EL-SUR

Lunes 03 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Balance de diciembre

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 08, 2022

¿Alguien ha visto a Vicente Suástegui Muñoz?

No hay mayor aberración humana que utilizar a niños armados para contener la criminalidad imperante en Guerrero.

Como gobernador moral de Guerrero estoy de acuerdo con la gobernadora Constitucional, Evelyn Salgado Pineda, por cuanto a darle un voto de confianza a la nueva fiscal general del Estado, Sandra L. Valdovinos Salmerón, debido a que es una funcionaria pública sin mácula alguna, ni mal afamada; con sobrados saberes y experiencia en leyes y administración pública.
En Guerrero siempre hemos contado con una mayoría de malos políticos, funcionarios y gobernantes “civiles”, donde “el más chimuelo masca riel”. Estaremos atentos al menor indicio de corrupción, actos represivos o colusiones que pudieran mellar su responsabilidad encomendada. Lamentablemente la militarización comienza cuando los gobiernos civiles entran en estado de pudrición, por corrupción.
Concuerdo con la gobernadora cuando afirma que no debemos preocuparnos tanto sobre cómo y con qué desglose los diputados locales aprobaron el presupuesto de egresos públicos para este año (PE-2022). La mandataria tiene todas las facultades que la Ley estatal de Disciplina Financiera le otorga, para hacer las adecuaciones que considere necesarias, sin pedirle autorización a la legislatura local en funciones. En ese tema, sostengo que lo estipulado en dicha ley, contraviene el espíritu de los pesos y contrapesos que deben existir en el ejercicio de la división de poderes que señala nuestra Constitución Política del Estado. (El Congreso local abdicó, años atrás, de esa facultad constitucional que tenía originalmente).
Acierto de la gobernadora fue que, por razones de austeridad institucional, haya ordenado disminuir en 30 por ciento, el total de los emolumentos mensuales de sus altos funcionarios públicos, empezando por el suyo propio. Esperemos que los diputados locales, los magistrados y los titulares de organismos autónomos, sigan su ejemplo. Algunos de ellos ¡ganan más que el presidente de la república! (125 mil pesos mensuales)
Es todo un insulto social y divorcio con las causas populares, el que tengamos políticos, legisladores, funcionarios y gobernantes con muy altos ingresos, mientras que la mayoría del pueblo permanece en la pobreza.
El PE-2022 está torcido de inicio. Por dos razones que Francisco Abarca Escamilla, experto economista financiero, ha mencionado y reiterado: No se tomó en cuenta, en tiempo real, el verdadero monto de la deuda pública y privada; ni las retenciones no enteradas, ni el pago pendiente de nóminas, laudos y proveedores que el gobierno todavía debe, sobre todo, los de pronto vencimiento. Además, porque la inflación tenida en 2021, nulifica en los hechos el incremento nominal autorizado para este año. No hay nada qué festinar y sí mucho de qué preocuparse.
Tan solo cuatro días después del cierre de la temporada turística decembrina, la Secretaría de Turismo Estatal afirma que hubo una derrama de 6 mil 768 millones de pesos realizada por 840 mil 194 visitantes. Confieso desconocer la metodología para llegar a esas precisiones, en tan breve tiempo. Mi incredulidad viene desde mis tiempos universitarios. En ese entonces ya existían en México: “las mentiritas, las mentiras, las mentirotas y… las estadísticas oficiales”.
Diciembre terminó; teniendo Guerrero ya instalado y en operación, un gobierno cuya integración obedeció más a una distribución caótica y personalísima de puestos gubernamentales con una visión de reparto goloso de un pastel burocrático y no de un servicio atinado y eficaz a la población. Sinceramente espero estar equivocado. Al tiempo.
Adenda. Al final de su mandato gubernamental, coronado con el desastre financiero, Héctor Astudillo Flores informó que había gastado mil 500 millones de pesos en el combate a la pandemia. Se le solicitó el desglose del gasto realizado y nunca lo dio. A cambio, su “impresentable e insostenible” contralor estatal, fue ratificado en su cargo, por el “papá incómodo” de la gobernadora (en sus funciones de cogobernante metaconstitucional, posiblemente por un pacto vergonzante y corrupto entre Félix Salgado y Héctor Astudillo). Ahora, el secretario de Salud federal, Jorge Alcocer Varela, informa que encontró en Guerrero una situación “desastrosa” en el suministro de medicinas a los hospitales y centros de salud. ¡Uf!

PD. “Desde endenantes” de los festejos de fin de año, voces públicas indicamos que iba a retornar el lobo pandémico. Las autoridades y la ciudadanía en general, no hicieron caso. Al cobijo del semáforo “VERDE” fueron omisos y dieron rienda suelta a su irresponsabilidad civil y oficial. Optaron por salvar negocios y desfogarse, más que cuidar vidas humanas. Ahora se desgarran las vestiduras. Quieren hacer lo que no pretendieron realizar semanas atrás para proteger al pueblo. Hipócritas, que son algunos. Que cada cual asuma su responsabilidad, sin eludirla.

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