7 marzo,2019 6:31 am

Detener la violencia no sólo en las calles sino también en los hogares, pide el arzobispo a fieles

Celebran el Miércoles de Ceniza en la Catedral del Zócalo. El prelado católico llamó a los ciudadanos a estar durante este periodo “libres de vicios y malos deseos”, a ser “un bien para todos”, así como a arrepentirse y creer en el Evangelio.
Acapulco, Guerrero, 7 de marzo de 2019. El arzobispo Leopoldo González González convocó a detener la violencia no sólo en las calles y barrios, sino en los hogares, así como la conducta criminal, promovida, en algunos casos, dijo, por la corrupción.
Durante la homilía de la misa de Miércoles de Ceniza, que da inicio al periodo de Cuaresma, el prelado católico llamó a los ciudadanos a estar durante este periodo “libres de vicios y malos deseos”, a ser “un bien para todos”, así como a arrepentirse y creer en el Evangelio.
Después de la celebración eucarística, el arzobispo leyó el mensaje de Cuaresma que se publicará el próximo domingo en en su columna Timonel, del periódico Mar Adentro, medio de difusión de la Iglesia, en el cual convocó a los feligreses a detenerse y dejar de “correr sin sentido y caminar sin rumbo” en la vida, a no vivirla “nada más así”.
Así como detener la conducta con la que se daña, a no meter violencia en el hogar ni física, verbal, psicológica, íntima o económica, y no sólo enfocarse en buscar la paz en las calles, establecimientos y espacios de la ciudad, sino dentro de los hogares, la escuela y trabajo, donde está en “nuestras manos construirla”.
Llamó a no dejarse llevar por las frustraciones o resentimientos “para no descargarlo con quienes convivimos y evitar los impulsos agresivos que aumentan la carga de malestar y disgusto”.
“Detener ya la conducta criminal del cobro de piso, robos y asaltos, la extorsión, los secuestros y desapariciones, las ejecuciones y asesinatos, la trata de personas y la intoxicación física y psicológica de niños y jóvenes con la droga, la corrupción que muchas veces ha abonado a esta situación”, exhortó González González.
Reiteró el llamado a la conversión de quienes “perpetran esos crímenes” porque “nadie ha sido creado para amasar el sustento diario con la sangre del prójimo derramada. Ese pan es mucho muy amargo”.
González González invitó a los feligreses a detenerse a mirar a los signos que mantienen la llama de la fe y la esperanza viva, a no permanecer en el mal que es fuente de desilusión y tristeza, “volver a experimentar la ternura sanadora y reconciliadora de Dios”.
Durante la homilía en la Catedral del Zócalo, celebrada a las 12 del día, el arzobispo dijo que Jesús “da la certeza de que el bien es el camino para vencer el mal, sea fortaleza para cada uno de ustedes que cada día se esfuerzan para hacer el bien”.
Monseñor puso a los feligreses la Ceniza, que representa tomar conciencia de la fragilidad humana, y sirve para los católicos para reconocer que son pecadores, que han ofendido a Dios y al prójimo, además de que manifiesta el arrepentimiento sincero ante la comunidad, pide a la Iglesia oración para la conversión, manifiesta públicamente el compromiso de cambio y que se está dispuesto a recibir el sacramento de la reconciliación.
Con dicha acción se recuerda a los creyentes que “del polvo vienes y en polvo te convertirás”. Las cenizas colocadas en las frente en forma de cruz proviene de las palmas bendecidas el último Domingo de Ramos, y con esta acción da inició el periodo de Cuaresma que concluye el 18 de abril, que es jueves Santo.
Texto: Mariana Labastida / Foto: El Sur