EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Arrancar en medio del caos

Jorge Camacho Peñaloza

Octubre 30, 2015

*La forma de empezar es dejar de hablar y empezar a hacerlo. Walt Disney.

La toma de protesta del gobernador Héctor Astudillo Flores se presenta en condiciones inéditas de descomposición de la gobernabilidad de la entidad, y había muchas interrogantes acerca de cómo se daría, qué se diría en los mensajes, cómo reaccionarían los grupos agraviados y en general en qué condiciones se realizaría.
Por eso creo que más allá de la importancia legal y simbólica, el acto de la toma de protesta destacó por el sentido de unidad reflejado en los discursos, el reconocimiento de la pérdida de credibilidad en los políticos y la convergencia física observada en la asistencia de actores políticos de distintas denominaciones en los dos eventos; amén de la claridad que dejó entrever el nuevo Ejecutivo estatal acerca de lo que sabe va a enfrentar y cómo lo va a enfrentar, así como de la presencia de los integrantes del gabinete de seguridad y del encargado de las políticas contra la pobreza por parte del gobierno federal.
Que el gobernador exprese con todas sus letras los problemas que padece Guerrero es alentador, como la inseguridad, la delincuencia organizada, la corrupción, la falta de transparencia, la pobreza, la misma crisis de credibilidad de los políticos, la marginación en todos sus aspectos, como salud y educación, el tema de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, la crisis financiera del gobierno del estado, la descomposición del tejido social, en fin todo lo que hace que el contexto de nuestro estado sea explosivo y delicado, faltando sin duda mencionar muchos problemas más, que sin embargo deben estar en la agenda del Ejecutivo. Este hecho habla de que se está partiendo con conocimiento de la problemática estatal.
En un momento de sus discursos, tanto en el Congreso del Estado como en el Mundo Imperial en Acapulco, llegué a sentir que el gobernador estaba describiendo a Guerrero como una zona de guerra, de desastre, colapsada, pero creo que hizo bien al hablar en su primer discurso a la sociedad con la verdad sobre los problemas que hay que resolver, delineando el contenido de las políticas públicas que habrá de implementar para ello, no había motivos para disfrazar la realidad, para maquillarla y centrarse sólo en las promesas y un futuro incierto.
Ante la caótica situación en la que nos encontramos como estado y la contundente realidad de la crisis de credibilidad y desprestigio de los políticos, no podía ser de otra manera que los representantes de la mayoría de las fuerzas parlamentarias mostraran un poco de congruencia al fijar sus posicionamientos sumándose a la propuesta de pacificación, reconciliación, transparencia y atención inmediata de los principales problemas que aquejan a la sociedad comprometiendo su apoyo a las propuestas viables que haga el Ejecutivo estatal al Congreso, sin renunciar a la crítica y denuncia si en la operación del gobierno se observan irregularidades o malas acciones que contravenga al bienestar de los guerrerenses.
La unidad de todos por Guerrero se respiró en los recintos, pareciera que la frase “Guerrero nos necesita a todos”, nos convocó e hicimos presencia políticos de diferentes partidos, el propio gabinete federal de seguridad, cinco secretarios del gobierno de la República, nueve gobernadores, una ex candidata a la presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota, hasta el mismo Zeferino Torreblanca Galindo, ante quien hace diez años Héctor Astudillo sucumbió en las urnas, estuvo presente como muestra de la contundencia de la frase, y sí realmente, por Guerrero es necesario que todos nos sumemos al esfuerzo que está emprendiendo el gobernador Héctor Astudillo, aunque él está obligado a hacer las cosas bien y de manera diferente.
Otra cosa que es encomiable es la actitud con la que está asumiendo el inicio de su gobierno, sin titubeos, es decir con plena conciencia del problema que tiene enfrente, de la oportunidad de convertirse en un gobernador que haga historia, es evidente el valor y la seguridad de que quiere trasformar las cosas aunque contar con ello no será suficiente.
Necesitará rodearse de los mejores, de colaboradores con experiencia y no improvisados o por compromiso, provengan del partido que provengan o de la ciudadanía sin partido, porque en su campaña Héctor Astudillo habló de un gobierno de inclusión, plural, aunque habrá que esperar para observar cómo incluye a todas las fuerzas políticas, económicas y sociales, a todos los guerrerenses. Sin embargo, hará falta más, crear nuevas estructuras, funciones y tareas innovadoras en el gobierno más allá de las tradicionales, para darle certeza a la toma de decisiones y acciones de gobierno, para que sea un gobierno eficiente y responda al caos existente.
Destacó también su convocatoria a un nuevo pacto social, que es lo que he venido promoviendo desde que formé parte de la pasada Legislatura local, sin lo cual no puede haber gobierno capaz de sacar adelante al estado; se requieren acuerdos, muchos acuerdos, participación de la sociedad, disposición de las organizaciones sociales y ciudadanía, sin que ello signifique negociaciones ventajosas y con intereses ocultos.
Para ser un arranque en medio del caos, con todo y las ya tradicionales marchas, y dada la gravedad de la problemática existente en la entidad, este inicio de nuevo gobierno merece ser apoyado pero a la vez Astudillo debe demostrar que va hacer las cosas diferentes con transparencia y rendición de cuentas como lo mencionó una y otra vez en sus discursos. No será nada fácil, mucho dependerá de la capacidad que tengan sus funcionarios de hacer y entender la política, porque el agravio, el enojo, el reclamo, el descontento, sólo se procesa con política.
Hay que destacar también que en el acto de la toma de protesta flotó una especie de compromiso colectivo, no sólo él se comprometió con la transformación del estado, sino todos los que estuvimos presentes, y ojalá que no haya luna de miel y festejo duradero, que no emerjan estilos de gobierno caducos e inoperantes, autoengaños, amiguismo y caciquismos, lo cual sería muy grave porque, como el mismo Astudillo sostiene, esta es la última llamada para Guerrero, para que no se desborde el descontento social a toda la república.
En lo personal el gobernador Héctor Astudillo Flores cuenta con mi apoyo, pero también con mi crítica constructiva, en muchas ocasiones coincidimos como compañeros en la pasada Legislatura del estado; sé que quiere hacer bien las cosas, que ama a Guerrero, a su tierra Chilpancingo.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A mi amigo y ex contendiente Héctor Astudillo, que está ante la oportunidad de generar nuevos paradigmas políticos y de gobierno, que aunque militemos en partidos diferentes, ya sabe que Guerrero nos une.