21 noviembre,2022 9:28 am

Dejaría Merck de buscar su propia vacuna contra el Covid-19; ya no obtendría dinero

Aplicación de la vacuna contra la influenza a personas que asistieran al modulo de vacunación del ISSSTE que instalaran en el interior de la plaza cívica de Chilpancingo. Foto: José Luis de la Cruz-Archivo

Sin embargo, la farmacéutica continuará con el desarrollo de un producto antiviral, autorizado en México por la Cofepris para su uso de emergencia, y que disminuye el riesgo de progresión a enfermedad severa, hospitalización y muerte en adultos mayores

Ciudad de México, 21 de noviembre de 2022. Pese al interés inicial de ofrecer su propia vacuna contra el SARS-CoV-2, que habría constituido otra opción de entre las múltiples creadas alrededor del mundo, el gigante de la industria farmacéutica Merck Sharp & Dohme (MSD) terminaría por desistir de su desarrollo.

Este intento, ejemplifica que la investigación científica implica inversión de recursos y altísimo riesgo, incluso para uno los cuatro grandes fabricantes de vacunas en el mundo.

Pero la experiencia no fue del todo en vano, describiría el director general de MSD en Argentina, Guillermo Browne, pues continuaron con el desarrollo de un producto antiviral, que se encuentra registrado en varios de los países de América Latina.

Se trata de Lagevrio, un fármaco basado en el molnupiravir, que actúa introduciendo errores en el código genético del SARS-CoV-2, lo que evita que el virus se continúe replicando. De administración oral, este tratamiento -autorizado en México por la Cofepris para su uso de emergencia- disminuye el riesgo de progresión a enfermedad severa, hospitalización y muerte en adultos mayores con Covid-19.

En paralelo, la farmacéutica cuenta con múltiples trabajos para tener listos muchos otros biológicos.

“Tenemos muchas vacunas que están siendo desarrolladas, que cada vez cubren más cepas en cuanto a la prevención de enfermedades. Estamos trabajando en neumococo, en virus sincicial respiratorio, en dengue. Son realmente oportunidades que tenemos para poder crecer la investigación, pero sobre todo para poder cubrir las necesidades de salud de los pacientes”, detalló Francesca Carvajal, vicepresidenta asociada de Operaciones de Estudios Clínicos para MSD en América Latina.

“Así como eso, definitivamente en cáncer venimos trabajando con nuestros medicamentos de inmunoterapia desde hace ya casi 10 años, con muy buenos resultados”, agregó la líder regional de investigación clínica de la farmacéutica. “Hoy en día las oportunidades son infinitas en cuanto a cómo poder seguir apoyando el desarrollo del tratamiento del cáncer”.

Lo anterior forma parte de la labor en investigación clínica que MSD lleva a cabo por el mundo, corriendo actualmente alrededor de 259 protocolos, 184 de ellos en América Latina.

“Tenemos más de mil 900 centros de investigación clínica trabajando con nosotros para poder desarrollar estos nuevos medicamentos. Y hemos podido incluir en el último año pacientes en todos los países dentro de la región de Latinoamérica; aproximadamente, tenemos 15 mil pacientes que han participado en nuestros estudios”, resaltó Carvajal.

Contra el cáncer

Más del 70 por ciento de los protocolos que desarrollan en la región están enfocados en el área de oncología, dijo Carvajal, algunos de ellos para fases tempranas de atención.

“Tenemos en el área de neoadyuvancia o adyuvancia (primer paso para reducir el tamaño de tumores); es decir, que nosotros desde antes de que se le haga cirugía a un paciente con cáncer, que la necesita, se le está proponiendo una alternativa de tratamiento previo”, ejemplificó.

“La oportunidad de participar en un estudio de investigación clínica, en un desarrollo científico, es muy importante para abrir puertas a nuestros pacientes, para poderle dar esas oportunidades de tratamientos que cada vez son más innovadores, más eficientes y más seguros”.

Otras áreas donde también están llevando a cabo estudios, y que para Carvajal resultan muy destacadas, es en VIH, hiperlipidemias (alteraciones del metabolismo de las grasas), males hepáticos, enfermedades infecciosas y cardiovasculares.

“Hay dos (protocolos) que creo que van a ser muy prometedores. Uno básicamente es en área cardiovascular, en falla cardiaca, que disminuye la tasa de mortalidad en los pacientes y logra un mejor control de su enfermedad; y el otro es en hiperlipidemias.

“Y no es que sean más prometedores que los otros, sino que realmente el impacto que pueden llegar a tener es mucho mayor precisamente porque estas son patologías que hoy en día tienen un impacto muy negativo en la salud global”, subraya.

Texto: Israel Sánchez / Agencia Reforma