Marcos Méndez Lara
Agosto 15, 2017
El sector educativo es uno de las más importantes en Guerrero, pero no por sus resultados, sino por la gran cantidad de recursos financieros que se invierten en él cada año y porque en los últimos 15 años se convirtió en arena de disputas y en agencia de colocación de empleos por parte de gobernadores, diputados, secretarios y de dirigentes de los sindicatos oficial y disidente. Todavía en los años recientes, frente a la recentralización de la política educativa, se han dado fuertes escarceos por tratar de permanecer o ingresar a la abultada nómina educativa, que desde 2015 es manejada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
El presupuesto del estado de Guerrero ha sido capturado por un sistema educativo que no ha logrado convertirse en la palanca para impulsar el desarrollo de la entidad. Poco menos de la mitad del presupuesto total del estado se destina a este sector, sin que los indicadores de pobreza y educación se modifiquen significativamente. Ha sido un barril sin fondo del que aún se están pagando sus consecuencias.
De acuerdo con los decretos de presupuestos de egresos del estado consultados, en el periodo de 2009 a 2017 se destinaron al sector educación en promedio 46.6 por ciento de los recursos totales programados en el estado, atendiendo a su clasificación funcional. Tan sólo a la Secretaría de Educación de Guerrero, en el mismo lapso el promedio asignado fue de 38.2 por ciento del presupuesto total; más que a ninguna dependencia en el estado.
Salvo algunos ejercicios, el presupuesto se incrementó un año tras otro. En 2009, por ejemplo, al rubro de educación se le asignaron 14 mil 40 millones de pesos, y al año siguiente 14 mil 486 millones. En 2011 tuvo un incremento importante destinándose al sector 16 mil 693.6 millones de pesos.
En el ejercicio 2012 aumentó también hasta llegar a 18 mil 43 millones, que es el porcentaje más alto alcanzado por el rubro educación, con respecto al presupuesto total estatal, pues fue de 47.2 por ciento.
En 2013 se le asignaron menos recursos, es decir, un monto de 17 mil 742.5 millones de pesos, y al año siguiente la cantidad fue de 18 mil 63.4 millones. Cabe destacar que a partir del ejercicio fiscal 2015, el gobierno federal comenzó a administrar los recursos correspondientes al Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto de Operación (Fone), que anteriormente se denominaba Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal (FAEB). En ese año se destinaron a Guerrero 18,854.4 millones de pesos.
En los dos últimos años, el presupuesto asignado a educación, de acuerdo a su clasificación funcional, se incrementó nuevamente. En 2016 fue de 22 mil 965.2 millones de pesos, y este año se programaron 22 mil 239.2 millones.
Casi todos los recursos provenientes del Ramo 33 etiquetados al rubro educación en Guerrero se destinan al pago de salarios. La descentralización de este sector, iniciada en 1992, puso en manos de los gobiernos estatales la operación del sistema; en Guerrero, el proceso fue desastroso, pues la clase política encontró ahí un filón para abultar la nómina, sin que nunca se preocupara realmente por elevar los niveles educativos. Esta práctica también la hicieron suya las agrupaciones gremiales oficial y disidente y los egresados de algunas escuelas normales, que encontraron mecanismos de presión para ser partícipes del botín.
Las consecuencias de este desorden en el sector hoy todavía se pagan: habilitación de miles de docentes sin el perfil ni la vocación necesarios, exceso de personal con funciones administrativas, pésima distribución de docentes entre zonas urbanas y rurales, y particularmente la generación de un sistema que no sólo absorbe casi la mitad de los recursos totales del estado, sino que aún no entrega resultados importantes.
Fone
La lógica de recentralizar en la federación el control de los pagos a miles de maestros del país fue precisamente por el desorden imperante en las entidades federativas. Desde 2015 entró en vigor el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y el Gasto Operativo (Fone) en sustitución del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal (FAEB), que integra los recursos transferidos por la federación a las entidades federativas para la operación de los servicios de educación básica, en lo referente al personal e infraestructura educativa.
