EL-SUR

Lunes 06 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Alcaldes de Acapulco (XXXIV)

Alcaldes de Acapulco (XXXII)

Anituy Rebolledo Ayerdi

Junio 07, 2018

ARC, traidor

Candidato del PRI a la presidencia de la República para relevar al veracruzano Miguel Alemán, su paisano Adolfo Ruiz Cortines enfrenta graves cargos lanzados por su opositor Miguel Henríquez Guzmán, de la Federación de Partidos del Pueblo (FPP). El más serio es sin duda el de “traidor a la patria”, según el cual Ruiz Cortines habría servido al ejército estadunidense durante la invasión al puerto de Veracruz, en1914, en cuya heroica defensa, como se sabe, cayó el cadete José Azueta, nacido en Acapulco.
Cortines lo negará rotundamente y su principal coartada será una estancia en Acapulco, precisamente el año de la invasión. Servía entonces como secretario particular del general Alfredo Robles Domínguez, comandante de la División Militar del Sur, enviado por Obregón para sofocar aquí un foco de la llamada rebelión delahuertista. El jefe civil de la asonada era el joven Carlos Adame, quien se salvó del paredón gracias a que, habiendo logrado huir a La Sabana, regresó al puerto para entregarse, pidiendo ser fusilado en lugar de sus seis compañeros aprehendidos. “Yo no asesino a valientes”, le dijo Robles al dejarlos en libertad.
Hospedado en el hotel El Jardín, en el Centro de la ciudad, el joven pagador veracruzano hará muy buenas migas con su anfitriona, doña Balbina Alarcón de Villalvazo. Pronto ella le ayudará a armar una cuarteta de jugadores de dominó, no principiantes, pues el visitante ya era poseedor de buenos grados que lo llevarán al magisterio en la edad provecta. Allí estarán, pues, don Rosendo Pintos Lacunza, el general Ismael Carmona y don Rosendo Batani. Los cuatro pasarán noches enteras culiatornillados ante un tablero sobre el que danzaban peones, torres, alfiles, y equinos. Por afición a ahorcarlas, don Adolfo rechazará el mote de “viejo mula”.

Los que no están

Con ese antecedente, volvamos al Acapulco de 1954, preparándose para renovar los poderes municipales. Recuérdese que el gobernador Alejandro Gómez Maganda ha sido relevado por el agrónomo Arrieta, ajeno al grupo político en el candelero. Por ello, en los corrillos locales empiezan a circular nombres incluidos presumiblemente en un lista guardada en la cartera del mandatario. “Los que están, están; los que no, no” , diagnosticaba sabiamente un célebre matraquero del partido.
Pronto llegan a la banca del Zócalo, el ágora tropical por excelencia, las versiones de que el gobernador Arrieta ha manifestado su rechazo hacia la candidatura del empresario cinematográfico Efrén Villalvazo Alarcón, por ubicar al propietario de los cines Salón Rojo en la plaza Álvarez y Marlín en 5 de Mayo, formando parte del grupo de sus odiados monopolistas hispanos, cosa por demás absurda. Habrá de decirse que Frencho, como también le decían sus amigos, era chilpancingueño y que incluso ya había ocupado la alcaldía interinamente en los años 30.

Déjamelo a mí

La intuición de madre lleva un día a doña Balbina a preguntar al hijo cuál es la congoja que lo atribula desde hace varios días. “Te conozco, a ti algo te pasa, dímelo por si yo puedo ayudarte” , le pide sabiamente y aquél hombre hecho y derecho se quiebra como chamaco. No diremos que lloró porque no sabemos, lo que sí sabemos es que debió hacerlo por exigencia de la escena. Sin más antecedentes del caso, le suelta a la madre que el gobernador Arrieta ha jurado que él se encargará de que Villalvazo no sea presidente municipal de Acapulco. Entonces, doña Balbina, cuya voluntad y reciedumbre ha levantado a una gran familia acapulqueña, le ordena:
–¡Déjamelo a mí, este asunto yo lo arreglo! Y tú, deja ya esa cara de sufrimiento, sonríe.
No se sabe bien a bien si la señora Alarcón viajó a la Ciudad de México y en audiencia especial con el presidente Ruiz Cortines trató el asunto del Güero o si lo hizo simplemente por la vía telefónica. El caso es que a la semana de aquella comunión familiar, la dama atesorará un cartoncito blanco con la orden requerida con la todopoderosa firma presidencial. “Efrén Villlavazo, presidente de Acapulco 1955-56. Adolfo Ruiz Cortines, rúbrica”. La imaginación popular se encargará de construir sus propios escenarios, mientras que a un Arrieta, humillado, no le quedará otra que mentar madres y vomitar sapos y culebras.

