
La estructura representa una de las plataformas prehispánicas más grandes localizadas hasta ahora en esta demarcación de la Cdmx.
Ciudad de México, 14 de enero de 2020. Arqueólogas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron una plataforma doméstica de élite en el Paseo de las Hormigas, en el Centro Histórico de Azcapotzalco.
La investigadora de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA), Nancy Domínguez Rosas, indicó que los cimientos de esta casa, ubicada en el antiguo altepetl de Mexicapan, representan una de las plataformas prehispánicas más grandes localizadas hasta ahora en esta demarcación de la Ciudad de México.
En 1428, los tenochcas conquistaron el señorío de Azcapotzalco y lo dividieron en las parcialidades autónomas de Tepanecapan y Mexicapan, cada una gobernada por un tlatoani.
Dicha estructura y otros elementos arquitectónicos registrados formaron parte de un barrio residencial mayor dentro los límites de Mexicapan.
En el Paseo de las Hormigas se lleva a cabo un proyecto de infraestructura urbana que prevé la reubicación de puestos comerciales. Debido al potencial arqueológico del lugar, desde finales de octubre de 2019, un equipo de la DSA acompaña a la cuadrilla de la Dirección General de Obras de la alcaldía, que realiza trabajos para instalar una velaria.
La plataforma, de seis por ocho metros, consta de un espacio cerrado asociado a un patio y su sistema constructivo es a base de muros de piedra careada con recubrimiento de estuco.
Nancy Domínguez –quien junto con su colega Jazmín Ortiz ha ido explorando estas ruinas de Mexicapan– puntualiza que, salvo daños en algunos alineamientos y muros por un par de cimentaciones modernas y una varilla enterrada, esta plataforma está en buen estado de conservación.
En esta área específica no irá ninguna cimentación para evitar su deterioro. Las siguientes semanas, las especialistas verificarán o descartarán la existencia de más restos arqueológicos.
Una vez que se registren las estructuras prehispánicas y elementos asociados, los muros de estos serán consolidados para evitar daños a largo plazo y serán recubiertos con un geotextil, sobre el cual se dispondrá un apisonado de tierra y capas de tepetate.
Texto: Yanireth Israde / Agencia Reforma / Foto: INAH


