EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Año de retos… y Covid

Abelardo Martín M.

Enero 11, 2022

Al anochecer de ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador, a través de las “benditas” redes sociales, informó que lo alcanzó e infectó el Covid-19. Ya con síntomas de gripe, seguro padeció dolores de cabeza, fiebre controlada y malestar general, ofreció la tradicional conferencia de prensa, ese ejercicio que la mayoría confunde con la estrategia de comunicación social del gobierno, la cual indiscutiblemente es mucho más amplia e incluyente.
Ya las autoridades médicas nacionales a internacionales habían advertido del repunte de los contagios de esta enfermedad que nos mantiene alertas, sorprendidos y atemorizados, ya que a pesar de los avances en la investigación de las variables, las cepas y de la epidemiología, su curso y su gravedad son desconocidas.
Para algunos analistas, se trata de las consecuencias de una guerra mundial de alcances inusitados e inimaginables para la gran mayoría, tanto en sus orígenes como en sus consecuencias. Sostienen algunos que se trata de cepas de laboratorio que pretenden paralizar la economía de los países competidores o adversarios. Su origen, para la mayoría de las especulaciones está en Asia y su objetivo sería, sin duda, lo que se conoce como “el mundo occidental”.
En los últimos días, la amenaza del Covid-19 está latente, lo que atemoriza a mucha gente estupefacta y paralizada ante la propagación del mal. Las autoridades pretenden evitar, a toda costa, la parálisis económica que se generó en el 2020 y buena parte del 2021, por las consecuencias graves en la vida de las personas, en especial de las clases más desfavorecidas.
El caso de Guerrero está inmerso en esta problemática, aunque otros temas exigen también mucha atención como el regreso a clases, la marginación y pobreza ancestral de la mayor parte de la población, los orígenes reales del clima de violencia y de justicia prevalecientes en la mayoría de los estados de la república.
En este aspecto, terminó el viejo año, como es tradición en el estado, con la gran fiesta tradicional de pirotecnia en el puerto de Acapulco, y se inicia ahora un ciclo de grandes retos que pondrán a prueba las capacidades del nuevo gobierno estatal, encabezado por Evelyn Salgado Pineda, el cual llegó con un amplio apoyo popular pero ahora requerirá también de algunas otras cualidades para salir adelante.
Las últimas dos semanas los centros turísticos de la entidad vivieron como en sus mejores tiempos, llenos a tope y como si la salud, la inseguridad, la injusticia no existieran en ninguna parte de la entidad. Enhorabuena haya sido así porque la derrama económica de este periodo es insustituible, vital, indispensable para la vida de cientos de miles de familias y de prestadores de servicios que “se reponen” con la temporada de diciembre.
Sin embargo, también en los últimos días del calendario se resolvió el principal pendiente que existía en la estructura gubernamental, al nombrar la gobernadora a la titular de la Fiscalía General del estado, luego de tomar protesta ante el Pleno del Congreso. Como se recordará, el nombramiento directo por la gobernadora se produjo al agotar, el congreso local, el plazo previsto para designarlo de entre la terna que le fue enviada del Palacio de Gobierno, sin que ninguno de los tres propuestos alcanzase los votos indispensables. La mandataria estatal, con apego a la ley, hizo el nombramiento.
La persona designada, Sandra Luz Valdovinos Salmerón, suscitó más críticas que aprobación. A su favor cuenta el hecho de ser mujer, condición relevante ahora que la paridad de género es obligación legal en la integración de los equipos de gobierno. En Guerrero además ya hubo un antecedente de procuradora mujer, cargo que desempeñó Martha Elba Garzón en 2012 y 2013, durante el gobierno de Ángel Aguirre Rivero.
Pero los señalamientos han derivado del origen militar de Valdovinos Salmerón, que en el Ejército ha alcanzado el grado de teniente coronel y cuenta con una licenciatura en Justicia Militar, pero no tiene ninguna experiencia en la procuración de justicia en el ámbito civil. Y aunque tampoco es una situación inédita en el país, pues podemos recordar que, al iniciar el sexenio de Vicente Fox, éste nombró al general Rafael Macedo de la Concha como procurador general de la República, para muchos sectores se ha vuelto preocupante la creciente injerencia de las fuerzas militares en las tareas de gobierno que en teoría corresponden a funcionarios civiles.
En un contexto en que el respeto a los derechos humanos es a la vez un reclamo cada vez mayor en la sociedad y una asignatura pendiente en el ejercicio gubernamental, particularmente en el ámbito de la justicia, lo que está en duda es si el perfil escogido ayuda a darle a Guerrero mejores procesos de justicia y logra una disminución de los delitos.
Otras noticias al inicio de año también han desatado polémica. Una de ellas fue la aprobación por el Congreso del estado del presupuesto 2022, el cual tiene un incremento cercano al 10 por ciento respecto del anterior, y aunque ello permitirá duplicar los recursos para programas de desarrollo social y bienestar, apoyo al campo, derecho a la salud, y apoyos a las mujeres, se ha hecho notar en contraste que a la Orquesta Filarmónica de Acapulco se le redujeron los recursos casi a la mitad, al pasar de 34 millones el año pasado a diecinueve en 2022, lo cual pone en duda que pueda sostener sus actividades, su nivel artístico, o incluso pagar su nómina y otros gastos de operación.
A casi un cuarto de siglo de su creación, y a cuatro años de haber sido nombrada “Patrimonio Cultural Intangible de los Guerrerenses”, la Filarmónica de Acapulco ve en peligro su existencia ante una decisión absurda e injustificable. De cada cien pesos de presupuesto estatal, la Filarmónica disponía de cinco centavos; ahora le han dejado menos de tres. ¿A quién le sirve el recorte y qué sentido tiene ahorcar a una institución de gran valor artístico, que difunde y fomenta la cultura musical y prestigia al estado? Pero así son las decisiones políticas, cuando los aspectos de la cultura creen, pueden omitirse. Del mismo tamaño serán las consecuencias… al tiempo.