Desde esa fecha, el pago de la nómina magisterial es administrada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que ahora se encarga de realizar los pagos directos a los maestros de todo el país, con base en la información que le proporciona la Secretaría de Educación Pública y el Sistema de Administración de Nómina (SAN). La determinación de los recursos del Fone para cada entidad federativa ha estado en función de la disponibilidad de recursos en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), de una negociación salarial única, y del cumplimiento de objetivos, metas y resultados alcanzados en el servicio profesional docente.
Asimismo, cambian los criterios con los que se determina el monto anual del Fone, por ejemplo, antes se utilizaba el Registro Común de Escuelas y de Plantilla Escolar, y hoy se emplea el número de las plazas registradas en el SAN. La Ley de Coordinación Fiscal también establece que “No podrán crearse plazas con cargo a este Fondo, salvo que estén plenamente justificadas en términos de la Ley General del Servicio Profesional Docente y las demás disposiciones aplicables, así como los recursos necesarios para su creación estén expresamente aprobados en el Presupuesto de Egresos de la Federación del ejercicio fiscal correspondiente” (artículo 27).
La misma ley también señala la concurrencia de la federación y los estados en el financiamiento del gasto en servicios personales para la educación pública. El artículo 27A establece que la federación proveerá los recursos para cubrir los pagos de servicios personales de todas aquellas plazas que se transfirieron a los estados mediante el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, mientras que los estados cubrirán los recursos para el resto de las plazas.
El mayor porcentaje, a salarios
El control de la nómina por la federación repercutió también en la apertura parcial de la información sobre el tema de la nómina magisterial, que siempre se mantuvo totalmente en la opacidad. Hoy, con registros más ordenados y con la obligación específica de publicar este tipo de información que ordenan las leyes (de transparencia y accesos a la información, de contabilidad gubernamental) la SEG publica las nóminas del personal de estructura, de honorarios por servicios profesionales y del personal de base.
Para el caso del personal de estructura, en el periodo de enero a marzo de 2017 en la nómina se relacionan 106 plazas, que van desde titular de la dependencia a jefaturas de departamento. En total, la remuneración mensual neta que se paga a estos servidores públicos es de 2 millones 129 mil 970 pesos. Cabe destacar que 22 funcionarios son pagados con recursos estatales por un monto de 687 mil 192 pesos, los cuales engrosan el déficit financiero del estado, y los restantes 84 se pagan con recursos federales del Fone.
El salario más alto corresponde al secretario de educación de Guerrero, José Luis González, Otero, por 131 mil 915 pesos mensuales; tres subsecretarios ganan casi 66 mil 500 pesos, entre ellos el ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Emiliano Díaz Román, y un subsecretario gana 49 mil 500 pesos. Pero también hay varios casos que en esta nómina de estructura aparecen con salarios mensuales muy bajos, de menos de tres mil pesos.
La SEG también publica una nómina de “servicios profesionales por honorarios asimilados” que consta de 477 personas en el periodo enero a marzo de 2017. Por este concepto se pagan 4 millones 374 mil 647 pesos, aunque no se informa si son cubiertos con recursos estatales o del Fone. En la lista hay por lo menos 13 casos de personas que reciben entre 30 y 37 mil pesos netos, es decir, ya descontados los impuestos. Otros 16 empleados ganan entre 20 mil y 30 mil pesos mensuales; y 105 trabajadores reciben entre 10 y 20 mil pesos. El resto, 342 personas, tienen remuneraciones de menos de 10 mil pesos.
Y aun cuando la ley de transparencia exige que se publique el contrato de servicios profesionales con las personas físicas, la SEG sólo difunde un formato de contrato sin ningún dato. De esta manera, no se conocen las funciones que realizan las personas contratadas ni las metas y objetivos que deben cumplir.
