EL-SUR

Viernes 19 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Acapulco, su gente IV

Anituy Rebolledo Ayerdi

Agosto 21, 2025

La Altamirano

La escuela Ignacio M. Altamirano es fundada en 1906 por la maestra tixtleca Felícitas Victoria Jiménez Silva, para ofrecer la educación elemental exclusivamente a mujercitas. Los varones ya la recibían en la escuela Miguel Hidalgo y pasarán muchos años para que la moral vigente permita tal convivencia. Entonces, las voces varoniles se impondrán en los agitados recreos de la institución y el uniforme azul marino y blanco incluirá pantalón y camisa
Ellos: Alejandro Hudson, Simón Funes, José Villalvazo, José Jiménez Marqués, Alejandro y Margarito Gómez Maganda. Y ellas: Paula Velarde, Guillermina Altamirano, Alicia García Mier, Aurora Apreza, Ángela Escalera, Luz H. Luz, Elena Uruñuela, Victoria Sabah, Elisa Batani, Ricardo Morlet Sutter, Jesús Rodríguez Espinosa, Toto Tellechea, Nicolás Gómez Vela, Paco Vela y Abel Salas.

La carestía

A no pocos de aquellos niños y niñas habrán acompañado a sus mamás al mercado de Acapulco, primero en plena plaza Álvarez y más tarde en la plazoleta Escudero (hoy Woolworth). Admirarán en ellas sobradas capacidades de regateo ante la carestía siempre galopante. Y miren si no:
Ojotones y agujones: 5 centavos por docena.
Gallinas: 12 centavos.
Huevos de gallina: 3 centavos.
Leche: 15 centavos el litro.
Limonada Trébol: 5 centavos.
Cerveza: 20 centavos.
Petróleo para candiles: 20 centavos.
Tractolina para estufas: 15 centavos.
Manta cruda: 5 centavos la vara.
Coñac: 50 centavos la copa.
Tostadas de Maura Bello: 5 centavos.
Las charamuscas de Moisés: 3 centavos.
Las nieves de Proto: 10 centavos.

Los desfiles cívicos

Los únicos desfiles conmemoraban la Independencia Nacional, el 16, de septiembre, y la Batalla de Puebla, el 5 de mayo de cada año. Los encabezaba el presidente municipal en turno, embrazando el Lábaro Patrio, flanqueado por los ediles de la Comuna y seguido por el personal municipal. Participaban las dos únicas escuelas oficiales del puerto, la Altamirano y la Miguel Hidalgo.
La columna recorría las calles de San Diego (hoy Carranza) Comercio (Escudero) y parte de Barrio Nuevo (Cuauhtémoc, hasta el IMSS). Volvía enseguida al punto de partida para la ceremonia alusiva. Consistía en una pieza de música, un discurso y un poema. Cerraba La tribuna libre, llamada así porque se entregaba el megáfono a quien lo solicitara, ya fuera para censurar o encomiar al gobierno. La única prohibición consistía en no mentarle la madre al alcalde, aunque fuera respetuosamente.

Cañoneo contra escolares

El cañonero mexicano Guerrero vomita fuego destructor sobre la ciudad mientras transcurre el desfile escolar del 5 de mayo de 1920. Participan, como siempre, las escuelas Ignacio M. Altamirano, para niñas, y Miguel Hidalgo, para varones. De pronto, un obús dirigido al Fuerte de San Diego se desvía para estallar. cerca de la parada, provocando una aterrorizada desbandada , sin víctimas menores que lamentar.
Casi inmediatamente se agolpa en el sitio un auténtico ejército de mujeres, llamando angustiosamente a sus hijos, y lanzan fuertes insultos contra el ejército, particularmente contra el presidente Venustiano Carranza, quien había ordenado el ataque al general Silvestre Mariscal. Felonía que los acapulqueños nunca olvidarán, rechazando más tarde bautizar una calle del puerto con el nombre del Barbas de chivo. La existente en el centro alude a su hermano Jesús.

Primera sede

La localización de una sede para la Altamirano fue una preocupación permanente de don Rosendo Pintos Lacunza, su entusiasta promotor. Siendo recaudador de rentas del puerto, don Chendo conocerá dos juicios testamentarios que incluían casas con amplios terrenos, ideales para la escuela. El mismo sugerirá al gobernador, profesor Francisco Figueroa, la compra de una de ellas, aceptando de inmediato aportar la mitad de su precio, 8 mil pesos. Con tan mala suerte de que la casona que albergaba a la IMA sucumbirá ante un severo temblor de 1934.

El curato

Años atrás, en 1927, el propio Rosendo Pintos, entonces síndico del Ayuntamiento de Acapulco, propone convertir en escuela la casa curato de la ciudad, clausurado a raíz del estallido de la guerra cristera en Jalisco y Guanajuato. Aceptada la propuesta y acordada la institución beneficiada, se formula la solicitud telegráfica al presidente de la República, Plutarco Elías Calles, quien responde inmediatamente que la escuela que ocupara la ex residencia de los curas pertenecerá a la SEP, de las conocidas como Federal Tipo.
Aprovechando que don Plutarco estaba “blandito”, el mismo Cabildo le pide que las oficinas de Telégrafos y Correos, localizadas al frente del ya para entonces famoso curato, dejen sus espacios para la creación de la que será la primera Escuela Secundaria de Acapulco 22. ¡Concedido!
Iniciativa esta en la que participaron, además del señor Pintos, el maestro Eduardo Vega Jiménez y lo señores Juan Gómez, José Tellechea y José O. Muñúzuri. Institución que, como varias de su época, sucumbieron ante los frecuentes movimientos telúricos

