23 junio,2025 7:21 am

El basurero a cielo abierto de Tlapa, un añejo y mal gestionado problema de la principal ciudad de la Montaña

 

Tlapa, Guerrero, a 23 de junio de 2025.- De las poco menos de 100 toneladas de basura que genera este municipio al día, el servicio público recolecta “entre 50 y 60 por ciento”, que se deposita en el insostenible tiradero a cielo abierto, ubicado 400 metros por arriba de la mancha urbana, a la que llegan sus fluidos por la red de afluentes que desembocan en el río Tlapaneco.

Se trata de un añejo y mal gestionado problema, cuyo rastro se ve por todos los rincones de la pequeña y caótica ciudad, tanto en calles como en riachuelos, si bien es cierto que en los últimos meses ha mejorado el servicio de recolección.

El problema ha sido fuente de promesas de campaña, de propuestas en toda clase de consultas, de movilizaciones de la ciudadanía en su contra y ha llamado también la atención de instancias legislativas, como la Comisión Permanente del Congreso local, que meses atrás lanzó un exhorto para clausurar el tiradero y buscar un nuevo espacio, pero el basurero a cielo abierto continúa sin cambios, como hogar de zopilotes y perros; así como lugar de trabajo para algunos pepenadores, insuficientes para lograr una buena separación de desechos.

El basurero se encuentra a poco más de 3 kilómetros de distancia del centro de la ciudad, a 400 metros por encima del propio centro, por lo que, al no contar con tecnología de retención, mantiene un constante flujo de líquidos que en temporadas de lluvias, como ahora, se incrementa de manera notable.

Se ubica en la parte alta de una barranca hacia la que, de manera natural, escurren los líquidos que, a su vez, se prolongan por gravedad hacia la zona urbana y, finalmente, al río Tlapaneco.

No pueden negar que “conmigo” hay mejoras

Sin embargo, es notaria cierta mejoría en recolección de desechos, en estos últimos meses de la administración municipal de Gilberto Solano Arreaga, quien está al frente por reelección para un segundo mandato.

En días recientes se sumaron cuatro unidades recolectoras equipadas para ese fin, con mecanismos hidráulicos de recolección y prensado, que a su vez se integran al lote de cuatro carros de volteo, tres camionetas pequeñas y un “carro especial para las dos bases” de recolección, ubicadas en la barranca Los Chivos y a espaldas de la capilla de Caltitlán, informó en entrevista Fausto Sánchez Guzmán, secretario de Servicios Generales.

Además, se cuenta con una plantilla de personal de 76 trabajadores, que, entre otras cosas y como novedad, ahora limpian las orillas de carreteras, que hasta hace poco lucían con basura, un constante voladero de plásticos.

“Antes era un basural, desde el puente del río Jale hasta el centro, y todo el río Jale igual”, dijo Sánchez Guzmán, quien admitió que, como cada año, “la ayuda de las lluvias es grande”, tanto en calles como en barrancas.

Los particulares que tienen concesionada parte de la recolección,  “incluso se han quejado y nos dicen que ya casi no tienen chamba, que les dejemos algo”, aseguró el funcionario en entrevista con El Sur, y abundó que antes ellos hacían hasta tres viajes por día, y ahora es menos y también se les supervisa, por eso, “conmigo la cosa es diferente. No sé qué hacía el anterior secretario de servicios públicos, pero no atacaba la cosa como es”.

“Desde que tengo uso de razón y soy ciudadano de Tlapa, en los basureros siempre ha habido humo. Yo, como secretario, lo apagué”, afirmó con un extraño toque de orgullo, y, por lo pronto, de verdad.

Es cierto que el basurero se mantenía encendido, y de alguna forma, controlado, hasta que por gases acumulados o ráfagas de viento se propagaba, generando grandes masas de humo que, ante las bajas temperaturas, permanecían al alcance respiratorio de los habitantes tlapanecos, como a finales de 2023, cuando la conflagración se prolongó por días.

Era una forma de operar y mantener espacio disponible para más tonelaje de desechos, pero cuando se salía de control y ante la falta de bomberos municipales, se hacían malabares entre “piperos” y personal de Protección Civil, o con ayudas foráneas, para sofocar los incendios, y para variar, después de cada siniestro se terminaba prometiendo el nuevo sitio, acorde a los requerimientos ambientales que marcan las normas, pero que nunca llega.

A pregunta expresa, el secretario dijo ignorar si se encuentra en trámite ante alguna instancia federal o estatal, el proyecto muchas veces prometido para un verdadero centro de acopio, reciclaje y destino final de desechos, como ordena la ley, y como sin duda amerita una población municipal de más de 100 mil habitantes.

“Sí hay un proyecto para un sitio adecuado”, pero no sabe más, porque “esos temas los lleva otra persona, y desconozco quién sea”. Ante esto, repitió una y otra vez, que “ya se está checando ese tema”.

Pestilencia y niños con ronchas

Para la universitaria Aidé Zaragoza Ortiz, se requiere que se hagan cumplir las leyes ambientales que establecen las condiciones técnicas en el sitio de destino final de basura. “Pero deberían de venir a checar y poner sanciones, multas o lo que sea, porque si no, ¿de qué sirve la ley?”, cuestionó.

Dijo que en la colonia Constitución, donde radica, y en otros conglomerados vecinos, es común “ver a muchos niños con ronchas y estoy segura que el dengue pega más por aquí”, aunque aclaró que no es médica, pero que las autoridades sanitarias deberían ver si hay alguna relación, porque lo que sí está claro es que “eso no puede seguir así”.

Otra colona que tercia la plática, Catalina Guzmán Vásquez, dijo que “el indígena promete mucho y no cumple nada”, refiriéndose despectivamente, como muchos tlapanecos, al edil Solano Arreaga, quien a su vez suele presumirse como el “primer presidente indígena de Tlapa”.

Según la segunda entrevistada de esta colonia, una de las más próximas al tiradero municipal, ya son varias veces que toman la carretera Tlapa-Marquelia para impedir el traslado de basura, por “las quemasones y el tiradero que hacen los camiones, pues es un cochinero que nomás viera en las noches cómo apesta” y que, incluso, el presidente les había informado hace un año, que ya contaba con un predio alternativo, pero lo que se sigue viendo “es lo de siempre, y va a ver en unos días cómo se va a derramar todo el basural otra vez, como cada año, con las tormentas fuertes”, adviertió.

De reformas y basura

Hace algunas semanas se anunció una iniciativa de reforma a la ley estatal en la materia, a cargo de la comisión legislativa correspondiente, pero no hay información del momento del trámite en que se encuentra.

Esta iniciativa buscaría “optimizar la administración de residuos a nivel municipal”, y contemplaría una serie de sanciones al incumplimiento de las obligaciones ambientales.

Pero en realidad, lo que sobra en Guerrero y todo México son leyes y normas oficiales que disponen las características de selección y construcción de los sitios de destino, sean rellenos sanitarios u otros, y los procedimientos para alcanzar la gestión sustentable de los desechos, y claramente, lo que falta en municipios son perfiles técnicos para encausar estos proyectos, para los que suele haber recursos tanto nacionales como internacionales.

Por lo pronto, para hoy lunes, se ha anunciado con bombo y platillo un mega recorrido para retirar motos y carros mal estacionados o convertidos en chatarra, así como letreros, manteados, cajas y otros enseres invasivos de calles y banquetas, lo que, a simple vista, como el de la basura, parece un problema insalvable.

Texto y foto: Martín Equihua