EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Agua para la vida

Octavio Klimek Alcaraz

Marzo 19, 2005

 

 

El conflicto laboral por el que está atravesando la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach) provoca hacer algunos comentarios sobre el tema.

Si las informaciones de los diarios son ciertas, las ciudadanas y ciudadanos de Chilpancingo estamos viviendo ya las guerras del agua. El agua se ha vuelto un instrumento de lucha laboral. En el conflicto laboral entre autoridades de Capach y trabajadores sindicalizados se habló de afectar el abastecimiento del líquido a Chilpancingo, como medio para reinstalar a trabajadores de Capach.

Esto quiere decir que la gente de Chilpancingo puede quedar en el peor de los escenarios sin agua en medio de un conflicto. Las partes no deben de olvidar que los principios de una democracia del agua son: que es esencial para la vida y que por tanto es obligación de todos –los que trabajan en Capach– asegurarse de que nuestras acciones no dañen a otras personas. Hay conflicto por nuestra manera de percibir y vivir el agua en Chilpancingo.

Por ello, la pregunta obligada es qué está pasando en la Capach, cuál es la problemática de fondo en esto.

Todos sabemos que los servicios del agua potable, alcantarillado y saneamiento de Chilpancingo son totalmente inadecuados. Agua potable “adecuada” es aquella de buena calidad, que está disponible siempre (o casi siempre), que llega hasta dentro de la casa (o lo más próxima posible) y no cuesta demasiado. Los que vivimos en Chilpancingo sabemos que muchas familias no disponen de agua o disponen de ella en cantidad insuficiente, en muchos casos se está obligado a proveerse de agua de dudosa calidad con los vendedores ambulantes –los dueños de pipas– pagándola muy cara, o se tiene que usar agua de pozos posiblemente contaminados.

Un sistema de drenaje adecuado debe ser fácilmente accesible, fácil de limpiar, hecho a modo de reducir al mínimo los peligros de contacto con las excretas. Para efectos de saneamiento, las aguas negras no tienen más que dos posibilidades, la acumulación y el tratamiento in situ, o la evacuación, a la cual se agrega el tema de los usos que se les puede dar, como el riego de aguas negras tratadas.

Los que vivimos en Chilpancingo sabemos que nuestros drenajes, cuando los hay, están conectados directamente a barrancas, que han vuelto una cloaca al río Huacapa. Vivimos en condiciones verdaderamente insalubres. Estoy seguro que buena parte de la población de Chilpancingo sufre o ha sufrido de una enfermedad ligada a la calidad del agua o a los inadecuados servicios higiénico-sanitarios.

Es innegable que en Chilpancingo todos somos afectados, sin embargo, son las familias pobres quienes padecen las mayores consecuencias de esta falta adecuada de infraestructura y servicios de agua potable, drenaje y saneamiento.

La conclusión de lo anterior, es que se tiene que buscar nuevas propuestas para el adecuado funcionamiento de la Capach. Obvio decir que proponer cualquier nuevo elemento de innovación va a enfrentar resistencia.

Es público que las condiciones financieras de la Capach son críticas, esto impide en consecuencia un mejoramiento de los servicios. Con seguridad habría resistencia de muchos habitantes a que el servicio sea más caro y este no mejore, que no existan formas de protección para la población pobre o de ingresos bajos.

La privatización de servicios del agua ha generado intensos conflictos sociales. No contribuye a la equidad social. Pueblos enteros se han levantado en contra de ese tipo de fórmulas para lograr una mayor eficiencia en la gestión del agua. Muchos olvidan que el agua con fines de subsistencia debe ser gratis.

Puesto que la naturaleza nos da agua sin costo alguno, su compra-venta para obtener ganancia viola nuestro derecho inherente a este regalo de la naturaleza y les niega a los pobres sus derechos humanos.

Lo irónico es que el suministro de agua en Chilpancingo se ha privatizado en buena parte de una forma silenciosa a través del suministro de pipas de agua de particulares y por el buen negocio del agua embotellada de múltiples empresas.

Quienes reciben este tipo de servicios son los habitantes de las áreas marginales de la ciudad, donde viven los que menos tienen, ellos pagan un agua demasiado cara. Es obvio, que muchos particulares han sido beneficiarios económicos de la problemática de la Capach.

Se requiere impulsar un proyecto de trabajo con estos grupos de particulares, para que no ofrezcan resistencia a que Chilpancingo tenga un servicio de agua adecuado.

En el caso de la Capach estamos claros que la intervención pública es la mejor solución, si se quiere asegurar el acceso a la población de bajos ingresos de Chilpancingo, que en este momento no se les puedan aplicar las tarifas que cubran los costos del servicio.

Lo que se requieren son reformas de tipo organizativo, en los procedimientos y en el sistema de incentivos. Estoy seguro, que el buen funcionamiento de Capach depende mucho de la estabilidad y de la voluntad política, y de la capacidad del sector público en un buen gobierno municipal.

Existen diversos ejemplos de buena gestión del agua con empresas de propiedad pública pero independiente financieramente del gobierno. La gestión se basa en modelos de control ciudadano de las operaciones y participación pública en las decisiones de inversión. Este modelo ha tenido éxito en suministrar agua potable y asequible a aquellos que carecían de acceso, y demuestra que también hay soluciones desde el sector público que son viables.

Recalquemos que el modelo de la Capach, para una buena gestión del agua debe ser guiado por principios como: los éticos de la democracia del agua, los de la responsabilidad ambiental, la responsabilidad financiera, la equidad en el reparto (en función del ingreso), la innovación en tecnología del agua, la transparencia, y la participación de los usuarios y de los que viven en las áreas productoras del recurso agua.

 

P.D. Mi sentido pésame a la familia Valdez Vilchis por el fallecimiento de don Reemberto Valdez Ortega.

P.D. Ojalá pueda contribuir a hacer del PRD el partido que necesitamos los ciudadanos, no me olviden los que puedan votar en la planilla para delegado nacional que encabezo.