9 diciembre,2024 7:48 am

Historias de crímenes del Ejército y la delincuencia organizada en el informe de los 30 años de Tlachinollan

 

Tlapa, Guerrero, a 9 de octubre de 2024.- En el informe Memoria Imbatible ¡Corazón de acero!, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan recopiló las historias que han acompañado de desapariciones y tortura en que ha participado el Ejército y recientemente los grupos delincuenciales, las de familias con víctimas de feminicidios o l defensa del territorio y los recursos naturales.

Este sábado el director de Tlachinollan, Abel Barrera Hernández mencionó lo difícil que ha sido llevar la defensa de los derechos humanos en los 30 años de trabajo en la Montaña, ante la falta de atención del Estado y la violación de derechos de sus instituciones por lo que en algunos casos han apelado a la justicia internacional.

Sin embargo, dijo que en ese transcurso también han tejido relaciones con el gobierno para resolver temas, en el caso de la región con el delegado de Gobernación Jorge Rodríguez Ponce que se hace cargo de los conflictos, de quien dijo, algún día le preguntará como los tiene catalogados el Centro Nacional de Inteligencia (Cisen).

Mencionó que últimamente no se ha podido hacer relación con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, cosa que le extraña porque se supone que es considerada parte de una corriente progresista, pero no ha querido atenderlos como en los casos recientes del huracán John que los campesinos perdieron sus cultivos.

Dijo que actúa como la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que dijo que ahí estaba el teléfono para que se comunicaran, cuando en las poblaciones no hay señal o no tienen teléfonos.

“Parece que nos catalogan en esa lógica de intermediarios, pero no, somos servidores del pueblo”.

Agradeció el acercamiento de las instituciones como el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), con Derechos Humanos Estatal, de Amnistía Internacional, Cejil, la fundación Kenedy y otras.

Barrera Hernández dijo que Tlachinollan surgió con la cosmovisión de los pueblos indígenas de trabajar en colectivo, con espiritualidad.

Dijo que su primer caso fue de tortura, del maestro Magencio y su hijo a quien el Ejército sacó de su casa señalándolo de pertenecer a la guerrilla, y como equipo enfrentaron amenazas de muerte tanto el profesor como sus defensores si no dejaban ese tema por la paz, luego de la denuncia mediática que hicieron.

Esa fue su prueba de fuego de entrarle o retirarse, decidiendo seguir acompañando a las personas que piden la justicia que muchas veces no se da, y se busca la internacional que lleva tiempo como en el caso de Inés y Valentina donde se logró la responsabilidad del Estado mexicano por la violación de que fueron objeto por militares.

Agregó que los diversos casos los han formado para generar estrategias y formas de exigir para que se cumplan los derechos, como el educativo donde interpusieron amparos para que lleguen maestros a la escuela en la comunidad de Petlacala, municipio de Tlapa.

O por la salud porque a la Montaña no ha llegado Dinamarca y sigue siendo la África subsahariana, como fue conocida hace 20 años por su bajo índice de desarrollo humano con Vicente Fox.

También la pelea porque se reconozcan los estatutos comunales en la lengua me’phaa como lo hace San Miguel el Progreso, luego de sus luchas contra las mineras y la renovación del reglamento de las policías comunitarias.

Tlachinollan le apuesta a la memoria y a la rendición de cuentas

El contenido del informe fue comentado por el coordinador de la Unidad de Graves Violaciones de los Derechos Humanos de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), Alan García Campos, quien dijo que Tlachinollan le apuesta a la memoria y rendición de cuentas con el informe que recoge las historias de firmeza y dignidad.

Da una muestra de esperanza y del papel de la sociedad civil en el país ante las denostaciones de los actores gubernamentales, estatales y municipales, donde muestra la confianza que le tienen los pueblos que han sido víctimas.

Lo destacó como un ejercicio de rendición de cuentas importante en un país donde las autoridades son reacias a informar y dar cuentas que se reforza con sus gráficas, la escritura y la representación visual.

Dijo que el 30 informe refleja la agenda de múltiples temas que atiende que van de las desapariciones, violencia de género, jornaleros agrícolas, de personas defensoras y periodistas.

Mencionó que en 30 años el marco de acción espacial y territorial es en la Montaña, pero trascendió a nivel nacional e internacional.

Expuso que lo novedoso del informe son los ensayos sobre Lucio Cabañas y Rosendo Radilla, como una apuesta a la memoria histórica.

El texto evidencia la violencia estructural y criminal: De los Ríos

La abogada Alicia de los Ríos Merino manifestó que el texto evidencia la violencia estructural y criminal en las historias que se entretejen, y cómo apenas se atiende una y sale otra.

La importancia que le dan a los feminicidios de una forma humana, en que se rescata la oralidad y se les da nombre, al igual que a los desaparecidos.

Además de que su contenido se enriquece con datos duros.

Dijo que es una muestra de esperanza ante la falta de tantas víctimas que se siguen buscando, donde Tlachinollan continúe apoyando a largo plazo, aunque por los escenarios que se viven no se puede decir eso, pero se seguirá buscando a la persona, la justicia y la no repetición de hechos.

La coofundadora de la organización H.I.J.O.S, Tania Ramírez dijo que el informe reflejaba la resistencia que existe en las venas de las personas ante lo que les ocurre, y que el informe es una convocatoria para encontrarse colectivamente ante el eco de las desapariciones.

Dijo que las historias son un camino común que apuesta a la construcción de algo colectivo por lo que deben seguir.

Destacó la forma de atención a los matrimonios infantiles que muchas veces se trivializa y comercializa.

Estuvieron representaciones de Gobernación regional de la Secretaría General de Gobierno, Jorge Rodríguez Ponce, de Derechos Humanos, Celso Vázquez Vivar, del INPI Manuel Vázquez Quintero; la directora de la radiodifusora indígena XEZV, La Voz de la Montaña, Antonia Ramírez Marcelino.

El informe fue presentado en el marco del 30 aniversario de en el salón Marsil donde se concentraron diversos colectivos, organizaciones sociales, instituciones defensoras de derechos humanos y de gobierno.

Texto y foto: Carmen González Benicio