26 mayo,2025 7:27 am

Hace años que los grupos delictivos construyen base social con amenazas, advierten especialistas

 

Acapulco, Guerrero, a 26 de mayo de 2025.- El sacerdote de la Arquidiócesis de Acapulco, Jesús Mendoza Zaragoza, y el investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero, Gabino Solano Ramírez, señalaron que es una realidad que desde hace años los grupos delictivos construyen con amenazas una base social con personas que están bajo su control y territorio, y coincidieron en que es necesario que el gobierno incluya en las estrategias a la sociedad para poder frenar la violencia.

El párroco que ha sido promotor de la paz y el coordinador de la Red Latinoamericana de Estudios Subnacionales fueron consultados vía telefónica sobre la declaración del subsecretario de Desarrollo Político y Social del gobierno estatal, Francisco Rodríguez Cisneros, en la que reconoció que en todas las regiones de Guerrero los grupos criminales tienen una base social, “que cuando hay detenciones con la cara cubierta van a exigir la liberación” de detenidos, como ocurrió el jueves en el bulevar Vicente Guerrero de Acapulco después de un secuestro.

Mendoza Zaragoza afirmó que en “algunos temas” los grupos del crimen ya están gobernando, dicen lo que tiene que hacerse en los pueblos, que incluso las autoridades federales, estatales, municipales y hasta los comisarios ya no tienen el poder de movilizar a las personas en beneficio de la sociedad, dejando “espacios de ingobernabilidad”, y que el problema ya lleva muchos años.

Subrayó que los delincuentes van construyendo esta base social a partir del miedo, el abuso y las armas para que las personas hagan lo que les exigen o pueden perder hasta su casa o la vida, y que no es que estén a favor de éstos sino que “controlan territorios y quienes viven en esos territorios son presionados y obligados a movilizarse de acuerdo a los intereses de los grupos criminales”.

Añadió que mientras el Estado mexicano no incluya en su estrategia contra la violencia a la sociedad civil organizada, como organizaciones campesinas, comisarios, universidades, empresarios e iglesias, “sencillamente estamos desplazando la solución hacia el futuro” porque ya se ha visto durante muchos años que el gobierno no puede hacerlo por sí solo.

“Todo lo que hace el gobierno federal, estatal y municipal pues no está funcionando, porque la gente no se siente protegida, la gente no siente que el Estado le esté respondiendo a esa necesidad de seguridad y a la necesidad de tener paz en su vida”, agregó en cuanto a las instituciones que tienen que estar al servicio de la gente, principalmente en materia de seguridad y de justicia, y que “hasta ahora no lo han hecho”.

Por su parte, Solano Ramírez señaló que los grupos delictivos construyen dicha base social para “buscar esta legitimidad que necesitan y poder moverse de manera natural o cotidiana sin tener que estar en la clandestinidad”.

Consideró que esta táctica de grupos del poder fáctico no es nada nuevo, que es un procedimiento que necesitan quienes controlan el territorio para poder mantenerlo y tener un espacio de protección social construyendo legitimidad con diferentes estrategias, como solución de conflictos en comunidades o gestión de obras, y que están muy diseñadas porque los primeros que se movilizan son miembros del transporte público con sus vehículos “que están bajo el control y dominio” y en segunda instancia los comerciantes, particularmente de mercados, que reciben una orden para reaccionar de forma inmediata, la mayoría bajo amenazas, otros para pagar o congraciarse por favores que reciben, y que el hecho se ha naturalizado.

“Lo que hizo el subsecretario pues es reconocer sólo públicamente una realidad que está ahí presente”, dijo, opinó que es bueno que lo haga porque no se puede esconder una situación de la que la ciudadanía es testigo y que en Acapulco han ocurrido otros bloqueos de este tipo en años anteriores.

Solano Ramírez expuso que hasta el momento no ha habido un resultado efectivo para frenar la violencia en el estado con las estrategias de los tres órdenes de gobierno, que se siguen los lineamientos de la política federal, pero se requiere saber cuál es la propuesta del gobierno estatal, que esa sería una demanda social porque sí hay acciones como el Territorio Violeta, estrategias de acompañamiento a colonias marginadas, planes para Acapulco, pero pareciera que el rezago es tan fuerte que no será suficiente con estrategias a corto o mediano plazo, porque la participación de los grupos delictivos está tan ampliada y es “un cáncer que está ahí invadiendo todo el territorio”.

Consideró que cuando han ocurrido avances significativos contra la violencia en otros estados es porque han incorporado a actores locales de la sociedad, con estrategias de largo plazo y no sólo reactivas, que ya se ha visto que no es suficiente la captura de liderazgos sino trabajar desde otra perspectiva.

“El proceso o el ciclo de violencias que vivimos no es producto de algo espontáneo, obvio se detona cuando hay una confrontación entre grupos, pero esos grupos ya están ahí trabajando, están apropiándose del territorio y pues ejerciendo las actividades, muchas de ellas ilegales, para poder mantener el poder que tienen”, indicó.

Texto: Yee Trujillo/ Foto: El Sur