EL-SUR

Miércoles 03 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Acción local para un impacto mundial

Octavio Klimek Alcaraz

Mayo 23, 2026

A pesar de nuestros progresos tecnológicos, continuamos dependiendo de la naturaleza para necesidades fundamentales como son el agua, los alimentos, la ropa, los medicamentos y la energía. Por lo tanto, es fundamental que respetemos, defendamos y recuperemos la biodiversidad del planeta.
En ese sentido, el 22 de mayo de 1992, la ONU adoptó el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), que entró en vigor el 29 de diciembre de 1993. Su meta es fomentar la preservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus elementos y una participación justa y equitativa en los beneficios que provienen del empleo de los recursos genéticos.
En consecuencia, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su reunión del 20 de diciembre del 2000, establece que el Día Internacional de la Diversidad Biológica se celebre el 22 de mayo (Resolución A/RES/55/201), que es el aniversario de la adopción del mencionado Convenio sobre la Diversidad Biológica. Este día fue elegido con el objetivo de educar y sensibilizar a la sociedad y a las naciones acerca de los asuntos relacionados con la biodiversidad.
La destrucción de la biodiversidad supone una amenaza para la humanidad, al igual que la crisis del cambio climático. Es urgente que cambiemos drásticamente nuestro modo de vida. Los humanos dependemos de una naturaleza y su biodiversidad lo menos perturbada posible. Son el fundamento de nuestra existencia y el legado para las generaciones venideras. Los gobiernos y la sociedad deben poner en práctica de manera inmediata y eficaz acciones para evitar el inminente colapso ecológico. Debemos reconsiderar: lo que se requiere es una sostenibilidad genuina, no un crecimiento económico ininterrumpido en donde los límites de la naturaleza que conocemos no se respetan.
Algunos datos de Naciones Unidas nos dicen la necesidad de lo anterior:
* La actividad humana ha alterado el ambiente terrestre en un 75 por ciento y el marino en un 66 por ciento.
* Actualmente, sólo el 17 por ciento de las tierras y alrededor del 8 por ciento de las áreas marinas están protegidas.
* Un millón de especies de animales y vegetales están en peligro de extinción.
Es importante comprender que el concepto de biodiversidad se refiere a la gran diversidad de microorganismos, animales y plantas que existen, pero también abarca las variaciones genéticas dentro de cada especie y el conjunto diverso de ecosistemas (bosques, campos agrícolas, lagos, desiertos), que contienen numerosas interacciones entre sus partes (plantas, humanos, animales) y su medio ambiente (aire, agua, suelo). De manera significativa, es importante que no se olvide que la pérdida de una especie es para siempre, es irreversible, teniendo un efecto dominó en la diversidad genética y de ecosistemas.
En otras palabras, es necesario crear condiciones y un entorno propicio para convivir con la naturaleza, no en oposición a ella. La humanidad emplea en exceso los recursos naturales no renovables y renovables, como consecuencia, colabora con la destrucción de la diversidad biológica global. México tampoco es una excepción.
Es posible llevar a cabo la conservación de la naturaleza y su biodiversidad de forma social y económicamente aceptable, para lo cual se necesita: modificar el rumbo de la producción agropecuaria; cambiar las modalidades del transporte; transformar el rumbo de la producción energética; y dejar atrás un crecimiento caracterizado por un alto consumo y desperdicio de recursos naturales. Si se desea alcanzar los objetivos más inmediatos del Plan de Biodiversidad en el 2030. Necesitamos, por ejemplo, más espacios naturales bajo régimen de conservación, que deben ser catalizadores del desarrollo humano de los habitantes que ahí viven.
En diciembre de 2022, el mundo hizo un avance histórico al implementar el Marco Mundial de la Biodiversidad Kumming-Montreal, que también se conoce como el Plan de Biodiversidad. Este acuerdo de gran envergadura define 23 metas para el año 2030 y cuatro objetivos globales para el año 2050, con un objetivo claro: poner fin y revertir la pérdida de la naturaleza. Dentro de los componentes fundamentales del marco se incluyen: conservar y restaurar el 30 por ciento de los ecosistemas, disminuir a la mitad la introducción o asentamiento de especies invasoras y movilizar anualmente como mínimo 200 mil millones de dólares en estrategias que favorezcan la biodiversidad. Todo esto para el año 2030.
En este 22 de mayo de 2026, la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica proclamó el lema del Día Internacional de la Diversidad Biológica: Acción local para un impacto global, que se centra en una idea poderosa: los cambios significativos empiezan a pequeña escala. La efectividad del Plan de Biodiversidad para prevenir la pérdida de biodiversidad está sujeta a la fortaleza de las acciones locales, así como al compromiso de las comunidades, organizaciones y gobiernos que colaboran.
Pero es también un llamado urgente. El tiempo avanza. Faltarán sólo cuatro años para cumplir los objetivos más inmediatos del Plan de Biodiversidad en 2030. Nosotros tenemos un compromiso propio y con las futuras generaciones. Por eso son de suma importancia las acciones locales, las de cada uno de nosotros. Necesitamos actuar por nosotros mismo en nuestros ámbitos cercanos. No es posible depender de la retórica y el discurso frívolo de personas en todo tipo de ámbitos de la sociedad disfrazadas de ecologistas, que usan una causa noble como es el de la conservación de la naturaleza y su biodiversidad como forma de vida sin mayor compromiso.
La experiencia hasta el momento ha evidenciado que las leyes actuales, los planes de acción y las estrategias no son suficientes para poner fin a las causas de la destrucción del medio ambiente, instaurar un entorno propicio para la naturaleza y frenar la disminución de biodiversidad. Por eso cada uno de nosotros necesita un compromiso local más fuerte con la preservación de la naturaleza y su biodiversidad.