
Zihuatanejo, Guerrero, 19 de junio de 2026. Este jueves en el comunicado oficial número 035/2026 , emitido por la 18 Zona Naval, la Secretaría de Marina-Armada de México informó que en coordinación con autoridades federales de seguridad y medio ambiente, desmantelaron un campamento presuntamente utilizado para la cacería ilegal, y de la inhabilitación de cuatro puestos de observación clandestinos dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Hermenegildo Galeana, en el municipio de Zihuatanejo.
El Área de Protección de Flora y Fauna, Hermenegildo Galeana se localiza en la zona poniente del puerto de Zihuatanejo, en la zona de Ixtapa, a unos cuatro kilómetros de este puerto; su vía de acceso principal es a través de la carretera escénica La Majahua y cuenta con una superficie de 282 hectáreas de flora y fauna protegidas.
De acuerdo con el documento oficial de la Marina, la intervención formó parte de la estrategia denominada Operación Madre VII, la cual surgió tras reuniones previas entre mandos de seguridad y dependencias ambientales para frenar los delitos ecológicos y la invasión de las Áreas Naturales Protegidas en esta región de la Costa Grande.
En el boletín se detalla que en el despliegue participaron de forma conjunta efectivos de la Armada de México junto con inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, guardaparques de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y elementos de la Guardia Nacional.
Durante los recorridos de vigilancia y reconocimiento terrestre en las zonas de difícil acceso del área protegida, las brigadas interinstitucionales ubicaron una estructura provisional construida con madera y láminas galvanizadas que servía de refugio a cazadores furtivos.
Indica el boletín que en el sitio se encontraron diversas herramientas, entre ellas hachas, machetes, cizallas y motosierras, además de desechos y agentes contaminantes que ponían en riesgo la biodiversidad local.
Asimismo, las fuerzas federales detectaron y destruyeron cuatro estructuras rústicas de madera instaladas en las copas de los árboles, las cuales eran utilizadas como miradores clandestinos para acechar a la fauna silvestre.
Las dependencias involucradas indicaron que estos patrullajes mixtos continuarán de manera permanente en la zona serrana y de reserva de Zihuatanejo para contener la degradación ambiental, asegurar la preservación del ecosistema y evitar la proliferación de actividades ilícitas que atenten contra el patrimonio natural de los habitantes de Guerrero, concluye el comunicado.
Brenda Escobar