Nómina de personal de base
La más voluminosa es la nómina del personal de base, ya que ésta cuenta con 89 mil 492 registros, aunque hay que aclarar que cada uno de éstos no corresponde a una plaza, pues muchos registros son de nombres repetidos, incluso hay empleados que aparecen hasta en once ocasiones. Esta nómina, que corresponde a la remuneración mensual neta de esos trabajadores, alcanza un total de 530 millones 213 mil 307 pesos mensuales; por su parte, la remuneración mensual bruta total es por 860 millones 230 mil 753 pesos; la diferencia, suponemos, es el descuento que hace la Secretaría de Hacienda por el pago del impuesto sobre la renta de estos trabajadores.
De este total, 15 mil 772 registros son pagados con recursos estatales, y equivalen a 91 millones 218 mil 521 pesos mensuales. De hecho, todo o gran parte de estos salarios pagados son los que no tienen respaldo presupuestal en la federación y constituyen un déficit para las finanzas del estado. Al año, sin considerar prestaciones a estos trabajadores, el monto pagado por el estado alcanza casi mil 100 millones de pesos, es decir, poco más del 2 por ciento del presupuesto total para el estado de Guerrero en 2017.
Por otra parte, con recursos del Fone se tienen 73 mil 718 registros de plazas que se cubren con 438 millones 994 mil 786 pesos como remuneraciones netas.
Dentro de esta nómina, hay diez trabajadores que ganan entre 70 y 80 mil pesos mensuales netos, otros 21 se ubican en el rango de 60 a 70 mil pesos netos, y 35 obtienen entre 50 y 60 mil pesos cada mes. Otro grupo de 108 trabajadores percibe entre 40 y 50 mil pesos, y en rango inmediato inferior, entre 30 y 40 mil pesos, se ubican 335 empleados de la SEG. Quienes ganan entre 20 y 30 mil pesos son mil 085 trabajadores, y 8 mil 862 perciben entre 10 y 20 mil pesos mensuales netos. La gran mayoría recibe menos de 10 mil pesos mensuales.
Son constantes las repeticiones de nombres en la nómina, aunque regularmente en cada registro perciben salarios bajos y al sumar todos, llegan a los 15 mil pesos, otros a 10 mil y muchos ni a esa cantidad. También se pueden ubicar nombres de personas que realizan una actividad diferente a la docencia, por ejemplo personas que se dedican al periodismo.
Datos básicos
De acuerdo con las estadísticas publicadas por la SEG, en el estado tienen registrados un total de 65 mil 946 trabajadores en educación general básica para el ciclo 2016-2017, de los cuales, el número de directivos, docentes y promotores con grupo es de 41 mil 219, de personal especial se cuenta con un total de 8 mil 132, y en el rubro de administrativos alcanza la cifra de 12 mil 957 empleados.
Hay un alto porcentaje de personal administrativo que alcanza 19.6 por ciento de todos los trabajadores de la SEG, sin duda resultado del profundo desorden que dejaron las administraciones anteriores, que engrosaron las filas de la burocracia en el sector educativo en detrimento de la creación de plazas docentes en comunidades rurales alejadas, que hoy todavía constituye un gran problema, pero no por falta de maestros, sino porque nadie quiere trabajar en esas zonas.
Si se observa el histórico de los últimos cinco ciclos escolares, hay una disminución de casi 6 mil 500 plazas del año 2012 a 2017; en el primero había 72 mil 424 plazas, en el ciclo 2013-2014 se contaban 68 mil 602, en el siguiente ciclo subió a 69 mil 276 y en los años 2015-2016 fue de 68 mil 735 plazas. Actualmente se tienen registradas 65 mil 946, de acuerdo con las cifras de la SEG.
Datos de la SEG
Según declaraciones del titular de la SEG, José Luis González de la Vega, durante su comparecencia ante diputados en noviembre pasado, el 85 por ciento de recursos de la dependencia se emplean para pagar la nómina (El Sur, 18 de noviembre 2016). También dijo que con un presupuesto de 25 mil millones de pesos se paga una nómina de 72 mil docentes y se atienden todas las escuelas del estado. Dijo además que hay 7 mil plazas fuera del Fone, pero se negó a hablar sobre el déficit que estos empleos generan en las finanzas del gobierno del estado.