
La chavista Delcy Rodríguez asume como presidenta interina con el apoyo del ejército y el aval estadunidense. “Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto”, advierte Trump. Condenan los demócratas la operación; no tiene que ver con las drogas ni la democracia, señalan. China llama a una solución negociada y pide la libertad de Maduro; murieron 32 cubanos que protegían a éste
Madrid, España; Caracas, Venezuela; Nueva York, Estados Unidos; Pekín, China; Roma, Italia y Ciudad de México, 6 de enero de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó de la incursión militar que permitió la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, en Caracas, el sábado y anunció que Estados Unidos “se hará cargo” del gobierno de la nación petrolera.
“Ya hemos llegado, pero nos quedaremos hasta que se produzca la transición adecuada. Así que nos quedaremos, nos vamos a hacer cargo, en esencia, para que la transición sea posible”, explicó en rueda de prensa desde su mansión de Mar-a-Lago, en Florida.
Trump describió un futuro para Venezuela en el que las “enormes compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes del mundo” se gastarán “miles de millones de dólares, arreglarán la infraestructura que está muy dañada, la infraestructura petrolera, y comenzarán a ganar dinero para el país”.
Sin embargo, las instituciones venezolanas controladas por el ‘chavismo’ que aupó a Maduro al poder, continúan en funcionamiento y la vicepresidenta Delcy Rodríguez (hoy presidenta interina), exigió una “prueba de vida” a Estados Unidos que confirme el bienestar del matrimonio.
Asimismo, Caracas solicitó formalmente la convocatoria de una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la “agresión criminal” de Estados Unidos. Venezuela denuncia “un conjunto de ataques armados brutales” contra instalaciones civiles y militares en Caracas y otras ciudades de Miranda, Aragua y La Guaira. “Tropas especiales estadunidenses están ejecutando ataques en diversos puntos del territorio nacional con helicópteros y aviones”, aseguró.
El ataque estadunidense “muestra su verdadero rostro: se trata de una guerra colonial para destruir nuestra forma republicana de gobierno, libremente decidida por nuestro pueblo e imponer un gobierno títere que permita el saqueo de nuestros recursos naturales, entre ellos la mayor reserva de petróleo del mundo”.
La incursión militar estadunidense fue realizada en dos oleadas de helicópteros de las fuerzas especiales, una primera que atacó las defensas antiaéreas venezolanas y la segunda, la fuerza de extracción que fue la que realmente apresó y sacó a Maduro y su esposa de Caracas.
En la denominada Operación Resolución Absoluta uno de los helicópteros militares fue alcanzado por fuego venezolano, pero pudo regresar a la base. En total fue una operación en la que pa-ticiparon 150 aparatos de la aviación estadunidense y que se resolvió en dos horas y 20 minutos, entre las 2.00 y las 4.29 horas.
Maduro fue llevado al ‘USS Iwo Jima’, escala previa de su traslado a Nueva York, donde está acusado de “participar, perpetuar y proteger una cultura de corrupción en la que las poderosas élites venezolanas se enriquecen a través del narcotráfico y la protección de sus socios narcotraficantes”, según el pliego de cargos publicado por el Departamento de Justicia.
La imputación que incluye también a la mujer de Maduro, Cilia Flores, así como al ministro del Interior Diosdado Cabello, y al hijo único de Maduro, Nicolás Ma-duro Guerra, vincula al presidente de Venezuela con cárteles del narcotráfico y “violentos grupos narcoterroristas” que “se nutrían de las ganancias de la cocaína”.
“Estas organizaciones narcoterroristas no solo trabajaban directamente con altos funcionarios venezolanos y les enviaban ganancias, sino que también proporcionaban cobertura policial y apoyo logístico para el transporte de cocaína a través de Venezuela, a sabiendas de que sus socios narcotraficantes la transportarían hacia Estados Unidos”, señala el pliego, publicado por la fiscal general estadunidense Pam Bondi, en su cuenta de X.
Además, Estados Unidos acusa a Maduro, como ministro de Exteriores entre 2006 y 2008, de vender “pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes para facilitar el traslado el producto de la droga de México a Venezuela bajo cobertura diplomática”.
Maduro y su esposa comparecerán hoy ante un juez de 92 años en la Corte de Nueva York e una audiencia programada para el mediodía.
La líder de la oposición venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, celebró la noticia de la captura de Maduro y aseguró que llegó “la hora de la libertad”. Así, reclamó al ejército venezolano que reconozca a Edmundo González como presidente del país.
Machado se comprometió a “poner orden, liberar a los presos políticos y construir un país excepcional”, en lo que describió como el comienzo de un proceso de transición. “Edmundo González Urrutia (…) debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional por todos los oficiales y soldados que la integran”, indicó.
