
De 13 años y nacido en Arcelia, estudia Física Biomédica en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Lo invita Héctor Astudillo a entrega de proyectos productivos y equipamiento de la Secretaría de la Juventud. No cuenta con beca universitaria pero el gobernador le regala una computadora.
Acapulco, Guerrero, 14 de agosto de 2019. El guerrerense Carlos Antonio Santamaría Díaz, quien es el primer estudiante que ingresó a los 12 años a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para estudiar física biomédica, convocó a los jóvenes para que estudien para cumplir los objetivos que tienen trazados.
El llamado niño genio, que actualmente tiene 13 años, convocó a los niños y jóvenes a buscar los medios de aprender más, que siempre hay que buscar más, es decir, si están en la primaria, se tiene que ir más allá de lo que enseñan en la escuela, y tal vez presionar así a un sistema educativo que no está dando todo, aunque hay apoyo como el que está dando el gobernador.
Subrayó: “El sistema educativo no lo fomenta tanto, entonces (hay que) presionar al sistema educativo que vaya más allá, nos enseñe más, los niños de mi edad pueden aprender más cosas de lo que les están enseñando”.
Originario de Arcelia, Santamaría Díaz estuvo como invitado en el acto que encabezó el gobernador Héctor Astudillo Flores para entregar proyectos productivos y equipamiento a los Centros Territorio Joven, de la Secretaría de la Juventud, y ahí Carlos Antonio fue aplaudido de pie y recibió un reconocimiento y una computadora.
En declaraciones al concluir el acto, el talentoso joven dijo que está iniciando su segundo semestre y a pregunta de cómo ha sido su primer año por la UNAM y cómo lo tratan sus compañeros, mucho mayores que él, y respondió que al principio le costó trabajo ser aceptado, pero “la mayoría poco a poco se han ido acostumbrando y hemos logrado tener una buena relación”.
Dijo que para ir avanzando en sus estudios ha tenido que luchar para, primero, ser aceptado en el Colegio de Bachilleres, para terminar la educación media superior y otra batalla para poder hacer el examen de admisión en la UNAM, que hizo “pensando a ver cómo me va y estoy ahora estudiando en la Facultad de Ciencias”.
Del por qué estudiar esa carrera, Carlos Antonio Santamaría dijo que le gusta el comportamiento microscópico de todo lo que esté vivo y “me gusta verlo cómo funciona, imaginar cómo funciona y si en el camino puedo ayudar a la gente, pues está muy bien”.
Dijo que participa en las clases como todos los demás y “a veces me emociono y participó un poco más” y sobre los temas complejos de esa carrera dijo que no lo siente así y que piensa que la dificultad de cualquier tema depende de la actitud con que se toma, pues si dice uno “‘voy a reprobar, repruebas’, y si uno dice ‘lo voy a estudiar, lo voy a aprender’, finalmente la consecuencia es que a uno le va bien”.
Señaló que va muy bien en sus calificaciones y que de promedio lleva 8.5; señaló que no tiene ninguna beca, pero ha recibido el apoyo de las autoridades de la UNAM. Indicó que sus padres han hecho todo para que él ingrese a la universidad, acreditar secundaria y bachillerato antes de lo programado, por lo que “realmente le debo la oportunidad a ellos que lo han buscando, han luchado para poder llegar”.
Comentó que en cinco años se ve todavía estudiando, no sabe si en México o en otro país, pero que también se ve ayudando a la gente para que aprenda más o hacer una investigación que ya está pensando para apoyar a Guerrero, a México y al mundo. Finalmente dijo que es hijo único, pero –concluye con una carcajada– que tiene muchos primos y así se compensa.
Texto: Karina Contreras / Foto: Carlos Alberto Carbajal


