EL-SUR

Martes 30 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Apoyo a Toledo y CASA Oaxaca

Humberto Musacchio

Enero 29, 2007

Circula una carta con las firmas de José Luis Martínez, Sergio Pitol, Juan Villoro, Rius, José Agustín, Thelma Nava, Federico Campbell, Mónica Lavín, Hugo Hiriart y Guita Schyfter. En el texto se hace referencia a la labor cultural de Francisco Toledo y a las instituciones creadas con “la aportación desinteresada de este pintor”, como el Centro de las Artes de San Agustín Etla, mismo que decidió abandonar el artista, acusado de “compra fraudulenta” por un grupito de ex trabajadores de la antigua fábrica de Hilados y Tejidos La Soledad Vistahermosa, donde ahora está el Centro de las Artes. En realidad, el inmueble fue adquirido por el gobierno de Oaxaca, que aportó 60 por ciento, y la asociación civil Amigos de los Archivos y Bibliotecas de Oaxaca, que encabeza Toledo. Resulta sospechoso que quienes acusan al pintor, dos ex trabajadores, hasta ahora no hayan mencionado al gobierno estatal pese a que la adquisición estuvo supervisada por quien era el procurador general de Justicia de la entidad, Sergio Hampshire Santibáñez Franco, y por la notaria pública María del Carmen Chagoya Méndez, quien dio fe de que los expedientes entregados por el representante de los adjudicatarios, Agustín Lescas Santiago, eran legales y estaban en regla.
Represalia política, el trasfondo
El desplegado mencionado antes, que también lleva las firmas de Margo Glantz, Jorge Volpi, Carlos Carrera, Gustavo Sainz, Saúl Kaminer, Francisco Castro Leñero, Mario Bellatín, Leonardo da Sandra y Pablo Ortiz Monasterio, señala que “sería altamente deseable” que el gobierno de Oaxaca, Conaculta y Felipe Calderón “apoyen de manera decisiva la continuidad de la CASA Oaxaca, pues “ni la negligencia ni la mala fe de un grupo político local deberían constituir un obstáculo” para su funcionamiento. Pese a lo anterior, hay quien sospecha que el grupúsculo de ex trabajadores está manejado por el propio gobierno estatal, pues Francisco Toledo encabeza el Comité de Liberación 25 de Noviembre, organismo que demanda el respeto a los derechos humanos y a las garantías individuales, así como la inmediata liberación de todos los detenidos por el conflicto que enfrentó al “gobernador” Ulises Ruiz con el pueblo oaxaqueño. El sátrapa no puede permitir disidencia alguna.
El Crack llega a Conaculta
Ha causado cierto revuelo la llegada de integrantes de la generación del Crack a ciertos puestos dentro de Conaculta. Se trata específicamente de Jorge Volpi, el autor de En busca de Klingsor que dirigirá el Canal 22; Vicente F. Herrasti, quien escribió La muerte del filósofo y fungirá como director de Publicaciones; e Ignacio Padilla (Amphitryon), que será director de la biblioteca José Vasconcelos, más conocida como la Megabiblioteca de Buenavista. No parece justificada la sorpresa ante el arribo de estos escritores a los cargos citados. Los tres tienen una carrera pública en la que, hasta donde sabemos, se han desempeñado con eficiencia y probidad. Si se observa, la gente del Crack ha sabido guardar una prudente distancia respecto de partidos e ideologías –salvo Eloy Arroz, que hizo del Partido Verde su opción, más por un sincero ecologismo, creo, que por razones políticas. Los otros, destacadamente Pedro Ángel Palou, han servido a diversos gobiernos, pero en plan profesional, más comprometidos con su función que con una u otra bandera.
Mario Bojórquez, Premio Aguascalientes
El Premio de Poesía Aguascalientes 2007 será para Mario Bojórquez, por su libro El deseo postergado. El jurado premiador estuvo integrado por Dana Gelinas, Víctor Manuel Mendiola y Eduardo Langagne. Gelinas resultó ganadora del mismo certamen el año pasado, gracias a una decisión que levantó polvareda entre la gente del verso. Hoy, podemos adelantarlo, nuevamente se desatará la polémica no porque jurados y premiado sean amigos, pues en un medio tan reducido todo mundo se conoce, sino porque quien recibe el galardón es empleado de uno de los jurados, quien seguramente se habrá excusado para no incurrir en un conflicto de intereses.

Rilke, Kafka y la proustitución
literaria

Hace más de medio siglo, Elena Poniatowska entrevistó a Andrés Henestrosa, quien ahora anda ya en sus primeros cien años. Nacionalista convencido, el oaxaqueño declaró a la hoy autora de Tinísima sus fobias por autores fuereños y lo que llamó “influencias perniciosas”. Víctor Manuel Camposeco ha hecho llegar a esta columna las palabras de Henestrosa aparecidas en México en la Cultura el 3 de octubre de 1954: “La literatura para un país es complemento de su Constitución política […] ¡Nada de Rilke ni de Kafka! ¡Qué Kafka ni qué ocho cuartos! ¡No se puede vivir literariamente alimentándose de ellos! Las influencias perniciosas en la literatura, en el arte, en la pintura son las extranjeras. No predico la ignorancia pero realmente con Proust comenzó la ‘proustitución’ de la literatura mexicana”.
La China Mendoza y las becas
Hace unos días, en las páginas de Excélsior, María Luisa La China Mendoza relató que en una comida con Sergio Vela le recordó al flamante director del Conaculta y presidente del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, la forma sospechosa –por decir lo menos—en que durante el pasado sexenio fueron asignadas algunas becas a ilustres desconocidos que si dieron resultados debieron ser muy pobres, pues el Fonca los ocultó celosamente, mientras que a algunos veteranos se les negó la beca pese a que son creadores conocidos y reconocidos. Esperemos que hoy, con la dirección del Fonca puesta en manos más cuidadosas, no se repita esa triste historia.
Breviario…
Ayer se presentó, en la sala Ponce de Bellas Artes, La cruz maya, el más reciente libro del prolífico Eugenio Aguirre, quien estuvo acompañado por Hernán Lara Zavala. @@@ De acuerdo con un cable de DPA, la Scala de Milán pedirá ir de traje oscuro y corbata a los caballeros que asistan a los estrenos, pues de acuerdo con el director Riccardo Chailly falta poco “para que las personas vayan a la ópera en ropa interior”. @@@ Se anuncia que habrá menos intelectuales en el servicio exterior, pues alguien considera que son competencia desleal para los diplomáticos de carrera. Más bien es lo contrario.