Sin embargo, Trump expresó serias dudas sobre Machado, premio Nobel de la Paz, porque considera que no cuenta con el respaldo suficiente entre la población. “Creo que sería muy difícil para ella ser líder si no cuenta con el apoyo ni el respeto del país. Es una mujer muy agradable, pero no cuenta con el respeto del país”, indicó en la rueda de prensa de Mar-a-Lago.
En esa misma conferencia, el secretario de Estado Marco Rubio anticipó “más cooperación” con Washington por parte del ejecutivo venezolano restante, centrándose en “la realidad inmediata” frente a una oposición que “desafortunadamente (…) no está presente en Venezuela”.
También a pregunta expresa de los reporteros respondió que el tipo de operación militar que se llevó a cabo no requería de la autorización del Congreso, posición que secundó Trump diciendo que además los congresistas “filtran” todo a los medios.
Al tomar la palabra en la conferencia, el secretario de Guerra Pete Hegseth después de elogiar la precisión de la operación militar, advirtió que con ésta se confirma la política de Trump de imponer la paz Aa través de la fuerza” y que “el Departamento de Guerra de Estados Unidos se enorgullece de ayudar a lograrlo”.
Trump, en términos generales, defendió su acción en Venezuela como un nuevo ejemplo de su política exterior para el continente. “El dominio americano en el hemisferio occidental jamás volverá a quedar en entredicho”, indicó el presidente.
Por otro lado, un avión que transportaba a Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, llegó a la base de la Guardia Nacional Aérea Stewart en Nueva York.
Maduro apareció rodeado de agentes del FBI mientras descendía por la escalerilla de un avión del gobierno estadunidense en una instalación de la Guardia Nacional del estado de Nueva York. Luego fue escoltado lentamente a lo largo de la pista.
El depuesto presidente después fue trasladado en helicóptero a la ciudad de Nueva York, donde enfrenta cargos de narcotráfico y terrorismo. Podría comparecer tan pronto como la próxima semana en el tribunal federal de Manhattan.
La mayoría de los aliados de Estados Unidos, incluidas las principales potencias europeas, guardaron silencio sobre la incursión militar estadunidense o directamente recordaron el historial de ataques a los derechos humanos de Maduro.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, indicó que está siguiendo “muy de cerca” la situación en Venezuela y declarado que la UE “está de parte del pueblo de Venezuela y respaldará una transición pacífica y democrática”. Sin embargo “cualquier solución” al respecto “deberá respetar el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas”.
Francia, por su parte, criticó el ataque por suponer una violación del derecho internacional, pero acusó a Maduro de “arrebatarle el poder al pueblo venezolano” y “privarlo de sus libertades fundamentales”. “Maduro violó gravemente su dignidad y su derecho a la autodeterminación”, denunció antes de reivindicar la labor “constante” de Francia para “defender la soberanía del pueblo venezolano, cuya voz debe prevalecer”.
Aliados regionales y afines a Trump de la región de América Latina respaldaron la operación militar con voces como las del presidente argentino, Javier Milei, o el presidente de Ecuador, Daniel Noboa. En la misma línea se pronunciaron países como Israel.
Reportan 40 muertos, incluidos civiles y soldados; 32 eran cubanos
Al menos 40 personas, incluidos civiles y soldados, perdieron la vida en el ataque militar, reportaron medios estadunidenses citando a un alto funcionario venezolano y el gobierno de Cuba reconoció que murieron 32 cu-banos que custodiaban a Maduro.
Previamente, en entrevista con The New York Post, Trump dijo que muchos cubanos murieron. “Sabes, muchos cubanos perdieron la vida anoche. ¿Lo sabías?. Muchos cubanos perdieron la vida. Estaban protegiendo a Maduro. Eso no fue una buena decisión”, declaró el mandatario.
“Cuba siempre fue muy dependiente de Venezuela. De ahí obtenían su dinero, y protegían a Venezuela, pero eso no les salió muy bien en este caso”.
Rechazan seis países, entre ellos México, el control de EU sobre el petróleo venezolano
Seis países, entre ellos México, externaron su preocupación por la intención de Estados Unidos de controlar el Gobierno de Venezuela y explotar sus reservas petroleras.
En un comunicado conjunto, los gobiernos de México, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España consideraron que sólo compete a los venezolanos construir una solución democrática tras la captura de Nicolás Maduro.
“Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”, señalaron.
También señalaron que “estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para la Paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”, consideraron.
La situación de Venezuela, reiteraron, debe resolverse exclusi-vamente por vías pacíficas, me-diante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresio-nes, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional.
