EL-SUR

Viernes 03 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

ESTRICTAMENTE PERSONAL

Ayotzinapa 7 años: no queremos más mentiras

Raymundo Riva Palacio

Septiembre 28, 2021

METALES PESADOS

 

El 24 de septiembre pasado las familias de los 43 normalistas de Ayotzinapa tomaron la sede de la Fiscalía General de la República (FGR) en Ciudad de México en protesta ante los nulos avances en la investigación del caso por parte de la institución dirigida por Alejandro Gertz Manero, que más bien parece dedicado a hacer uso discrecional y selectivo del poder a su cargo para desazolvar odios personales.
“Para el gobierno hay avances, pero para nosotros como padres y madres que no sabemos de nuestros hijos y que sufrimos su ausencia día a día los avances son mínimos. Por ejemplo, la Fiscalía General de la República camina con lentitud en la investigación. Desde hace seis meses no ha podido ejecutar 40 órdenes de aprehensión. Van dos años que no logra traer a Tomás Zerón de Lucio de Israel para procesarlo. Y varios funcionarios de la pasada administración que avalaron y defendieron la verdad histórica siguen estando en la FGR en puestos del más alto nivel, obstaculizado los trabajos de investigación”, declararon familiares de los estudiantes de Ayotzinapa.
Aunque desde el día uno de su gobierno Andrés Manuel López Obrador se comprometió delante de las familias de Ayotzinapa a dar con la verdad y garantizar justicia para su caso, han pasado ya tres años y la mitad de su administración sin que las cosas caminen de manera distinta –salvo en las formas, pero sin fondo, sello característico de su gobierno– a como lo hicieron en la administración de Enrique Peña Nieto.
“Nos tratan mejor y hay avances en el caso, pero ya llevamos tres años y no sabemos el paradero de nuestros hijos. Se ha logrado identificar a dos jóvenes y hay varias órdenes de aprehensión libradas, algunas contra altos funcionarios que hicieron mal su trabajo. ¿Pero qué pasa con los demás jóvenes? ¿Dónde están? ¿Qué pasó con ellos? ¿Quiénes se los llevaron y por qué? Son preguntas que este gobierno no ha podido responder. Por lo tanto seguimos en la incertidumbre y con un dolor insoportable que cala nuestra alma”.
Así lo expresaron las familias reunidas en el Zócalo de Ciudad de México este 26 de septiembre durante la marcha y la Acción Global por los siete años de la desaparición de los 43 normalistas. Es decir, unos 2 mil 555 días de caminar incansablemente por todo el país y el extranjero con el grito desesperado que ha cimbrado los corazones de México: “¿Dónde están?”.
“El tiempo pasa y nuestros corazones se marchitan, nuestro cuerpo y salud empeoran, perdemos fuerzas físicas. Nuestra compañera Minerva Bello y nuestros compañeros Tomás Ramírez, Saúl Bruno y Bernardo Campos se nos adelantaron sin poder saber de sus hijos. Otros más estamos enfermos con pocas fuerzas físicas para continuar en esta lucha”.
Después de la reciente reunión de las familias de Ayotzinapa con Andrés Manuel López Obrador, algunas madres y padres denunciaron la visible molestia que ocasiona en el ocupante de Palacio Nacional la exigencia de abrir una de las líneas de investigación capitales para desentrañar el caso: la participación probada y la responsabilidad del Ejército mexicano en el operativo conjunto de la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala para desaparecer a los normalistas.
Hay que recordar que ha sido López Obrador quien ha consentido y ha empoderado inusitadamente a las fuerzas armadas como pocos presidentes lo han hecho (vamos, ni siquiera Felipe Calderón en su enfebrecida “guerra contra el narco” le dio tanto poder a los militares). Y dentro de esta historia de amor con los militares destaca el increíble eposidio de exoneración del principal eslabón en la cadena de mando para el esclarecimiento de la noche de Iguala: el general Salvador Cienfuegos.
“Sin embargo, estos elementos parecen ser insuficientes a los ojos del gobierno que vacila en investigar a esta institución armada. Cuando se pone el tema en la mesa de diálogo a menudo incomoda al gobierno. De continuar así las cosas, pasará el tiempo, seguiremos enfermando y muriendo y este gobierno terminará su mandato sin lograr saber con claridad que pasó el día 26 de septiembre y dónde están nuestros hijos”.
“No queremos más mentiras, porque nos llevaron cuatro años con Peña Nieto con puras mentiras. ¿Y ahora, otra vez? Le hemos dicho al presidente que nos digan, que no nos estén engañando. Queremos saber la verdad. Aunque sea muy dolorosa para nosotros. Tenemos el derecho de saber de nuestros hijos”.