Más arrietazos

Revelados por la prensa , los “arrietazos” continúan a lo largo y ancho de la entidad, así llamados los enojos públicos e incluso luchas cuerpo a cuerpo del gobernador Arrieta. Chofer de una popular empresa camionera conocida como El Zopilote, cuyo propietario había pedido al pintor como emblema una águila negra, aquel hombre accede después de larga espera a la oficina del gobernador Arrieta. Este ya lo conoce, tanto que lo presenta a los periodistas ahí reunidos, pidiéndole enseguida exponga los motivos de su visita.
El hombre aquel se identifica como el conductor de transporte de carga que tuvo un altercado con el señor gobernador en plena carretera y con quien incluso se había dado de trompicones. Revela con humildad que el señor gobernador “me partió toda mi jefecita” y acepta su culpa, “yo me le cerré peligrosamente a su coche, lo insulté y lo reté a golpes. Nunca me imaginé que un gobernador pegara tan fuerte y menos que manejara en carretera”. Lo único que deseaba el chofer era dejar saldado tan espinoso asunto, disculpándose por su falta de respeto para el señor gobernador y lanzando un mensaje a los guerrerenses para que lo “aprovechen ya que es un gobernador a toda madre”. Arrieta, por su parte, pondrá a su víctima carretero como ejemplo de hombría guerrerense y hasta lo despidió con el ya famoso “abrazo del Oso”.
Tal encuentro se habría dado seguramente cuando el gobernador Arrieta Mateos viajó a este puerto para inaugurar el jardín de niños del islote de Caletilla, residencia incautada por el presidente Alemán a la viuda de Maximino Ávila Camacho. Con el alcalde Miranda Fonseca pone en servicio el hotel Noa Noa, en Costera y Hurtado de Mendoza, propiedad de Wolfgang Schoenborng, fraccionador de la península de Las Playas, con fama de ser el extranjero más rico de Acapulco. Este y su esposa Florenne, socialité neoyorquina, donan además a doña Lucía Alcocer de Figueroa, presidenta del DIF en Guerrero, su residencia La Escondida, hoy Casa de Cultura de Acapulco. (¡Ah!, el Noa Noa aludido no fue al que le cantó más tarde Juan Gabriel; al de aquí lo convirtió en cascajo el temblor de 1962).

Viallalvazo, presidente

Habiendo consenso en torno al Güero Villalvazo –y a ver, ¿quién se opone, ca…?–, empieza la puja por los que integrarán el cuerpo edilicio. La mayor sorpresa fue sin duda la inclusión de una mujer en el Cabildo, la segunda en Acapulco desde que Dios tuvo la genial idea de crearlas. Se trató de la señora Jovita Salgado Castrejón, mujer menuda vistiendo luto completo, como antes se acostumbraba, militante de la CTM en la que dirigía una organización de comerciantes en pequeño.
Los otros integrantes del Cabildo fueron Fernando Mendoza Lluck, dirigente de la CROM; Darío Esteves Leyva, dirigente del STIC; Germán Flores Basurto, Rafael Añorve y el abogado campechano Luis Martínez Cabañas, secretario municipal el maestro Manuel Linares Alarcón. La toma de protesta al nuevo Ayuntamiento se celebra en el cine Salón Rojo, (but of course!) el 1 de enero de 1955.