“Reafirmamos que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”, advirtieron.
Los países firmantes, encabezados por gobiernos de izquierda o centro-izquierda, sostuvieron que América Latina y el Caribe debería ser preservada como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención.
“Hacemos un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional. Asimismo, exhortamos al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”, señalaron.
EU, ejército e instituciones de Venezuela avalan a Delcy Rodríguez para la presidencia
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela exigió este sábado que sea la vicepresidenta del país, Delcy Rodríguez, quien asuma la jefatura del Estado ante la “ausencia forzosa” del presidente Nicolás Maduro, detenido este sábado junto a su esposa, Cilia Flores, en el marco de una operación militar ejecutada durante la madrugada por el ejército estadunidense que fue acompañada de una serie de bombardeos contra la capital del país, Caracas, y los estados de Aragua y La Guaira.
“Se ordena que la ciudadana Delcy Eloína Rodríguez Gómez, vicepresidenta ejecutiva de la República, asuma y ejerza en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades, inherentes al cargo de presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación”, exhortó la magistrada del TSJ Tania D’Amelio durante una intervención para la cadena estatal recogida por la prensa local.
Esta petición llega después de que el presidente estadunidense, Donald Trump, anunciara –tras la captura de Maduro– que Estados Unidos “se hará cargo” del gobierno de la nación petrolera “para que la transición sea posible”.
Por su parte, la Fuerza Armada de Venezuela exigió la liberación de Nicolás Maduro, y reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta encargada por 90 días.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, dio un mensaje a medios de comunicación en el que, acompañado por más de una decena de militares, exigió la liberación de Maduro y su esposa Cilia Flores
“Nosotros exigimos la rápida liberación del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, exigimos su liberación, está secuestrado el presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores. Nosotros aquí exigimos la pronta liberación de nuestro comandante en jefe, del presidente de todos los venezolanos y venezolanas y de la primera dama”, dijo.
“Ayer fuimos testigos, todo el pueblo de Venezuela, de una brutal agresión militar contra nuestra soberanía, se violó, se vulneró nuestra soberanía, con un despliegue sin precedentes contra la República y de manera premeditada se llevó a cabo esta agresión militar con las consecuencias nefastas que ya conocemos y que el mundo presencia”, agregó.
En el comunicado que leyó, enunció que respaldaba la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de que Delcy Rodríguez asumiera como encargada de la Presidencia de Venezuela.
Por su parte, el presidente Donald Trump, que un día antes descartó a la oposición venezolana para dirigir la transición, advirtió que la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, pagará “un precio muy alto” si no coopera con Estados Unidos, después de que fuerzas estadunidenses capturaran y encarcelaran a Nicolás Maduro.
“Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”, dijo Trump a la revista The Atlantic en una breve entrevista telefónica.
“Estamos listos para defender nuestros recursos naturales”, aseguró en alusión a su intención de que las compañías petroleras de su país tomen el control de la producción de crudo venezolano.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró ayer que su país no está “en guerra” con Venezuela y que el ánimo de conflicto va dirigido en realidad al narcotráfico, antes de reivindicar la importancia de dirigir su transición “por el bien” de ambos países y de avisar que el gobierno estadunidense se está centrando ahora en las autoridades cubanas, “un gran problema”.
Rubio compareció ante el programa Meet the Press, de la cadena NBC, un día después de la operación militar en Venezuela. El secretario de Estado defendió igualmente el plan del presidente Trump para dirigir el periodo de transición.
“Queremos que Venezuela avance en cierta dirección porque no solo creemos que es bueno para el pueblo venezolano, sino que también beneficia nuestro interés nacional”, indicó.
El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) condenó el bombardeo y el “vil secuestro” del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en la incursión militar estadunidense de la madrugada del sábado, 3 de enero.
El organismo “rechaza categóricamente los bombardeos y ataques aéreos dirigidos a instalaciones del Estado y viviendas de la población ocasionando muertes de servidores públicos y civiles en la ciudad de Caracas, Aragua, Miranda y el estado La Guaira”.
“Pero más grave aún el vil secuestro de nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros y la primera dama doctora Cilia Flores de Maduro en acciones bélicas ejecutadas por el gobierno de Donald Trump”, condenó.
El CNE exigió una “prueba de vida” que demuestre la integridad fí-sica de Maduro y Flores y su “liberación inmediata”. “La integri-dad del primer mandatario es vital para la estabilidad de la nación y el ejercicio de la democracia”, resaltó.
Asimismo, emplazó a la comunidad internacional, a la ONU y a los pueblos del mundo a “rechazar el ataque a la República Bolivariana de Venezuela”.
