
Sí se lleva a cabo el retiro de escombros y basura en hoteles y condominios. El director de Protur José Luis González de la Vega informa que de 7 mil 859 departamentos y cuartos, 6 mil 555, el 83 por ciento, presentaron daños mayores, y mil 304, el 17 por ciento, menores
Acapulco, Guerrero, 26 de enero de 2024. A tres meses del impacto del huracán Otis, continúan los trabajos de retiro de escombros y basura en los condominios y hoteles de la zona Diamante, pero no inician la reconstrucción de los inmuebles que fueron desnudados por los vientos de más de 300 kilómetros por hora.
Entrevistado en sus oficinas, el director de la Promotora Turística (Protur), José Luis González de la Vega Otero, informó que de 7 mil 859 departamentos y cuartos de hotel, 6 mil 555, el 83 por ciento, presentaron daños mayores, y mil 304, el 17 por ciento, daños menores, información que recopiló a una semana del impacto del fenómeno. Entre estos están 53 pequeños, medianos y grandes hoteles.
Es mediodía y en la avenida Costera Las Palmas, el ruido que provoca el viento al chocar con algunas palmeras y árboles que siguen de pie, interrumpe el silencio abrumador de la vía con los edificios más exclusivos de Acapulco y donde algunos departamentos superan el precio de 20 millones de pesos.
En las laterales de la avenida, frente a las entradas de los condominios, hay automóviles y motocicletas estacionados, todos son trabajadores que continúan con las labores de limpieza de los pisos de los edificios, que a tres meses del devastador impacto algunos siguen con el mismo rostro del amanecer del miércoles 25 de octubre.
Partiendo del centro comercial La Isla Shopping Village, hacia el hotel Pierre Mundo Imperial, los edificios desde la avenida se ven solos y abandonados, pero en el interior hay trabajadores haciendo labores de limpieza. En todos hay guardias de seguridad privados vigilando, y quienes no dan información ni permiten el acceso a los inmuebles.
En el complejo de tres edificios de departamentos La Isla Residences, las habitaciones de la parte alta y las terrazas fueron las más afectadas, enfrente el complejo de Villa Son Vida, aparentemente no hubo daños en los edificios de cinco niveles.
En la misma área están las residenciales Capri, Azur, Ocean One, y el edificio Mare. Ahí uno de los guardias de seguridad indicó que los trabajos de reconstrucción en el inmueble no han comenzado, que sólo hay trabajadores haciendo labores de limpieza en las 107 habitaciones de los 20 pisos del edificio que tiene una forma ovalada, y según información disponible de la venta de los departamentos cada uno tenía un valor de entre 15 a 18 millones de pesos.
Unos metros adelante está el condominio Las Olas, cada uno de los departamentos de la torre tenían un costo aproximado de 12 millones de pesos, los últimos departamento fueron los más afectados y desde lo lejos aún se ven los condensadores de los aires acondicionados apenas sostenidos por las mangueras y cableado eléctrico.
En seguida está el edificio Palmeira, y el exclusivo condominio Maralago con 174 departamentos con un precio a partir de los 12 millones de pesos. Desde el acceso está abandonado, pero en la caseta de vigilancia hay guardias de seguridad.
Según los propios trabajadores, desde el impacto del huracán Otis muy pocos han sido los propietarios de los departamentos que han ido a ver cómo quedaron, porque la mayoría fue enterado por la administración de cómo quedaron las habitaciones donde no quedó nada, porque en algunos todo salió volando y sólo quedaron las paredes.
Costa Ventura y la recién construida Maralia, son otros de los complejos en donde las habitaciones quedaron huecas, con las estructuras expuestas, sin tablarocas, ventanas, ni techos de las terrazas. Velera fue otro de los edificios donde se pueden ver las habitaciones como si estuvieran en obra negra.
Otros edificios que quedaron con severos daños son del complejo de condominios del Mayan Palace, Amarinthos, Torre Playa Diamante, Veranda, Villas Solar, y el edificio Marena, cuyo edificio quedó totalmente sin tablaroca, ventanas, y pareciera que está en plena construcción, con la sola estructura a la vista, al igual que Costa Bambú, y Playa Mar Residencial.
