
La tradición lleva 25 años, con danzas, bailes, ofrendas en la iglesia y gastronomía y juegos mecánicos, que divierten a los pequeños
Chilapa, Guerrero, 5 de enero de 2026. Pobladores de la Providencia, una comunidad del municipio de Chilapa, han luchado por llevar la cultura a sus pobladores desde hace 25 años.
Durante la semana cultural para celebrar a la principal imagen La Divina Providencia, que le da el nombre a la comunidad, niños y jóvenes del poblado escenificaron una obra de teatro acerca de la fundación de la comunidad hace 74 años.
Es el 1 de enero que la localidad y visitantes realizan la principal fiesta en todo el año. La festividad va acompañada de cultura, danzas, baile, ofrendas en la iglesia, gastronomía y juegos mecánicos para diversión de los pequeños.
Las familias invitan a amigos de otras comunidades, de la cabecera y otros municipios a sus casas a degustar un pozole y más tarde un mole rojo con tamales. La fiesta va acompañada de mezcales y música de banda.
Las actividades culturales en La Providencia las empezó a promover desde hace 25 años, Emiliano Cerros Nava.
En entrevista el promotor cultural y también líder de maestros mezcaleros y magueyeros de la región explicó que hace más de 20 años tenía la fortuna de ir a la ciudad de Chilapa donde del 1 al 12 de diciembre se realizaban las noches culturales.
“Me inspiré en eso, anteriormente poca gente iba a Chilapa en la noche y dije ¿por qué no hacer esto en los pueblos? se empezó a invitar a los grupos de danza y de música de las escuelas, fueron los primeros, y motivaba a las autoridades para que se hiciera”.
En los primeros años, recordó, en su casa les daba de cenar a los artistas. En 2004 lograron llevar a danzantes de Veracruz. En ese tiempo contaron con el apoyo del gobierno municipal con sonido y sillas.
“Salíamos a vocear aquí en las comunidades cercanas para invitar, pero ahora por sí sola llega”. Las actividades se han extendido a comunidades cercanas que han replicado las noches culturales durante sus fiestas patronales.
Por su parte, el ingeniero y promotor cultural, Efraín Cerros Rodríguez, comenta que la comunidad cumplió 74 años de su fundación lo que fue representado en una obra de teatro que logró rescatar el origen del pueblo.
Antes recuerda, La Providencia era un barrio llamado Samacingo, que era parte de la comunidad de Lodo Grande.
La diferencia fue porque en el barrio de Samacingo se encontraba la iglesia y en el centro de Lodo Grande la escuela, además de que no se ponían de acuerdo con la producción de los terrenos comunales.
La obra fue dirigida por Emilio Nava y Ana María Hernández, de Chilpancingo, con información, escritos y hasta un corrido que recopilaron en la localidad. Los niños y jóvenes nativos recibieron clases de actuación para lograr la escenificación que presentaron el 30 de diciembre pasado.
Luis Daniel Nava


