EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Agenda 21 Local

Octavio Klimek Alcaraz

Junio 26, 2021

 

Me voy a referir a un texto con ciertas modificaciones que publiqué en el 2005 sobre la Agenda 21 Local, y que en sus ideas sigue siendo útil.
En 1992, el principal documento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992, conocida como Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, fue la Agenda 21. Hasta el día de hoy, casi 30 años, es una de las propuestas globales más consistente para buscar el transito del desarrollo sustentable. El texto de la Agenda 21 contiene 40 capítulos en los cuales se presentan acciones de corto, mediano y largo plazo, así como metas, recursos y responsabilidades definidas.
En especial, el capítulo 28 expone la importancia que las autoridades locales tienen en la tarea de motivar a sus comunidades a participar y conocer lo estipulado en la Agenda 21. Asimismo, se invita a que dichas autoridades locales conjuntamente con los ciudadanos, empresas privadas, instituciones académicas y organizaciones civiles de su comunidad realicen su propio plan local para la sustentabilidad. Estos planes se les ha denominado Agendas 21 Locales.
El Consejo Internacional para las Iniciativas Locales Ambientales (ICLEI), señala que “la Agenda 21 Local es un proceso participativo e intersectorial que mediante la preparación, ejecución y evaluación de un plan de acción estratégico de largo plazo busca alcanzar los objetivos del desarrollo sustentable atendiendo las prioridades locales”.
En un documento del año 1999, de la antigua Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap), distinguen los siguientes elementos indispensables de la Agenda 21 Local:

* La participación corresponsable de la comunidad en las políticas públicas.
* Un flujo de información constante sobre los problemas, las soluciones y los logros.
* La integración de las esferas ambiental, social y económica en su planeación, programación, presupuestación y ejecución.
* La construcción colectiva de una visión de largo plazo que busque integrar actores y políticas.
* El reconocimiento de la interrelación con otras escalas (nacional y global).
* El diagnóstico de las condiciones actuales.
* El establecimiento de cuáles temas y soluciones son los más relevantes.
* El establecimiento de un plan de acción con proyectos, metas, responsables y participantes específicos.
* El monitoreo, evaluación y retroalimentación del plan de acción.

El mismo texto de la Semarnap indica que la utilidad de la Agenda 21 Local, es que permite “establecer consensos y recorrer juntos el camino hacia el desarrollo sustentable en estados, municipios, ciudades y comunidades y así alcanzar los objetivos propuestos en la Agenda 21. Para mejorar la calidad de vida de toda la población sin destruir el medio ambiente. Para construir comunidades y ciudades más humanas y hacer posible un mejor futuro para nuestros hijos y nietos”.
Debe quedar claro que una Agenda 21 Local es más que impulsar estrategias derivadas de objetivos ambientales. Lo que intenta la Agenda es orientar las acciones de los gobiernos locales para conseguir una acción continua y conjunta con la comunidad, con lo que se obtendrán beneficios económicos y sociales.
El buscar el tránsito hacia la sustentabilidad implica que tengamos una imagen-objetivo, aunque no sea muy exacta, de una comunidad local sustentable. Es decir, responder colectivamente como imaginamos en pocos años, hasta en muchos años a nuestras localidades.
La Agenda 21 Local puede comenzar en cualquier momento y no tiene fecha para terminar. Eso no es lo importante, sino que sea un proceso participativo y continuo. Es pues un proceso de lago plazo donde la sociedad, paso a paso, va realizando sus metas y proponiendo otras.
No se omite el comentar, que la Agenda 21 Local debe construirse tomando en cuenta los programas y estrategias que ya existen en el lugar. Asimismo, debe vincularse a las reformas del gobierno local, las limitaciones presupuestarias, los problemas sociales, económicos, y ambientales.
En los textos antes mencionados se comenta, que la Agenda 21 Local no es una solución, sino una metodología que crea mejores condiciones para dirigir hacia la sustentabilidad la solución de las necesidades y aspiraciones de la población.
Uno de los casos más sonados y relacionados con los principios de la Agenda 21 Local es el de los presupuestos participativos (PP), para la asignación de inversiones en Porto Alegre, Brasil. En los PP los habitantes no son sólo invitados a votar, sino a expresar sus necesidades y a decidir, controlar y constituir el proceso mismo.
Un ejemplo de esto es que las prioridades identificadas por los ciudadanos han cambiado la infraestructura física de Porto Alegre, en especial la salud es una prioridad de sus ciudadanos. Por ello, hoy Porto Alegre cuenta con uno de los mejores servicios de agua y drenaje de Brasil.
Los PP ha invertido por completo las prioridades en la intervención del gobierno local dando lugar a una agenda social fuerte que ha priorizado las necesidades de los pobres. Ello implica la creación de foros sobre medio ambiente y salud, servicios, vivienda y políticas sociales para atender los asuntos presentados por los habitantes.
Esto contrasta fuertemente con el tipo de inversión pública realizada sin la participación de la ciudadanía, que hasta hoy se observa en la mayoría de los municipios de la entidad.
Sin entrar en más detalles y ejemplos, debe quedar claro que los próximos gobiernos municipales de Guerrero y por supuesto el nuevo gobierno estatal debe conjuntamente asumir el compromiso de impulsar metodologías participativas como es la Agenda 21 Local.
En especial, estos nuevos gobiernos municipales deben ajustar sus estructuras de administración para que respondan al enfoque integrado de la sustentabilidad, superando la compartimentación en la formulación de políticas y ejecución de programas y proyectos.
Igualmente, se debe trabajar para que estos nuevos gobiernos municipales en Guerrero fortalezcan la participación ciudadana, y así su toma de decisiones sea verdaderamente informada y considere una mayor cantidad de perspectivas.
Al respecto, me da gusto el conocer, que diversos grupos ecologistas en Guerrero están tratando de articular esfuerzos en torno a la solución de muchos problemas ambientales en lo local. Muchos de los integrantes ecologistas, son jóvenes, lo que me da la esperanza de que su energía nos va a ayudar a lograr sus propósitos en torno a una mejor calidad de vida. Se están acercando a las autoridades elegidas en los nuevos gobiernos locales para manifestarles sus intereses, preocupaciones e impulsar proyectos concretos. Pido a los integrantes de los nuevos cabildos de los Ayuntamientos que abran sus oídos y presten atención a lo que señalan, y por supuesto asuman compromisos con ellos. La primera tarea es lograr que sean escuchados y considerados. Hay mucho trabajo, ya que no es igual la problemática ecológica de las ciudades turísticas y costeras como Acapulco y Zihuatanejo, que la de Taxco, Ciudad Altamirano, Chilpancingo, Tlapa o Iguala por citar las principales áreas urbanas. Y qué decir del Guerrero rural.
Ojalá que, con estos vientos de cambio democrático en Guerrero, sea posible a los ecologistas entrar en un diálogo organizado, transparente, incluyente y permanente con las nuevas autoridades estatales y municipales. Por otro lado, se invitaría en esta coyuntura a la ciudadanía a que en sus posibilidades se integren y participen con grupos ecologistas en la preparación de decisiones y en la construcción de una imagen de futuro que responda al bien común y al bienestar, y porque no a la felicidad, de todos los habitantes de nuestras comunidades en armonía con la naturaleza.