
No paró de llover debido a la tormenta tropical Sara y en la última escena de horror del primer partido oficial del Vasco, el técnico del Tri sangró tras ser impactado en la cabeza por un proyectil. La Concacaf está obligada a imponer medidas disciplinarias por la agresión
Ciudad de México, 16 de noviembre de 2024. Sangre, sudor y lágrimas.
No pudo ser más vergonzosa la noche en la que la Selección Mexicana perdió, otra vez, 2-0 contra Honduras en el juego de ida de los Cuartos de Final de la Concacaf Nations League.
Tras el silbatazo final, el técnico del Tri, Javier Aguirre, sangró tras ser impactado en la cabeza por un proyectil. La Concacaf está obligada a imponer medidas disciplinarias por la cobarde agresión.
Esa fue la última escena de horror del primer partido oficial del Vasco en esta nueva etapa con la Selección, el quinto en su proceso y en el que perdió el invicto, en una noche polémica por la suplencia del portero Luis Ángel Malagón y la decisión de mandar a Henry Martín a las gradas.
No paró de llover debido a la tormenta tropical Sara. Honduras exhibió el porqué de su puesto 77 en el ranking de la FIFA: sin llegadas, con un partido repleto de fricciones, aunque el Tricolor tampoco hizo mucho por dañarlo, si acaso el balón al poste derecho luego de un disparo de Julián Quiñones.
El show de terror comenzó al 63’, cuando César Montes despejó mal el balón y fue testigo del tiro que rechazó Guillermo Ochoa y que acabó en las redes en la primera pelota que tocó Luis Palma.
La abuelita del extremo del Celtic falleció hace dos semanas, por ello en su celebración mostró una playera con su rostro, en una sentida dedicatoria.
El horror continuó cuando Alexis Vega abanicó el esférico en la mejor jugada de México, en lo que parecía un gol cantado.
Al 83’, Palma hizo pedazos al lateral Jorge Sánchez y cacheteó el balón, como billarista, pegado al poste izquierdo, lejos del alcance de Ochoa; se hincó al celebrar y luego dirigió las manos al cielo.
Hace justo un año, Honduras le pegó por idéntico marcador a México, resultado que fisuró el proceso de Jaime Lozano. En el juego de vuelta, los catrachos se sintieron robados ya que se agregaron 11 minutos de reposición, lo justo para que el Tricolor empatara y forzara la prórroga.
Como cuenta el gol de visitante, en caso de que Honduras anote el martes en el Nemesio Diez entonces México debe imponerse por tres dianas de diferencia tras el descalabro, literal, ayer en San Pedro Sula.
Texto: Edgar Contreras / Agencia Reforma


