
Acapulco, Guerrero, a 4 de julio de 2025.- Yosmara fue violada por dos hombres en la comunidad Las Lomas, Coyuca de Benítez, el sábado pasado, el agente del Ministerio Público de este municipio que registró la denuncia de la mamá de la víctima no quiso anotar en el acta que sufrió una violación y en la Fiscalía General del Estado (FGE) de Acapulco que recibieron el caso no le han informado de los avances de la investigación.
La mamá de Yosmara Genchi García se llama Mariela García Bautista, ayer habló con El Sur para pedir justicia afuera del hospital El Quemado, donde está internada su hija de 24 años desde el sábado pasado, cuando fue encontrada alrededor de las 6 de la mañana tirada afuera de una casa en la comunidad Las Lomas, a unos 10 minutos de la cabecera municipal.
Protección Civil recogió el cuerpo de la mujer inconsciente que parecía estar muerta porque estaba “llena de sangre”, muy golpeada de la cara y sin ropa, yacía recostada en el pasto afuera de la casa de Diego Arismendi, quien la llevó a esa casa horas antes de ser encontrada.
Yosmara y Diego se conocieron el viernes en la noche en un establecimiento ubicado en la cabecera municipal, a donde Yosmara había acudido con un primo y vecinos, y Diego, de entre 21 y 22 años, con su hermano.
Después de las 12 de la noche del sábado Diego le pidió a Yosmara acompañarlo a trasladar a su hermano a su casa en Las Lomas, localidad conocida más allá de las fronteras de Guerrero por el asesinato del candidato municipal de la coalición PRI-PAN-PRD, Alfredo Cabrera, durante el cierre de su campaña el 29 de mayo de 2024.
Diego se metió a su casa y Yosmara le pidió adentro que la regresara a la cabecera municipal, él contestó con golpes y ella le pidió que no la fuera a matar.
Horas después, Protección Civil trasladó a Yosmara al hospital de Coyuca de Benítez, donde llegó primero un hermano de Mariela García porque ella no estaba en el municipio y personal del nosocomio le dijo que “ahí no la podían atender porque venía muy grave, tenía muchos golpes en la cabeza”.
La familia de la víctima de violación tuvo que pagar 700 pesos por el traslado en ambulancia al hospital de El Quemado, a las afueras de Acapulco, en la carretera federal que lleva a la Ciudad de México; también está costeando el medicamento, suman unos 10 mil pesos de gastos, estimó la mamá agradeciendo aun así la atención que le dan a su hija, a diferencia del hospital de Coyuca de Benítez, ambos nosocomios inscritos al IMSS-Bienestar, donde la promesa oficial es que todo es gratuito.
La familia de Yosmara ha recibido donaciones para solventar los gastos, ningún gobierno se ha acercado para ayudarles.
Fue hasta el lunes que Yosmara despertó y comenzó a narrarle los hechos a su mamá, “que la parte de atrás en su colita le dolía porque donde no tenía su ropa interior pues la violaron”.
Yosmara acusa de violación a dos personas, pero sólo logra identificar a Diego, “que le tapó su boca y ya no se acuerda, pero sí sentía que le daban en la cabeza”.
El domingo Mariela García acudió al Ministerio Público y le narró los hechos al agente Alfredo Aguirre Olivar, quien le respondió que el mismo sábado que llegó Yosmara a El Quemado, Diego, su mamá Flora y su padre Sergio acudieron al hospital de El Quemado para pagar los gastos con el fin de llegar a un acuerdo.
Sí es cierto que acudieron el presunto victimario y sus padres al hospital, el hermano de la mamá de la víctima vio que Diego intentó ingresar al lugar donde estaba internada Yosmara, pero llamó a la policía de la institución para evitarlo.
Pese a ello, Mariela García le planteó al Ministerio Público si Diego había acudido “a darle el tiro de gracia o acabar con ella, eso no se vale”, y le preguntó directamente “si ellos ya se adelantaron con usted”, es decir, que Aguirre Olivar haya recibido un soborno por parte de los padres de Diego, él es maestro y ella es enfermera.
Finalmente, Aguirre Olivar no anotó en el acta de denuncia de Mariela García que Yosmara había sufrido violación, “nada más le puso agresiones, por eso no me atendían, no había ningún movimiento”.
Después, personal de la oficina de la FGE ubicada en la colonia Progreso acudió a visitar a Yosmara porque el Ministerio Público de Coyuca de Benítez mandó el documento a Acapulco.
Con base en el testimonio que Yosmara les ofreció convaleciente el mismo personal de la FGE de Acapulco le confirmó a su madre que sí había violación y le preguntó por qué no estaba anotado este delito, y Mariela García les dijo que no sabía.
El acta fue modificada y ya fue incluida el delito de violación, pero la madre de la víctima no ha sido informada de las acciones de la investigación para localizar a Diego, quien “ya se tiró a perder con la familia, dicen”.
Mariela García dijo que los padres de Diego también son “responsables” de los delitos que su hija sufrió porque el día de la agresión ambos estaban en la casa, Yosmara recuerda que su papá y él se saludaron y se lo presentó a Yosmara, luego el papá de Diego se metió a su cuarto.
Cuando los padres acudieron al hospital El Quemado, Flora, la mamá de Diego, les dijo a los familiares de Yosmara que ella se le “insinuó” a Diego y le mandaba mensajes, lo cual no es cierto, apuntó Mariela García, porque su hija tiene pareja y no tiene teléfono.
La mamá de Diego dijo que tenía cámaras en su casa donde se ve que su hijo la sacó de la vivienda, entonces los familiares de Yosmara le preguntaron por qué no presenta esas pruebas.
La familia de Yosmara recibió información que el presunto victimario ya había sido denunciado por otra joven de Coyuca de Benítez por agresiones y amenazas de muerte si daba a conocer el caso, y han escuchado de al menos otras dos víctimas, una de la comunidad El Zapote.
Mariela García alertó de una posible represalia por la denuncia pública que ha hecho, “yo me siento muy mal, la verdad, como madre me duele verla así, pero pues también me hago fuerte porque soy la única que estoy dando vuelta pa’quí, pa’lla, y le digo, no, mami, lúchale porque tienes dos niños, tiene un niño de 8 años y otro de 2 años, ellos te necesitan”.
Yosmara es ama de casa, trabaja ocasionalmente, hasta ayer todavía le punzaba la cabeza mientras hablaba con el personal de la FGE dentro del hospital por los múltiples golpes que recibió el sábado en la madrugada.
Ramón Gracida Gómez / Foto: El Sur


