Arturo Martinez Nateras
Enero 22, 2026
La coalición gobernante obtuvo la mayoría calificada en las dos cámaras del Congreso de la Unión con el ofrecimiento del denominado Plan C que incluye una serie de modificaciones a la Constitución y a la legislación electoral a nivel federal y general.
La presidenta ha convocado a una consulta nacional que tiende a parecerse a otras similares encami-nadas a ganar tiempo. Claudia Sheinbaum designó a una comisión presidencial responsable de presidir los foros, consultas, encuestas y de preparar las iniciativas de Ley. No hay más antecedente que la iniciativa de Ley presentada por AMLO el 5 de febrero de 2024. La Comisión Presidencial ha entregado sus propuestas pero aún es tiempo de opinar y avanzar… Evitemos una reforma de maquillaje, preventiva de ese reformismo de medias tintas. Gatopardismo.
Por los términos de la convocatoria no hay nada firme y existe la posibilidad de conquistar una verdadera reforma político electoral de fondo, democrática, repúblicana, federal; un sistema legal de competencia política por los poderes, la ampliación de derechos a jóvenes y migrantes y el impostergable acuerdo nacional por el sufragio efectivo y la honestidad electoral.
En primer lugar, los mexicanos de izquierda somos congruentes con las propuestas presentadas en 1977/79. Recordamos que aquellas fueron el resultado de una correlación de fuerzas totalmente desfavorable a la transformación democrática. Participé en los diálogos, los debates, las propuestas y las negociaciones con el presidente José López Portillo y el secretario de Gobernacion Jesús Re-yes Heroles. Hoy existen las condicio-nes óptimas para crear el sistema electoral democrático del siglo XXI. Se requiere de una amplia participación y de aportar ideas e iniciativas.
Morena, sus consejos y el Comité Nacional, los seccionales y estatales deben de ser protagonistas de un gran diálogo nacional a fin de que la reforma sea un verdadero instrumento de cambio, y la reforma un verdadero pacto nacional por la honestidad electoral, el sufragio efectivo, la participación ciudadana, la no reelección…
Es urgente una ampliación de los derechos ciudadanos reconociendo a los jóvenes desde los 16 años la ciudadanía plena con derechos y obligaciones. Asimismo, reconocer los derechos de voto activo y pasivo para los migrantes en todos los órdenes de gobierno: desde los ayuntamientos, los congresos locales y ambas cámaras del Congreso de la Unión, los gobiernos estatales y los otros poderes.
La República Mexicana será multinacional si instaura un régimen de derechos de los pueblos originarios, de su representación en el Congreso de la Unión y la creación del parlamento de los pueblos originarios.
Urge terminar con el desorden en la identidad de los mexicanos aprobando la emisión de un DNI, uno solo con los correspondientes acuerdos consulares que reconozcan la calidad de documento oficial de identidad. Tanto la credencial del INE como la CURP corresponden al desorden y a la falta de congruencia para detener el despilfarro de recursos.
La población actual de nuestro país es de casi 132 millones de habitantes. Manteniendo el total de 500 diputados elegibles según el sistema de representación proporcional se elegiría uno por cada 234 mil habitantes. Proponemos que el universo de electores por sección sea de 500 ciudadanos y convertir a la casilla en elemento básico del poder electoral, que los ciudadanos elijan a la directiva así como a simplificar la emisión de credenciales terminando con el costoso derroche actual fruto del sistema fraudulento y de la desconfianza.
En México prácticamente no existe el derecho pasivo de voto, la postulación de candidatos es el pilar de una partidocracia inútil y costosa. Proponemos separar el registro de partidos y asociaciones políticas de la entrega de prerrogativas, facilitar la formación de agrupamientos políticos por la única voluntad de ciudadanos de constituirse como organizaciones, entidades de interés público con fines establecidos en la Constitución y separar la entrega de prerrogativas en proporción a los votos recibidos y a los candidatos postulados. De esta manera el sistema electoral dejaría de ser el centro del repudio y del derroche que ha pervertido a las eleccciones en su función principal. Reducir al 1.5% por ciento el porcentaje de votos para obtener el registro con plenos derechos con las partidas correspondientes a partir de un nuevo límite al valor monetario del voto.
El INE es un aparato usurpador del poder elctoral. En su torno se ha conformado una casta disfrazada de ciudadanos inmaculados que cercenan la democracia y despojan a los ciudadanos de sus facultades.
¡El INE sí se toca! El aparato electoral, sus consejeros y comisio-nados deben ser fruto de la eleccción directa con los condicionantes para competir de acuerdo a las funciones que desempeña.
Una aberración anticonstitucional es la deformación del federalismo democrático en su esencia de que la federación se constituye mediante un pacto que reconoce la igualdad de representación a los estados desiguales. Esto quiere y debe establecerse que cada estado de la república tiene el mismo número de senadores, suponiendo que sigan siendo cuatro establecer la debida y proporcional representación de la mayoría y las minorías
Me pronuncio por un verdadero sistema de representación propor-cional en la Cámara de Diputados. Cada diputado debe representar a igual número de ciudadanos. Manteniendo un Congreso de 500 legisladores es posible organizar la competencia dividiendo al país en 32 circunscripciones y cada entidad elegirá de acuerdo con la población ciudadana de derecho.
Mantener y fortalecer la libertad municipal, de acuerdo con el artículo 115 de la Constitución. Respetar al municipio en su carácter de orden de gobierno e introducir a las respectivas leyes orgánicas algunos detalles de su composición. Es posible que la elección sea no por planillas y en cambio por cargos: alcalde, síndicos, regidores, etc. Incluir la elección de los secretarios de Gobierno, de seguridad y de servicios municipales, tesoreros… Fortalecer las capacidades de los ayuntamientos en los temas ambientales, de bosques y aguas para que tengan facultades expresas de combate a la tala y a la deforestación ilegal, al cambio de uso de suelo…
Propongo que la presidenta Claudia Sheinbaum antes de entregar la iniciativa se reuna con los consejos de Morena en una sesión deliberativa para analizar el proyecto que entregará al Congreso de la Unión.
Enterarse e informarse para una presencia positiva con iniciativas y opiniones precisas. Derrotar la narrativa falaz de la derecha conservadora y de la partidocracia apoltronada.
* Miembro del Consejo Consultivo Nacional de Morena.