EL-SUR

Viernes 19 de Abril de 2024

Guerrero, México

Opinión

¿Ahora sí Puerto Mío?

Silvestre Pacheco León

Septiembre 23, 2019

La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido. Milan Kundera.

Aún no han pasado 20 años y las autoridades municipales de Zihuatanejo parecen haber olvidado que la inmobiliaria Punta del Mar, mejor conocida como Puerto Mío, perdió frente al pueblo su pretensión de apoderarse de casi la mitad de la bahía, primero con el proyecto de construir una marina para 200 embarcaciones, y luego un muelle para cruceros.
Fue una lucha que inició a principios del presente siglo con una duración de siete años en la cual el pueblo movilizado enfrentó a las autoridades de los tres órdenes de gobierno alineadas a los intereses privados que buscaban beneficiarse con uno de los principales bienes que nos ha dado la naturaleza, sin importarles su destino.
Cuando no se han cumplido dos décadas de aquel gran movimiento en defensa de la bahía, el presidente municipal Jorge Sánchez Allec anuncia que su administración se prepara para la recepción del crucero Crystal Symphony que arribará a Zihuatanejo el 5 de octubre, y que debido a que no se ha concluido la construcción del nuevo muelle municipal, los tenders en que desembarcan los pasajeros serán recibidos en las instalaciones de Puerto Mío.
Es nuestro deber recordar que después de una lucha de siete años en defensa de la bahía el gobierno federal, a través de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, canceló el proyecto de construir una terminal de cruceros debido a la fragilidad del ecosistema, mientras que la Semarnat dictaminó que el espigón de Puerto Mío, construido como rompe olas siguiendo el sentido del cerro del Almacén hacia el centro de la bahía, debía derribarse porque obstruía el libre flujo de las corrientes marinas que limpiaban de manera natural la contaminación proveniente de las plantas de tratamiento que liberaban aguas crudas a la laguna de Las Salinas.
Me parece que la iniciativa de Jorge Sánchez Allec para favorecer a Puerto Mío bajo el argumento de que esa empresa ahora es solidaria con Zihuatanejo constituye un retroceso porque ignora la historia reciente en la que su partido, el PRI, perdió por el desprestigio de alinearse a los intereses privados en lugar de cuidar nuestro medio ambiente.
No es cierto que el turismo de cruceros beneficie a toda la población, pues más allá del sector de los transportistas, el daño que esa industria provoca al ecosistema nos perjudica a todos.
Eso lo entendió muy bien la población castigando en las urnas la permanencia del PRI en el gobierno municipal y ahora puede repetirse la misma experiencia porque la presencia de las grandes embarcaciones en la bahía atenta contra la preservación del principal recurso natural y turístico que todos debemos cuidar porque es la herencia para las nuevas generaciones.
En aquella lucha contra la presencia de los cruceros en la bahía aprendimos que su impacto es devastador y que su prohibición para fondear da fama y prestigio a los puertos que cuidan su entorno.
La hélice que impulsa el desplazamiento de los cruceros daña a su paso la red coralina que tarda cientos de años en formarse. (Les recuerdo que nuestro recurso coralino es uno de los que mejor se conservan en el océano Pacífico).
Las grandes hélices de los motores que no descansan, remueven el fondo marino del área donde se anclan, causando turbidez y fetidez del agua, sin contar con el impacto negativo que provoca en la fauna marina local al entrar en contacto con especies de otras latitudes que viajan en los tanques de esos grandes navíos.
Todo lo anterior es parte del conocimiento público que generó aquella lucha ambiental en la que participaron los más amplios y diversos sectores de la población como los ambientalistas y defensores de los derechos humanos, los grupos religiosos, los colonos y estudiantes.
Resulta equivocado que las autoridades continúen la misma política que atenta contra el estado que guardan los recursos que son de todos.
A principios del presente siglo, cuando el flujo turístico comenzó su tendencia a la baja, no faltó quienes creyeron ver en los cruceros la alternativa de solución a la escasez de turismo, sin tomar en cuenta que, a diferencia de Acapulco con su extensa bahía, la nuestra es muy pequeña y cerrada, por lo cual el turismo de cruceros causa más perjuicios que beneficios a la economía local.
Después de aquella experiencia resulta hasta ofensivo que el gobierno municipal decida utilizar las instalaciones de Puerto Mío que siempre ha querido usufructuar a la mala y de manera depredadora los bienes comunes.
Zihuatanejo ya no está para que esos empresarios enemigos de la bahía y de la población local, a la vuelta de 20 años en que fueron derrotados en sus pretensiones, vuelvan por sus fueros como los triunfadores.

El apoyo de la 4T para Guerrero

Los 16 mil millones de pesos que el gobierno federal dispersa en apoyo de la población más vulnerable del estado a través de los programas como el de la Pensión Universal, Pensión para adultos mayores, Programa con Discapacidad, Niñas y niños de padres trabajadores, Jóvenes construyendo el futuro, Fertilizante gratuito, Becas, Tandas, Producción para el bienestar y programas para el mejoramiento urbano, tendrán un efecto multiplicador y de mejora para la economía popular superior a lo que se puede aspirar con cualquier mega obra física imaginada.
Que haya inconformidad con las participaciones federales que en el caso de nuestro estado descendieron en casi el uno por ciento, se debe a la baja recaudación de impuestos que tenemos.
La fórmula que sigue el gobierno federal de la 4T no es distinta a los gobiernos anteriores a la hora de planear la distribución del presupuesto entre las entidades federativas, y Guerrero, como se ha dicho, también en el tema de la recaudación está en el último lugar del país.
Los anteriores son datos que ha dado el delegado federal Amílcar Sandoval en respuesta a las quejas del gobierno del estado por lo que considera un mal trato de la 4T.