
Dijo que con ese método el partido pudo conocer el sentir de la militancia, y que en el actual proceso de elección de presidente estatal se carece de ese mecanismo. Llama a la “mesura” en el caso Ayotzinapa
Chilpancingo, Guerrero, 9 de febrero de 2022. El ex candidato por el PRI a gobernador del estado, Mario Moreno Arcos, afirmó que sí fue el mismo método de elección para elegir al candidato a gobernador que el propuesto para renovar la dirigencia estatal del PRI, pero que hubo un acuerdo anterior de que se definiría por encuestas, hoy “no hay encuestas, no hay la posibilidad de que se pueda conocer el sentir de la militancia”.
También, mediante una publicación en Facebook, opinó que el enfrentamiento entre normalistas de Ayotzinapa y agentes de la Guardia Nacional y Policía Estatal, ocurrido el viernes en la caseta de Palo Blanco, rayó “en un exceso muy peligroso que pudo costar muchas vidas inocentes”, y llamó a la “mesura” pues lanzar un tráiler contra los policías no puede “aceptarse como parte de una lucha social”.
Este martes fue consultado vía telefónica respecto a las declaraciones del presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, Héctor Apreza Patrón, de que el partido “está operando igual, igualito que cuando lo designó candidato a gobernador”, luego de que Moreno Arcos planteó que podría retirarse del proceo interno de renovación de la dirigencia estatal del PRI, porque la elección sería mediante la asamblea de consejeros.
Moreno respondió que cuando se hizo el acuerdo para nominar a quién sería el candidato a gobernador, “efectivamente se hizo por ese método, pero ya había un acuerdo anterior, en el sentido de que se iba a definir bajo encuestas, cuando tú tenías encuestas ya en tu mano y te señalaban quién podía ser o quién estaba mejor posicionado y quiénes tenían mejores posibilidades de crecimiento se tomó una decisión y se llevó al Consejo Político efectivamente”.
“Hoy estamos hablando de una circunstancia diferente, no hay encuestas, no hay la posibilidad de que se pueda conocer el sentir de la militancia, pero yo quiero puntualizar, lo es una decisión que se tomó, está perfecto, yo no tengo mayor complicación, el tema es que no hay convocatoria y mientras el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) no determine cuál va a ser el método, pues no hay método”.
Afirmó que “simple y sencillamente en lo que se votó aquí o lo que se hizo aquí por la Comisión Política Permanente es una propuesta que se mandó al Comité Ejecutivo Nacional, donde inclusive también se manejó un calendario totalmente desfasado porque no ha habido ninguna reacción, ni propuesta, ni convocatoria del Comité Ejecutivo Nacional”.
Respecto a su análisis de la situación del PRI, expuso que “el Comité Ejecutivo Nacional no emitido ninguna convocatoria, por lo tanto el proceso electoral para nombrar o nominar una dirigencia estatal en Guerrero está en stand by (espera)”.
Respecto a lo dicho por Apreza Patrón, que en el PRI hay apertura para el diálogo con él y con cualquier militante, Moreno Arcos respondió: “yo definitivamente en ningún momento he señalado que haya cerrazón por parte del PRI, creo que hoy más que nunca lo que necesita el PRI es buscar opciones alternativas para regresar con las bases, con las estructuras del partido, reactivar estructuras más allá de que si se apertura o no el diálogo”.
Añadió que eso “es relativo, no es de que yo vaya buscando un diálogo en el PRI, el PRI es el que debe de ir a buscar el diálogo a la base, básicamente es lo que hay que hacer; o sea, yo jamás he dicho que no hay apertura, no hay apertura o el diálogo conmigo, no, el PRI debe asumir con toda responsabilidad una ruta crítica para hacer un análisis, un balance, de qué es lo que pasó y después cómo buscar mecanismos para llegar con nuestras bases”.
Acto de “barbarie”, ataque con tráiler
Más tarde, en su página de Facebook, Mario Moreno opinó sobre “el lamentable enfrentamiento” en la caseta de Palo Blanco y dijo que “tiene que ver con la llamada Verdad Histórica tras lo ocurrido en Iguala, la madrugada del 27 de septiembre del 2014, cuando desaparecieron los 43 normalistas de Ayotzinapa”.
Recordó que era el alcalde de Chilpancingo y le tocó recibir junto a los padres de los “malheridos” jóvenes integrantes del equipo de futbol Los Avispones, en la explanada de la Plaza Cívica, luego de que “estuvieron en el lugar y la hora equivocada, quedando atrapados y totalmente indefensos aquella fatídica noche en la que resultaron varios lesionados de gravedad, y muertos el chofer del camión del equipo y un jugador de 15 años, David Josué García Evangelista, El Zurdito”.
“Nadie en su sano juicio puede olvidar ni justificar lo ocurrido aquella noche en Iguala, un hecho considerado como uno de los más graves atentados en materia de derechos humanos solo comparado con la masacre de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968 en la plaza de las Tres Culturas, de la Ciudad de México”, expuso.
Abundó que “hay extremos que no debieran tocarse nunca y lo ocurrido, desafortunadamente raya en un exceso muy peligroso que pudo costar muchas vidas inocentes”.
Afirmó que “no puedo justificar actos que a todas luces se salieron de control, actos que aún supuestamente respaldados en un hecho de barbarie sin nombre como el de Iguala, disculpen o minimicen la gravedad de quitar el freno a un tráiler para que en su desbocada carrera arrollara todo lo que se cruzara en su camino. No, no es posible defender algo así”.
Sin embargo, también cuestionó: “cuándo entonces habrá resultados y sobre todo sanciones contra los responsables de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa”.
Recordó que esclareceer los hechos fue un compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador que a más de tres años de gobierno no ha cumplido, convirtiéndose en un clamor popular dentro y fuera de México, por considerarse uno de los mayores actos de agravio social recientes, y en bandera de quienes con razón o sin ella, la utilizan sin control”.
Urgió “resultados, más allá de una Comisión de la Verdad, que sigue trabajando en cientos de declaraciones y evidencias, mientras que sólo ocho de más de 180 indiciados, están bajo proceso penal, sin que hasta el día de hoy exista un dictamen oficial sobre la desaparición de los 43 normalistas, supuestamente secuestrados por grupos del narcotráfico e incinerados en un basurero”.
Mario Moreno dijo que el “llamado a la mesura es obligado”, pues lo ocurrido el pasado viernes “no puede ni debe aceptarse como parte de una lucha social, cuyo fondo es tan trágico y doloroso, justamente porque es la propia sociedad la que queda en medio sufriendo como siempre las consecuencias”.
Texto: Emiliano Tizapa Lucena / Foto: Archivo