Segunda Guerra Mundial

Operando en el Fuerte de San Diego, la Altamirano entregará certificados de primaria a los egresados durante los años de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945): Gloria Gómez Merckley, Alicia y Leonor Quevedo del Río, Candelaria de la Cruz Gómez, Hortensia, Lety Salgado Román, Raquel Güera Fox Leyva, Irma Flores, Ernestina Rosa Romero, Amalia Hernández Arroyo, Julia Ávila Díaz, Divina Zárate, Margarita Ruiz Acevedo, Julia Torres, Hortensia Guerrero Polanco.
Eduardo Bailón Wilson, Jesús Espinosa, José Torres Vargas, Diego Zavala Coria, Juan Ayala de los Ríos, Ricardo Pineda Tapia, Rafael Méndez, Apolinar Zurita Alcaraz, Javier Toro Gutiérrez, Rogelio Pano de la Barrera, Fernando Cruz Rojas, Antonio Zavala Reyes (fotógrafo), Fernando Pedroza Villicaña, Aristeo García Lobato, Rufino Bello González, Rodolfo Mendoza, Héctor Cortés, Antonio Liquidano, Timoteo Radilla, Roberto Vinalay Garibay, Eladio Gómez Magdaleno, Manuel Ortiz Rodríguez y Gerardo Gómez Alvarado.

La nueva Altamirano

La construcción de la nueva Altamirano se llevará 14 años y será inaugurada por el 4 de enero de 1948, por el presidente de la República, Miguel Alemán Valdés y el gobernador Baltazar Leyva Mancilla. Para entonces ya ocupaba la dirección del plantel la maestra chilpancingueña Carolina Vélez viuda de Leyva, quien llevará a la institución a los primeros lugares de aprovechamiento y disciplina del sistema escolar.
Los primeros certificados firmados por ella corresponderán a Carmen Salgado Román, Lilia Hernández Arroyo, Emma Hernández, Magdalena García Vinalay, Carmen Maganda, Carmen Sosa, Carmen Valeriano, Gisela Jiménez, Sofía Pérez, Alicia Pérez Salinas, Graciela Blanco Miranda, Elvira Hernández Pintos y Ana María Arzeta.
Enrique Díaz Clavel (periodista y profesor de la IMA), Manuel Valverde, Manuel Soto Valle, Alejandro Bello Ozuna, Miguel Chavelas Orbe, Fernando Rojas, Alonso Palma, Emilio Villicaña, Gabriel Villanueva, Ramón García, Lorenzo Jiménez, Alberto Patiño, Luis Castañeda, Ricardo Martínez, Jesús Flores, Enrique Baños Cortés, Luis Caballero Tellechea, Abelardo Salas, Carlos Sauri, Julián Gallardo, Miguel Ángel Oscura, Francisco Javier Martínez, Crescenciano Díaz y Fernando Rojas.

El fin de la guerra

La generación 1945 de la escuela Ignacio M. Altamirano cierra el negro capítulo bélico que ha vivido buenas parte de la humanidad. Con el certificado de primaria en la mano pondrá cada uno de ellos y ellas optar por las mejores oportunidades educativas que se les presente, muy escasas para ella, por cierto.
Noah Elliot, Hilda Pedroza, Guadalupe Sánchez, Gloria Negrete, Amparo Añorve, María Luisa Rosas, María Elena Gómez, Filomena Karam, María de Jesús Estrada, Guadalupe Zamora, Cristina Rodríguez,
Salvador Organes Pérez, Leonel García Guillen, Juan Salinas Torres, José Gómez Merckley, Romeo Caballero Tellechea, Jorge Othón Vélez, Edilberto Vela Arvizu, Eleazar Sánchez, Amadeo Cabada, Gabriel Vargas, Jesús Cadena Ríos, Javier Aivar Jiménez, Ramiro Gómez Galeana, Bernardo de la Cruz y José Thielve Soto.
1946: Aurora Quevedo, Indalecia Lobato, Elia Muñoz Abarca, Crisantema Barrientos, María Inés del Valle Garzón, Ernestina Galeana, Carolina Arteaga, Jaime Espinosa, Gildardo Salas, Javier Cruz Rojas, Pedro Andraca, Florentino Hernández, Abelardo y Antoni Castañón Flores, Jesús Galeana, Honorio Delgado, Praxedes Polanco, Héctor Núñez, Eugenio Messino, Felipe Sotelo, Salomón Sánchez, Sergio Negrete y Roberto Galván Flores.
1947: Estela Roque Caro, Thelma Flores, Zaida Vielma Heras, María Luisa Román, María de la Luz Lobato, Juana Grado, Francisca Cortés Noemí Liquidano, Sara Sánchez, María Enriqueta Castellanos, Carmen Loranca Bello.
Arturo Escobar García, Carlos Díaz Bello, Alejandro Negrete, Tomás Alarcón Salgado, Hugo Aivar Jiménez, Luis Jiménez López, Arturo Suástegui León, Emilio y Eumelio Galván Flores, Rosalía Ramos Molina, Luciano Solís, Samuel Solís Adame, José Rivera Bataz, José Luis Silva, Francisco Bailón, Eliseo Ozuna Manuel Flores, Gabriel Bazán y Abel Ábrego.