
Madrid, España, 30 de mayo de 2026. Al menos once personas, entre ellas dos niños, murieron ayer a causa de dos ataques de Israel contra el sur de Líbano, a pesar del alto al fuego pactado en abril y después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asegurara el martes que sus fuerzas estaban recrudeciendo sus ataques contra el país vecino.
Según las informaciones recogidas por la agencia estatal libanesa de noticias, NNA, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) bombardearon las afueras de la localidad de Adlun, en el distrito de Sidón, matando al menos a ocho personas, todas ellas de nacionalidad siria.
Asimismo, atacaron el municipio de Al Sharifat, también en el sur de Líbano, matando a una mujer y a su hija, así como a un niño de nacionalidad siria.
El portavoz en árabe del ejército de Israel, Avichai Adrai, emitió a primera hora del día una nueva orden de evacuación, en este caso para las localidades de Ain Qana, Ansariya, Al Jarayeb, Shabriha, Sarafand, Adlun y Bayader y, horas más tarde, la de Zafata, en línea con las dictadas durante las últimas semanas contra decenas de localidades, provocando el nuevo desplazamiento de decenas de miles de personas.
En los últimos días el ejército israelí está “intensificando” su ofensiva en Líbano, donde ya murieron por esta causa más de 3 mil 300 personas desde principios de marzo, a pesar de las negociaciones en marcha con el gobierno libanés para intentar lograr un acuerdo de paz.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó ayer que las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) cruzó más allá del río Litani, avanzando hacia posiciones estratégica desde el sur de Líbano hasta el centro del país.
El ejército de Israel acusó ayer al partido-milicia chií Hezbolá de dañar la iglesia de San Jorge en la localidad de Marjayun, de mayoría cristiana y ubicada en el sur de Líbano, como consecuencia de una oleada de proyectiles lanzada sobre la zona.
Mientras, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, trasladó ayer al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, que una tregua con Israel es un paso previo a cualquier avance diplomático en el proceso que facilita Washington.
Europa Press