Legisladores y políticos del Partido Demócrata condenan la intervención
Legisladores y políticos del Partido Demócrata y el alcalde de Nueva York condenaron la operación militar en Venezuela autorizada por el presidente Donald Trump sin informar a ninguna de las dos cámaras del Congreso.
Los líderes demócratas del Senado y de la Cámara de Representantes, Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, respectivamente, encabezaron las firmas de un comunicado conjunto con miembros destacados de diversos comités legislativos en el que señalan que “es inaceptable” el plan que anució Trump “para gobernar Venezuela”.
“Condenamos enérgicamente los planes anunciados por el presidente Trump de ocupar Venezuela. Tenemos muchas necesidades urgentes aquí en nuestro país, y la declaración del presidente Trump de que ‘no tememos a las tropas en el terreno’ exige claridad sobre los riesgos que planea correr con la vida de los militares estadunidenses. Tras haber mentido al Congreso y engañado al pueblo estadunidense sobre sus objetivos mientras pasaba meses preparándose para capturar a Maduro, el gobierno debe ser sincero con el Congreso y nuestra nación sobre sus verdaderos planes en Venezuela. El pueblo estadunidense merece respuestas sobre qué intereses vitales están en juego y cómo esto promueve su seguridad, algo que este Gobierno no ha proporcionado”, continúa el comunicado.
Y reclamaron una sesión informativa del grupo conocido como la Banda de los Ocho, los representantes de ambos partidos con los que se debe compartir la información de seguridad nacional bajo estricto secreto, para que se explique la acción militar.
El flamante alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que apenas tomó posesión el pasado viernes, llamó por teléfono a Trump para manifestarle su desacuerdo con la intervención militar. “Llamé al presidente y hablé directamente con él para expresarle mi oposición a esta decisión”, dijo en una conferencia de prensa este sábado. Más tarde escribió en X: “Atacar unilateralmente a una nación soberana es un acto de guerra y una violación del derecho federal e internacional”.
Alexandria Ocasio-Cortez, una de las voces más combativas de los demócratas en el Congreso, señaló: “No se trata de drogas. Si lo fuera, Trump no habría indultado a uno de los mayores narcotraficantes del mundo el mes pasado (en referen-cia al expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández). Se trata de petróleo y cambio de régimen. Y necesitan un juicio ahora para fingir que no lo es. Sobre todo para distraer la atención de Epstein y del desorbitado aumento de los costes sanitarios”, escribió en X.
Kamala Harris, la candidata demócrata que perdió hace un año las elecciones ante Trump, escribió en X que las acciones de éste en Venezuela “no hacen que Estados Unidos sea un país más seguro, más fuerte o más asequible. Que Madu-ro sea un dictador brutal e ilegítimo no cambia el hecho de que esta acción fue ilegal e imprudente. Ya hemos visto esta película antes. Guerras por un cambio de régimen o por el petróleo que se venden como fuerza, pero se convierten en caos y las familias estadounidenses pagan el precio”.
Harris abundó: “No se trata de drogas ni de democracia. Se trata de petróleo y del deseo de Donald Trump de erigirse en el dictador regional. Si le importara alguno de los dos, no indultaría a un narcotraficante convicto ni marginaría a la legítima oposición venezolana mientras busca acuerdos con los compinches de Maduro”.
Bernie Sanders, destacado senador izquierdista del partido demócrata, también cuestionó la operación. “El presidente Trump no tiene la autoridad constitucional para atacar a otro país. Cuando el 60% de los estadunidenses viven al día, debería centrarse en las crisis internas, poner fin a su aventurerismo militar ilegal y dejar de intentar ‘gobernar’ Venezuela para las grandes petroleras”.
China pide a EU la liberación inmediata de Maduro y reclama una salida negociada
China expresó ayer su “grave preocupación” por la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos, pidió su «liberación inmediata» y reclamó que la crisis se resuelva mediante “diálogo y negociación”, según un comunicado del Ministerio de Exteriores del país asiático.
Pekín manifestó su “grave preocupación” porque Washington “se haya apoderado por la fuerza” del mandatario y de su esposa y los haya trasladado fuera del país, según información de EFE.
Según la portavocía de la Cancillería china, las acciones de Estados Unidos «violan claramente el derecho internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales» y contravienen «los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas».
El comunicado, publicado en la página del ministerio, añadió que estas actuaciones menoscaban la soberanía venezolana.
En ese contexto, China instó a Washington a “garantizar la seguridad personal” de Maduro y Flores, a “liberarlos de inmediato”, a “dejar de socavar al gobierno venezolano” y a “resolver la cuestión mediante el diálogo y la negociación”, sin anunciar medidas adicionales.
