26 diciembre,2025 5:20 am

Viven en completa libertad en el cerro El Molote del Club de Golf 23 venados

El hábitat no es ajeno al bullicio de la ciudad y a la presencia de desechos sólidos, en particular de botellas de vidrio

Acapulco, Guerrero, 26 de diciembre de 2025. El cerro El Molote, declarado como reserva ecológica por el gobierno del estado y hábitat de una manada de venados, no está ajeno al bullicio de la ciudad.

El ruido de los carros y las máquinas se escucha al caminar por los senderos que rodean el cerro, en el lugar hay restos de basura, principalmente botellas de cerveza, agua y refrescos que algunos visitantes anteriores dejaron en el lugar, incluso hay un basurero de botellas de vidrio de diferentes tipos de bebidas desde cervezas hasta vinos, muchas ya quebradas pues el lugar, se ve, tiene años cumpliendo esa función.

El cerro El Molote se ubica casi en el centro del Club de Golf, un espacio recientemente recuperado por el gobierno federal luego de haber sido administrado por una asociación civil durante varios años.

Este lunes, luego de la fuga de un venado de la reserva ecológica donde habitan, se visitó el lugar para constatar su espacio, lo que se pudo ver es que los animales están en libertad absoluta, no hay una barrera física que les impida desplazarse por todo el predio de 27 hectáreas, ubicado en la avenida Costera, junto al Centro de Convenciones de Acapulco.

La reja que delimita el espacio del Club de Golf no está en buenas condiciones, hay espacios donde es inservible, el muro que delimita el predio también está semi destruido en algunos tramos frente a la avenida Costera desde el huracán Otis en 2023.

El ruido de la ciudad se escucha en la mayor parte del cerro de El Molote, en la cima del cerro los ruidos de los motores de los automóviles ya no se escuchan, pero sí las máquinas cortadoras.

En el recorrido de ayer había unos 23 venados en libertad, algunas crías, la mayoría de los venados están en la parte alta del cerro, algunos bajan a la zona del campo de golf a comer pasto o beber agua, porque en la parte baja colocan dos bandejas con alimento y junto a la alberca hay una fuga de agua que sirve como bebedero para los venados.

Los venados están marcados, cada uno tiene un arete con números que van del 01 al 120.

Los venados adultos no se espantan con la presencia de humanos, pero las crías sí, huyen cuando escuchan pasos, mientras que los ciervos adultos se quedan inmóviles observando lo que hace la persona.

En el cerro también hay iguanas, éstas huyen cuando escuchan un ruido y su correr sobre la hojarasca alerta a los venados.

El recorrido por el cerro fue al medio día, la mayoría de los venados estaban bajo la sombra de árboles y matorrales, rumiando, sólo dos andaban en el campo de golf comiendo pasto.

Los senderos del cerro El Molote son una muestra de la intervención humana en el lugar, hay cunetas para controlar los escurrimientos de agua, escalones hechos con neumáticos y un mirador en la parte alta que fue derribado por el huracán, una parte sigue en la cima del cerro, la escalera y la base del mirador, la estructura de metal esa está a un costado del cerro, sobre los matorrales donde la dejó la fuerza del viento.

El impacto del huracán Otis, ocurrido en octubre de 2023, todavía es visible, en el lugar hay muchos árboles caídos y secos, algunos tuvieron que ser cortados para facilitar el recorrido por el cerro.

Algunos tramos del sendero fueron pavimentados, pero ya están erosionados por el paso del tiempo y los escurrimientos de agua, en otros tramos sólo se habilitaron escaleras para facilitar el recorrido, pero las varillas que dan sostén a los neumáticos ya están expuestas y se han cubierto con botes de plástico para evitar accidentes.

Hay tramos de los senderos donde el recorrido es sobre terracería que contrasta al ver los hoteles en la avenida Costera y caminar sobre tierra y hojas secas, escuchar el sonido de las hojas crujir al andar es una sensación de caminar por un bosque rodeado de edificios.

En los senderos hay letreros que indican que está prohibido tocar a los venados y tirar basura, pero la última indicación no la respetan, en el recorrido no hay cestos de basura y los que acuden al lugar arrojan las botellas de agua y refrescos sobre los matorrales. Los envases de cerveza se encontraron amontonadas en un sendero cubiertas con follaje.

En el Club de Golf se solicitó una entrevista para hablar sobre el manejo de los venados, pero no hubo nadie disponible para hablar; una de las trabajadoras del lugar dijo que se le informaría al director de Fonatur, Sebastián Ramírez, para que él indicara quién daría la información.

En el lugar había socios que acuden al lugar a jugar golf, trabajadores haciendo labores de poda del césped, de este algunos tramos se ven verdes y otros muy secos.

No se encuentra en la página de Semarnart referencia de la UMA del Club de Golf

En la página de Internet del gobierno federal se buscó en la base de datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales el registro de la Unidad de Manejo Ambiental del Club de Golf, pero no se encontró información.

En la dirección https://www.datos.gob.mx/dataset/a36b762d- 2a4f-48f0-a24c-9ac0740f533b/resource/64a1aea9-94d8-4ab9- bdd6- 357b9f08b49d/download/d3_biodiv04_28.cs v se encontró la lista de las Unidades de Manejo para la Conservación de la vida Silvestre extensivas registradas por entidad y por municipio, en el caso de Guerrero son 70 pero en el municipio de Acapulco no hay registro de ninguna.

De acuerdo con el registro público actualizado al 2 de junio de 2025, hay cinco unidades en Atoyac, cinco en Coyuca de Benítez, una en Ahuacuotzingo, una en Alpoyeca, una en Copala, una en Cuautepec, una en Ometepec, una en San Luis Acatlán, una en San Miguel Totolapan, una en Taxco, dos en Ajuchitlán, dos en Copalillo, dos en Zihuatanejo, dos en Leonardo Bravo (Chichihualco), dos en Petatlán, dos en Marquelia, cuatro en Coahuayutla, cuatro en Chilpancingo, cuatro en Tecpan, tres en La Unión, y 25 de las unidades registradas en Guerrero por el gobierno federal no están identificadas por municipio.

Daniel Velázquez/ Foto: Jesús Trigo

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