Las felicitaciones

El periódico Acapulco Gráfico, dirigido por Rogelio Noriega Mares, estará dedicado a ese evento.
“CINES RÍO Y SALÓN ROJO felicitan al C. EFRÉN VILLALVAZO por su toma de posesión del Ayuntamiento 1955-1956 y a sus dignos colaboradores y despiden con cariño al Lic. Donato Miranda Fonseca , por su reconocida labor en pro del municipio durante sus dos años de ejercicio”.
“LA QUINTA VALVERDE, Aguas Blancas, felicitan atentamente al H. Ayuntamiento que preside Efrén Villalvazo por su toma de posesión”.
“La Unión de propietarios de Cantinas, Sinfonolas, Loncherías, Cevicherías y Cervecerías en pequeño de esta ciudad, con número telefónico 9-59, felicitan al C. Efrén Villalvazo por su toma de posesión como Presidente Municipal”.
“Amueblados Rosalinda, Terraplén 12, habitaciones confortables con baño privado, felicita con todo entusiasmo al C. Efrén Villalvazo por haber tomado posesión de la primera regiduría del municipio de Acapulco”.
“El hotel El Mirador y La Perla se congratulan en enviar su felicitación a la planilla que encabeza el C. Efrén Villalvazo, con motivo de su toma de posesión”.
“La Farmacia Moderna, en Mina y Velázquez de León , tels. 6-71-, 9-80 y 434 felicitan ampliamente al C. Efrén Villlalvazo”.
“La Asociación de Abogados y Litigantes del puerto de Acapulco desea éxitos al C. Efrén Villalvazo por su toma de posesión como presidente municipal de Acapulco”.
“CIA. FRACCIONADORA FARALLLÓN, plaza Álvarez , felicita al señor presidente Efrén Villalvazo por su toma de posesión y una ofrece residencia en López de Legaspi 18, fraccionamiento Hornos, cerca de la Costera, en $ 170, 000. Informes tel 1-87 de Acapulco y 16-48-28 en el DF”.

La vida nocturna

BUM BUM y ZUM ZUM presentan diariamente a La Martinique, sensacional bailarina francesa de color; Tony Moro, cantante internacional; Pachito Díaz, cantante, y al Che Marino, animador, humorista y maestro de ceremonias.
RANCHO GRANDE, night club (junto al Club de skis), mariachi, dos orquestas. “Un rincón del México ranchero en un rincón del paraíso de Acapulco”.
EL SOMBRERO, moderna decoración, presenta diariamente a Reynaldo Jiménez y su grupo de danzas autóctonas, Los Jalaltecos, bailarines folklóricos. Héctor Serna Galeana, fiel intérprete de José Agustín Ramírez. Para bailar la orquesta de Toño Flores con su crooner, Pepe Luis.
“LIDO HOTEL, Costera. EVANGELINA ELIZONDO, Ernesto Riestra y su orquesta. Cocina internacional. Consumo mínimo por persona $35.00 (frente al Club de Golf).

El cuerpo de Bomberos

Cuatro años más tarde de su ingreso al cuerpo municipal de Bomberos, el joven Martel Alvarado Medina es ascendido a jefe de la corporación. Cubre al primer comandante Felipe Zepeda Díaz, venido de la Ciudad de México, para organizar la corporación y poner en marcha una complicada moto bomba Mack, con capacidad para 6 mil litros de agua. El mismo día de la instalación del cuartel, en la calle Independencia, Zepeda Díaz lo había bautizado : Teniente Coronel José Saavedra del Razo.
Rendía homenaje a su jefe, muerto con 12 compañeros más, en un incendio que ya figura en los anales de la historia de la Ciudad de México.
El siniestro de la ferretería y tlapalería La Sirena, en la a avenida 16 de Septiembre, de la ciudad capital, cobrará 30 víctimas, en total provocando una auténtica conmoción nacional. Se trataba de la empresas más importante en su ramo, cuyas ventas de material inflamable la convertían en una real amenaza. Aquí, el comandante Zepeda solía comentar con los chicos de la barriada su experiencia personal. Que habiendo logrado romper las cortinas de acero y penetrar al recinto, el corneta de órdenes se retrasó y él tuvo que salir para dictar las indicaciones del comandante. Que fue en ese momento cuando cayó con gran estruendo y como loza mortuoria el primer piso del edificio, de tres. “Yo le digo a mis amigos que en aquel momento también yo morí pero, Dios bendito, me mandaron a Acapulco y aquí reviví”.
La prensa difundió profusamente las fotografías de la tragedia y entre ellas las del presidente Miguel Alemán en el lugar de siniestro y luego en el sepelio de los caídos, en el panteón Jardín. Aquí, el mandatario otorga el grado de heroico al cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México y con él a los de todo el país. Hubo colectas públicas para los damnificados y varios artistas ofrecieron funciones a beneficio, incluso Cantinflas.

Acapulco, de nuevo

Aquí, a la renuncia de Martel Alvarado el alcalde Villalvazo nombra comandante a otro viejo elemento, el teniente Enrique Arellano Cuevas, mi compadre, quien no acepta el cargo por laborar en una oficina federal. Entonces asumirá el mando el capitán Salvador Hernández Gutiérrez, mi ñiza, quien hará amigos e historia.