Luego siguen los hoteles del Mundo Imperial, Princess y su torre Perla, y el hotel Pierre, donde sí se observaron trabajos de reconstrucción, y donde tampoco hay acceso. Las albercas de todos los edificios están vacías sin agua y desde los accesos a la playa se aprecian sin el vivo color azul, y se han tornado con un color azul cenizo.
Las inversiones siguen firmes y se aceleran
González de la Vega Otero dijo que uno de los acuerdos con los representantes de las empresas que operan los condominios y hoteles, fue no despedir a trabajadores y que éstos hicieran los trabajos de limpieza de los edificios.
Recordó que entre los grupos más grandes de inversión que hay en la zona Diamante están el Grupo Mundo Imperial con tres edificios con mil 926 habitaciones, Grupo Vidanta tiene seis edificios con mil 526 habitaciones, Grupo Península tiene ocho edificios con 998 habitaciones, Grupo Gicsa siete edificios con 546 edificios, y hay otros siete edificios con mil 547 habitaciones.
Informó que el hotel de gran turismo Banyan Tree Cabo Marqués tuvo afectaciones en sus 74 habitaciones y para marzo espera que estén disponibles 45 de sus villas, y grupo Vidanta tuvo daños en el 100 por ciento de sus instalaciones, y para Semana Santa esperan tener 400 de las mil 44 habitaciones, y el resto para el fin de año.
En el caso de Mundo Imperial, en 17 días tendrán 700 habitaciones disponibles en los hoteles Palacio y Pierre Mundo Imperial, además de que estará lista la Torre Perla del hotel Princess para hospedar a los deportistas del Abierto Mexicano de Tenis que se jugará en la Arena GNP, donde hay trabajos a marchas forzadas.
El director dijo que a pesar de la situación que atraviesa Acapulco, las inversiones siguen firmes y no se han ido, e incluso se han acelerado, y destacó que Grupo Península pretende ampliar su oferta de habitaciones con un nuevo desarrollo hacia la zona de Barra Vieja, según lo informado el representante del corporativo, Alejandro Báez Meza.
González de la Vega Otero informó que se están dando facilidades a los condominios y fraccionamientos para su reconexión al drenaje de la zona Diamante, debido a que no hay descargas de aguas residuales, porque los edificios están deshabitados. “no tienen gente y no hay flujo que procesar en la planta de tratamiento”.
Para los trabajos de limpieza de la zona dijo que se contrataron a los viveristas, así como a trabajadores y vendedores de playa, para limpiar de escombros y basura la Costera Las Palmas, a quienes se les pagó 350 pesos por ocho horas de trabajo, además se colocó el alumbrado público, pero queda pendiente una parte que va hacia el aeropuerto.
Dijo que la preocupación de los inversionistas en un inicio y la solicitud que hicieron a las autoridades del estado fue garantizar el restablecimiento lo antes posible de la energía eléctrica, el alumbrado público y tener agua potable.
Respecto a los nuevos lineamientos de construcción, indicó que cada edificio y hotel debe adecuarlo luego de la experiencia que se tuvo con con el impacto del huracán Otis, pero afirmó que “no vi ningún reparo en eso, en los costos”, por parte de los grupos a cargo de los inmuebles y complejos.
El director de Protur destacó también que se han gestionado 11 obras y acciones entre techados de canchas, la reconstrucción de mercados y parques en diferentes colonias y comunidades que conforman la zona Diamante.
Destacó que una fundación donó para la comunidad de La Pista en el ejido de San Andrés El Podrido la construcción de 29 casas, y que son los propios pobladores los que están haciendo los trabajos por medio de equipo y la capacitación que ya se les dio. Indicó que uno de los ejidatarios donó media hectárea de tierra para la construcción de las viviendas.
También expresó que el nuevo polo turístico y de desarrollo de la Riviera San Marcos o Acapulco Sur no se va a retrasar; incluso el impacto y la devastación que provocó el huracán Otis, han acelerado los trabajos para la construcción de los complejos habitacionales y hoteles.
Texto: Jacob Morales Antonio/ Foto: El Sur