El mensaje se conoce después de que el presidente estadunidense, Donald Trump, anunciara que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados en Caracas y trasladados a Estados Unidos, donde el mandatario venezolano pasó su primera noche recluido en el centro federal Metropolitan Detention Center de Brooklyn.
Mientras tanto, en Caracas la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asumió de forma interina la jefatura del Ejecutivo por orden del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela.
China mantiene una estrecha relación diplomática y económica con Venezuela, reforzada durante los mandatos del presidente chino, Xi Jinping, y de Maduro, y ha defendido de forma reiterada en foros internacionales los principios de soberanía estatal y no injerencia.
En las últimas horas, Pekín había emitido un aviso consular en el que desaconsejaba a sus ciudadanos viajar a Venezuela ante el deterioro de la seguridad, sin entrar entonces en valoraciones políticas sobre la operación estadunidense.
También, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso pidió “firmemente” a Estados Unidos “que reconsidere su postura y libere” a Maduro y a su esposa.
Corea del Norte, acérrimo enemigo de Estados Unidos que acusa desde hace tiempo a Washington de querer derrocar a sus dirigentes, denunció ayer “el acto hegemónico cometido” en Venezuela como “la más grave violación de la soberanía”, según información de AFP
La reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para tratar sobre el ataque estadunidense a Venezuela terminó ayer sin consenso, confirmaron a EFE fuentes conocedoras de su desarrollo.
Por su parte, el gobierno brasileño ha anunciado la convocatoria para ayer de una reunión a nivel ministerial de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para tratar la situación en Venezuela tras el ataque militar estadunidense en el que el sábado fue apresado el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Sin embargo, la reunión de la CELAC terminó ayer sin consenso, confirmaron a EFE fuentes conocedoras de su desarrollo. La reunión de carácter ministerial y urgente fue solicitada el sábado por el gobierno brasileño y se realizó por videoconferencia.
Por un lado, en el campo de la derecha, los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; y El Salvador, Nayib Bukele, celebraron la caída de Maduro, a quien tacharon de «narcoterrorista», en línea con el vocabulario usado por el gobierno estadunidense de Donald Trump.
Del otro lado, en las filas de la izquierda, los líderes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Chile, Gabriel Boric; Colombia, Gustavo Petro; y México, Claudia Sheinbaum, condenaron la acción.
El ALBA destaca además que este ataque supone “un crimen internacional de extrema gravedad, una violación flagrante del Derecho Internacional y una amenaza directa contra la paz de América Latina y el Caribe”. “Venezuela no está sola”, concluye.
El ALBA está formado por Venezuela, Cuba, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Granada y Santa Lucía.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) anunció la celebración de un Consejo Permanente extraordinario, el próximo martes 6 de enero, para abordar la situación en Venezuela.
En este marco, el secretario general de la OEA, Albert Randim, destacó que el objetivo es asegurar que los Estados miembros puedan abordar la situación en Venezuela de manera abierta, colectiva y constructiva.
Un total de 26 de los 27 países miembros de la UE, todos menos Hungría, han publicado ayer una declaración a través del Servición de Acción Exterior de la UE en el que piden “contención” tras el ataque de Estados Unidos en el que fue capturado el sábado el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
León XIV urge a garantizar la soberanía y el bien de Venezuela tras la captura del presidente
El papa León XIV afirmó ayer que “el bien del pueblo venezolano debe prevalecer” ante cualquier otra consideración, tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, y ha urgido a garantizar la soberanía y el estado de derecho en el país caribeño.
“Con ánimo lleno de preocupación sigo el desarrollo de la situación en Venezuela. El bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre toda otra consideración e inducir a superar la violencia y tomar caminos de justicia y paz”, dijo desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo del Ángelus.
El pontífice reclamó “garantizar la soberanía del país, asegurar el Estado de Derecho inscrito en la Constitución, respetar los derechos humanos y civiles de todos y cada uno”.
Pero también animó a trabajar “por construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica” del país sudamericano.
León XIV pidió a rezar por el futuro de Venezuela y pidió la intercesión de la patrona del país, la Virgen de Coromoto, y de sus dos primeros santos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, precisamente canonizados por él mismo el pasado 19 de octubre, según información de EFE.
El pontífice estadunidense, también con nacionalidad peruana por sus años como misionero y obispo y gran conocedor de América Latina, se ha referido en varias ocasiones y con la máxima cautela a Venezuela desde que fuera elegido en cónclave el pasado 8 de mayo.
Europa Press, Redacción y Agencia Reforma, con información del periódico El País de España /Foto: Internet


