EL-SUR

Viernes 27 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Agenda 21 local

Octavio Klimek Alcaraz

Marzo 12, 2005

 

En 1992 el principal documento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, conocida como Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, fue la Agenda 21. Hasta hoy es la propuesta más consistente para buscar el tránsito del desarrollo sustentable.

El texto de la Agenda 21 contiene 40 capítulos en los cuales se presentan acciones de corto, mediano y largo plazo, así como metas, recursos y responsabilidades definidas.

En especial el capítulo 28 expone la importancia que las autoridades locales tienen la tarea de motivar a sus comunidades a participar y conocer lo estipulado en la Agenda 21. Asimismo, se invita a que dichas autoridades locales conjuntamente con los ciudadanos, empresas privadas, instituciones académicas y organizaciones civiles de su comunidad, realicen su propio plan local para la sustentabilidad. Estos planes se les ha denominado Agendas 21 locales.

El Consejo Internacional para las Iniciativas Locales Ambientales (ICLEI), señala que “la Agenda 21 local es un proceso participativo e intersectorial que mediante la preparación, ejecución y evaluación de un plan de acción estratégico de largo plazo busca alcanzar los objetivos del desarrollo sustentable atendiendo las prioridades locales”.

En un documento de 1999 de la antigua Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap), distinguen los siguientes elementos indispensables de la Agenda 21 local: la participación corresponsable de la comunidad en las políticas públicas, un flujo de información constante sobre los problemas, las soluciones y los logros; la integración de las esferas ambiental, social y económica en su planeación, programación, presupuestación y ejecución; la construcción colectiva de una visión de largo plazo que busque integrar actores y políticas; el reconocimiento de la interrelación con otras escalas (nacional y global); el diagnóstico de las condiciones actuales; el establecimiento de cuáles temas y soluciones son los más relevantes; el establecimiento de un plan de acción con proyectos, metas, responsables y participantes específicos; el monitoreo, evaluación y retroalimentación del plan de acción.

El mismo texto de la Semarnap indica que la utilidad de la Agenda 21 local, es que permite “establecer consensos y recorrer juntos el camino hacia el desarrollo sustentable en estados, municipios, ciudades y comunidades y así alcanzar los objetivos propuestos en la Agenda 21. Para mejorar la calidad de vida de toda la población sin destruir el medio ambiente. Para construir comunidades y ciudades más humanas y hacer posible un mejor futuro para nuestros hijos y nietos”.

Debe quedar claro que una Agenda 21 local es más que impulsar estrategias derivadas de objetivos ambientales. Lo que intenta la Agenda es orientar las acciones de los gobiernos locales para conseguir una acción continua y conjunta con la comunidad, con lo que se obtendrán beneficios económicos y sociales.

El buscar el tránsito hacia la sustentabilidad implica que tengamos una imagen-objetivo, aunque no sea muy exacta, de una comunidad local sustentable. Es decir, responder colectivamente como imaginamos en pocos años, hasta en muchos años a nuestras localidades como Chilpancingo, o Acapulco.

La Agenda 21 local puede comenzar en cualquier momento y no tiene fecha para terminar. Eso no es lo importante, sino que sea un proceso participativo y continuo. Es pues un proceso de largo plazo donde la sociedad, paso a paso, va realizando sus metas y proponiendo otras.

No se omite el comentar que la Agenda 21 local debe construirse tomando en cuenta los programas y estrategias que ya existen en el lugar. Asimismo, debe vincularse a las reformas del gobierno local, las limitaciones presupuestarias, los problemas sociales, económicos, y ambientales.

En los textos antes mencionados se comenta, que la Agenda 21 local no es una solución, sino una metodología que crea mejores condiciones para dirigir hacia la sustentabilidad la solución de las necesidades y aspiraciones de la población.

Uno de los casos más sonados y relacionados con los principios de la Agenda 21 local es el de los Presupuestos Participativos (PP), para la asignación de inversiones en Porto Alegre, Brasil. En los PP los habitantes no son sólo invitados a votar, sino a expresar sus necesidades y a decidir, controlar y constituir el proceso mismo.

Un ejemplo de esto es que las prioridades identificadas por los ciudadanos han cambiado la infraestructura física de Porto Alegre, en especial la salud es una prioridad de sus ciudadanos. Por ello, hoy Porto Alegre cuenta con uno de los mejores servicios de agua y drenaje de Brasil.

Los PP han invertido por completo las prioridades en la intervención del gobierno local dando lugar a una agenda social fuerte que ha priorizado las necesidades de los pobres. Ello implica la creación de foros sobre medio ambiente y salud, servicios, vivienda y políticas sociales para atender los asuntos presentados por los habitantes.

Esto contrasta fuertemente con el tipo de inversión pública realizada sin la participación de la ciudadanía, que hasta hoy se observa en la mayoría de los municipios de la entidad.

Sin entrar en más detalles y ejemplos, debe quedar claro que los próximos gobiernos municipales de Guerrero y por supuesto el nuevo gobierno estatal deben conjuntamente asumir el compromiso de impulsar la Agenda 21 local.

En especial, estos nuevos gobiernos municipales deben ajustar sus estructuras de administración para que respondan al enfoque integrado de la sustentabilidad, superando la compartimentación en la formulación de políticas y ejecución de programas y proyectos.

Igualmente, se debe trabajar para que estos nuevos gobiernos municipales en Guerrero fortalezcan la participación ciudadana, y así su toma de decisiones sea verdaderamente informada y considere una mayor cantidad de perspectivas.

No omito mencionar que un grupo de ciudadanos y ciudadanas del municipio de Chilpancingo, estamos promoviendo un proyecto de desarrollo sustentable para éste, basado en los principios de la Agenda 21 local. Nuestra idea es impulsar este proyecto en el nuevo gobierno municipal por venir.

La propuesta es que requerimos primero un proyecto para Chilpancingo, para que verdaderamente haya un cambio real en el gobierno municipal por venir, y no sea solamente un cambio de un presidente municipal por otro presidente municipal.

Ojalá que con estos vientos de democracia en Guerrero, podamos con ciudadanas y ciudadanos de otros municipios de la entidad y por supuesto de Chilpancingo, entrar en un diálogo permanente al respecto. Los invitamos a participar en la preparación de decisiones y en la construcción de una imagen de futuro que responda al bien común y la felicidad de todos los habitantes de nuestras comunidades.

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