
Baldomero Albarrán anuncia un plan de acción ante la injerencia de la dirigencia sindical y pide la conformación de una comisión del área jurídica de la SEG para que haga una investigación al respecto
Iguala, Guerrero, 25 de marzo de 2025. El director de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) 123 de esta ciudad, Baldomero Albarrán López, rechazó las acusaciones en su contra realizadas por trabajadores del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que mantienen un paro laboral y la toma de la institución desde el 6 de marzo para exigir su destitución, entre ellas, el cobro de cuotas a alumnos, falsificación de firmas, corrupción y no rendir cuentas.
Acompañado por un grupo de académicos que también están agremiados al SNTE, el director anunció un plan de acción ante la injerencia de la dirigencia sindical en este conflicto. Pidió la conformación de una comisión del área jurídica de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), para que haga una investigación sobre cada una de las acusaciones en su contra.
Por separado y como parte también de su protesta, una docena de docentes y administrativos de la UPN tomaron las oficinas recaudadoras de Finanzas, con su exigencia de la destitución de su director.
A las 11 de la mañana de este lunes, en un café de la plaza Esmeralda en el centro de la ciudad, el director Baldomero Albarrán dio una detallada conferencia de prensa, en la que aclaró cada señalamiento en su contra en respuesta a la conferencia de prensa dada el viernes en las instalaciones tomadas por los académicos, con respaldo de su dirigencia en la región Norte.
Desmintió las acusaciones de falsificación de firma y sello; de corrupción, de conductas “ilícitas”, hostigamiento laboral y pedir cuotas a los alumnos fuera de los aranceles oficiales. Dijo que quien acusa está obligado a comprobar y presentar pruebas ante a las autoridades. Aclaró que lo ocurrido en la universidad es “el cumplimiento de los deberes”.
Albarrán López propuso que la SEG forme una comisión de investigación, mediante su área jurídica, para que se revise cada una de las acusaciones y se proceda conforme con los resultados.
Sobre la acusación de una falta de rendición de cuentas, aclaró que en la clausura pasada dio el informe de ingresos y egresos, así como de las 40 acciones en las que se destinaron los recursos del periodo febrero-julio. Ofreció que a finales de este mes se daría el informe general, pero no se ha realizado debido al conflicto.
“Si ellos no fueron a la clausura es un asunto de ellos, además, quien se quejó de la falta de rendición de cuentas fue el secretario de la delegación (Héctor de Jesús Ceballos López), quien fue parte del presidium el día de la clausura”, aseveró.
Acerca de la queja de cómo llegó a la dirección de la UPN 123, recordó que en efectivo fue mediante convocatoria emitida por la SEG. Destacó que en el acta de resultados evaluados por el comité técnico obtuvo 99.4 de los 100 puntos en juego. Resaltó que mediante ese mecanismo está a prueba la capacidad y la solvencia de la persona que se propone para la dirección, “sin compromiso alguno con nadie”.
Sobre la acusación de que favorece a gente externa para el ingreso a la UPN, recordó que las condiciones de trabajo establecidas especifican que los trabajadores deben ingresar por convocatoria y examen, y que eso es lo que se ha hecho.
Faltan de comprobar más de 8 millones
Baldomero Alabarrán mostró ante la prensa los informes financieros entregados por la administración del director Juan Nava, del periodo 2021-2023, en los que se registra que de los más de 12 millones de pesos que ingresaron a la universidad, éste reportó gastos por la misma cantidad y dejó en la caja 2 mil 780 pesos.
Destacó que de los gastos reales facturados, con recibos y notas, sólo se comprueban 3 millones 800 mil pesos, pero hay un faltante de 8 millones 200 mil pesos, que se deben solventar.
Agregó que en el inventario encontraron facturas de 10 equipos electrónicos comprados con recursos de la universidad, pero que no aparecen ni les fueron entregados; entre ellos, cuatro televisores, dos proyectores, dos impresoras de último modelo, un monitor gamer y una computadora portátil.
Entre otras irregularidades, enseñó una factura de una computadora portátil, con precio de 65 mil pesos, que no entregó y justificó que se había descompuesto; además, en la factura validada ante el SAT fue por 23 mil pesos y no 65 mil, mientras que la factura es de 2023 y la validación de 2021.
Mostró también que 36 ex alumnos pagaron su título electrónico, pero no hicieron el trámite ni apareció ese dinero, por lo que los estudiantes tuvieron que volver a pagar. Además, que el ex director incorporó a segundo semestre de Pedagogía a dos alumnas, sin que cursaran el primer semestre, y mencionó que fue un problema que le llegó a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y las alumnas tuvieron que cursar ese semestre.
También denunció que hay facturas por más de 20 mil pesos, de comidas y bebidas en convivios de los trabajadores, así como otras facturas por la compra de ropa por más de 20 mil pesos, “es inmoral y antiético que se gaste el dinero de las aportaciones de los alumnos en esto”.
Pidió a las autoridades educativas que no se dejen guiar por amenazas, con criterios de mentiras, amenazas ni chantajes, ante la advertencia de la dirigencia sindical de radicalizar sus acciones. Al dirigente estatal del SNTE, Silvano Palacios, le pidió escuchar a la otra parte, de los trabajadores que también son parte de su sindicato.
Texto: Alejandro Guerrero/ Foto: El Sur


