
La manera en que actualmente se conduce la política exterior de México, y en especial la relación con el gobierno de Donald Trump, queda muy mal parada ante los ojos de Héctor Vasconcelos, el diplomático que, de llegar AMLO a la presidencia, sería designado secretario de Relaciones Exteriores. Por ejemplo, cuestiona que Luis Videgaray haya tratado de avanzar en los problemas bilaterales “a través de una relación personal” con Jared Kushner, yerno de Trump, lo cual ha resultado “un fracaso”. Con Estados Unidos, dice, se buscará una “alianza para el desarrollo”, y ante la “actitud de obsecuencia” mostrada por el gobierno de Peña Nieto ante Washington se antepondrá “la defensa a ultranza de la soberanía nacional.
Homero Campa / Agencia Proceso
Foto: Cuartoscuro
Ciudad de México. La manera en que actualmente se conduce la política exterior de México, y en especial la relación con el gobierno de Donald Trump, queda muy mal parada ante los ojos de Héctor Vasconcelos, el diplomático que, de llegar AMLO a la Presidencia, sería designado secretario de Relaciones Exteriores. Por ejemplo, cuestiona que Luis Videgaray haya tratado de avanzar en los problemas bilaterales “a través de una relación personal” con Jared Kushner, yerno de Trump, lo cual ha resultado “un fracaso”.
Con Estados Unidos, dice, se buscará una “alianza para el desarrollo”, y ante la “actitud de obsecuencia” mostrada por el gobierno de Peña Nieto ante Washington se antepondrá “la defensa a ultranza de la soberanía nacional”.
México debe poner “menos énfasis en la colaboración policiaco militar” con Estados Unidos y establecer con ese país “una alianza para el desarrollo social y el crecimiento económico”. Tal es el “nuevo enfoque” que adoptaría un eventual gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la relación con Washington, afirma Héctor Vasconcelos, a quien el candidato del Movimiento de Regeneración (Morena) presentó como futuro secretario de Relaciones Exteriores de México, de ganar las elecciones presidenciales del próximo 1 de julio.
En entrevista con Proceso, el también secretario de Mexicanos en el Exterior y Asuntos Internacionales del Comité Ejecutivo Nacional de Morena fustiga al canciller Luis Videgaray, “quien ha tratado de avanzar en los problemas bilaterales a través de una relación personal” con Jared Kushner, yerno de Donald Trump, lo cual, afirma, ha resultado “un fracaso”.
“Nosotros no haríamos una cosa así”, sostiene.
Ante las “aventuras personales” del actual canciller, dice que se debe apostar por “los canales institucionales” para “hacer ver” a Washington que “también le conviene” al sur de su frontera un país estable y con desarrollo social y económico. Y ante la “actitud de obsecuencia” mostrada por el actual gobierno mexicano –“que ha tratado, casi diría a toda costa, de obtener la aprobación del gobierno norteamericano”–, antepone “la defensa a ultranza de la soberanía nacional” y el respeto a los dictados de la
Constitución mexicana
De cara al segundo debate presidencial que se celebra este domingo 20 –centrado en los temas de política exterior, migración, seguridad fronteriza y comercio internacional–, a Vasconcelos se le pregunta si en esta ocasión López Obrador se preparó para el debate y si él personalmente lo asesoró para abordar asuntos internacionales.
Contesta que, contrario a la imagen que se tiene de él, López Obrador “está al tanto del acontecer internacional” y que, además, varios colaboradores de su equipo de campaña “le hemos dado datos frescos, tarjetas, y hemos conversado” sobre asuntos internacionales.
Sin embargo, reconoce que el candidato de Morena “prefiere hablar espontáneamente hacia un auditorio particular más que intercambiar puntos de vista delante de un público; en cambio, hay otros candidatos cuya especialidad es precisamente el debate”.
“Aquí también entran cuestiones de temperamento, de costumbre, mil cosas, ¿no?”, comenta.
Los cauces institucionales
A Vasconcelos se le pregunta cómo serían las relaciones de un gobierno de López Obrador con Estados Unidos, siendo presidente Donald Trump.
“Nosotros no apostamos por una mala relación”, responde.
Explica que “debido a la fatalidad geográfica, tenemos que encontrar un modus operandi que sea conveniente para los dos países”. Sostiene que “es de interés de ambas naciones que México sea un vecino estable, con más crecimiento económico, con menor desigualdad, sin corrupción, con estado de derecho, con seguridad… En fin, un México con esas características pienso que también le conviene a Estados Unidos, pues por razones obvias ellos no quieren tener un caos al sur de su frontera”.
“Por otra parte –señala– si tenemos un desarrollo económico social mayor, ellos tendrán un mercado mexicano más amplio que pueda adquirir más productos norteamericanos.”
Dice que no es cuestión de suscitar en Trump “simpatías personales”, sino de “hacerle ver que hay un interés común en tener una relación buena, estable e institucional”.
–Eso que usted acaba de mencionar no es distinto del discurso del gobierno de Peña Nieto con respecto a la relación con Estados Unidos.
–Lo que pasa es que puede haber semejanzas en el discurso, pero no en la realidad. En este gobierno se ha tratado, casi diría yo a toda costa, de obtener la aprobación del gobierno norteamericano. Entre otras muchas cosas, se ha establecido un canal alternativo al institucional, en que el secretario de Relaciones Exteriores de México ha tratado de avanzar en los problemas bilaterales a través de una relación personal con un miembro de la familia presidencial (de Estados Unidos) –señala Vasconcelos en referencia a los vínculos del canciller Videgaray con Kushner, el yerno de Trump.
“Nosotros jamás haríamos una cosa así. Seríamos institucionales. Esa vía alternativa ha resultado en un fracaso porque al día de hoy no hay Tratado (de Libre Comercio con América del Norte) bien negociado (…), la animadversión hacia los mexicanos dentro de Estados Unidos sigue viva y el muro en la frontera sigue en vías de construcción; o sea, ¿cuáles serían los logros de esta política obsequiosa hacia Estados Unidos?”, cuestiona.
Considera que México debería “defender a ultranza la soberanía” y no tener una “actitud de obsecuencia con nuestros vecinos del Norte”. Debería, además, “encontrar aliados dentro de Estados Unidos” que apoyen las posiciones mexicanas: empresarios, legisladores, académicos, medios de comunicación… Se trataría, señala, de “llegar por la vía racional a mejores condiciones de negociación” con Washington.
–¿Usted está apostando por los canales institucionales?
–Así es.
–Pero los canales institucionales tampoco funcionan con Trump.
–Creo que uno solamente puede apostar a lo institucional porque, ¿qué más hay? ¿Entrar en aventuras personales? No. Uno tiene que ceñirse a la racionalidad y a la institucionalidad con mayor o menor éxito, pero no puede uno hacer caprichos o extravagancias en cuestiones tan importantes como la relación entre México con Estados Unidos.
(Héctor Vasconcelos, hijo del político y filósofo, José Vasconcelos, en 2010, durante una entrevista con Conaculta con motivo del 128 aniversario del natalicio de su padre. Foto: Cuartoscuro)


