obispos con el gobernador Astudillo quien les pidió un voto de confianza para el nuevo fiscal.
Texto: Zacarías Cervantes
Chilpancingo, Guerrero. El obispo Salvador Rangel Mendoza apoyó en su homilía de la misa de las 7 de la noche, en la iglesia de la Asunción de María de Chilpancingo, una amnistía limitada y restringida para aquellos narcotraficantes que quieran reconciliarse con la sociedad, y sobre todo para los campesinos de la sierra y de la Montaña que siembran la amapola, porque a éstos no se les puede penalizar ni castigar si el gobierno no les da otra opción para vivir.
Después, en entrevista, declaró que a menos de un mes de que se realicen las votaciones, sigue viendo campañas muy sucias.
Además, informó que hace unos 15 días los obispos tuvieron una reunión con el gobernador Héctor Astudillo Flores y que les pidió un voto de confianza para la nueva fiscalía, en cuanto a las investigaciones del asesinato de los sacerdotes Germaín Muñiz García e Iván Añorve Jaimes, pues les dijo que están “avanzadas”, pero el obispo declaró que los abogados que siguen el caso por parte de la Iglesia le han advertido que el proceso está viciado y que si detienen a quienes pretenden implicar, saldrán libres de inmediato.
Durante la misa, dijo que “los políticos andan peleados conmigo, porque yo he hablado de la famosa ley de amnistía preventiva”, y luego recordó que “Jesús a todos nos dio ley de amnistía, vino a perdonarnos a todos”. Añadió que son los enfermos los que necesitan al médico, no los sanos.
Más adelante, para justificar su postura, citó una frase bíblica: “Yo he venido a buscar la oveja perdida de la casa de Israel. Yo he venido a buscar a los pecadores, no a los justos”, dijo a sus feligreses.
Enseguida pidió también que no se les penalice ni castigue a los que siembran la amapola en la sierra y en la Montaña, “porque es gente campesina, gente bien pobre, gente bien necesitada”.
Preguntó que si a esa gente pobre el estado les ha dado muy poco “¿estarán quebrantando la ley, estarán cometiendo un error? Si es lo único que tienen para comer y es lo único que tienen para subsistir”.
Contó que un general del Ejército le argumentó en alguna ocasión que no se puede quebrantar la ley, y que nadie está sobre la ley. “Y yo digo que sí, que alguien está sobre la ley, y es la caridad, el servicio de ayudar a los demás”.
Sentenció que la ley está hecha para el hombre y no el hombre está hecho para la ley.
Al término de la misa, declaró que el problema es cómo se va a ayudar a quienes se dedican a la siembra de la amapola, porque hasta ahorita no tienen otras opciones.
El reportero preguntó si compartía la postura de la candidata de la coalición por Guerrero al Frente, en el distrito 19, que abarca Tlacotepec, Chichihualco y Zumpango, Yuritzia López Gómez, quien hizo campaña desde un plantío de amapola en donde abogó por la legalización del cultivo con fines medicinales.
“Que se legalice la producción de la amapola, siempre y cuando la puedan convertir en heroína, porque ¿de dónde sacan la heroína medicinal? De una prima hermana de la amapola que se llama la adormidera que traen de Afganistán y si nuestra amapola se pudiera convertir en heroína medicinal estaría de acuerdo en su legalización”, dijo.
Luego insistió: “Pero yo de lo que hablaba en la homilía es que no se les debe penalizar ni castigar a esas personas, mientras el gobierno no les dé otra opción”.
También se le pidió que abundara en su propuesta de amnistía. “Yo hablo de una amnistía limitada, restringida. Creo que está dentro del evangelio, porque Jesús cuando vino no hizo excepción de pecadores, todos tenemos una amnistía por parte de Dios y de Jesús. Por más grandes errores que cometamos y seamos pecadores, siempre él está para darnos una oportunidad, y yo creo que si esto se busca para conseguir la paz, estoy muy de acuerdo con esa amnistía limitada”.
Explicó que hay de narcotraficantes a narcotraficantes, “habrá unos que son muchísimo más peligrosos, que no quieren la amnistía. Yo estoy por una amnistía limitada, para los que se quieran reconciliar con la sociedad y, sobre todo, para los que siembran la amapola, mientras no se les dé otra oportunidad de trabajo o fuente de subsistencia”.
Campañas sucias
También a pregunta del reportero, Salvador Rangel declaró que sigue viendo unas campañas “muy sucias”, a menos de un mes de las votaciones.
Reiteró que los candidatos están utilizando la denostación y que uno le echa tierra al otro para quedar bien, “y yo creo que es un juego muy peligroso y un tanto infantil, porque cómo me voy a justificar yo echando el lodo al que está enfrente”.
Insistió en que ese es el otro tipo de violencia que se vive en México, “una es la violencia del narcotráfico y ésta es la violencia política, ojalá que se acuda a este proceso y se vea como algo valioso y como un instrumento de la democracia, y no para sembrar enconos o rencillas de unos para con otros, porque los mexicanos nos estamos dividiendo”, alertó.
Sacerdotes asesinados
Por otra parte, informó que hace unos 15 días los obispos tuvieron una reunión con el gobernador Héctor Astudillo Flores en Acapulco y que les pidió un voto de confianza a la nueva fiscalía, con respecto a las investigaciones del asesinato de los dos sacerdotes Germaín Muñiz e Iván Añorve, hecho que este 5 de junio cumplirá cuatro meses.
“Dicen que van avanzadas las investigaciones, pero yo a su tiempo voy a hablar de eso, porque de parte de nosotros llevamos otro proceso de investigación”, advirtió.
Recordó que la primera teoría del gobierno fue que los sacerdotes estaban vinculados a un grupo de narcotraficantes, pero se vino abajo. La segunda que había un borracho en el baile que tumbó a su mujer y que el sacerdote le dijo: “Hijo mío no trates mal a esta mujer. Yo creo que el hijo mío en el padre no se dice ni en las películas de Cantinflas”, y dijo que también se desechó ese argumento.
El obispo insistió que, más bien, pasó lo que dijo la primera vez, en el sentido de que fue un simple incidente de los narcotraficantes de la región con los sacerdotes.
Contó que en la reunión trataron de reconciliar las cosas y tener un mayor acercamiento, “pero nosotros, tanto clero de Chilpancingo-Chilapa, como el de Acapulco, quiere que se haga algo más, si no hay una respuesta del gobierno”.
Advirtió: “Yo les hice ver, que a mí me han dicho los abogados nuestros que el proceso está viciado y que si toman prisioneros a los culpables fácilmente pueden salir, porque el proceso no lo hicieron bien. Pero es cosa de comprobarse, porque yo ni soy perito, ni soy abogado, simplemente yo escucho, ojalá que no vayan a salir con su domingo 7, el miedo que yo tengo es que vayan a meter a chivos expiatorios”.
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