EL-SUR

Sábado 06 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Barrio Adentro

Esthela Damián Peralta

Octubre 14, 2025

Trabajar en el equipo de la Presidenta Claudia Sheinbaum ha implicado aprender a realizar las tareas que nos asigna de manera metódica, eficiente y, en mi caso, de manera directa con la población. Es indispensable generar resultados que comprueben que se están atendiendo las encomiendas que nos da.
Sin embargo, hay una parte de mi trabajo que no se puede cuantificar en cifras pero que en definitiva me ha tocado el corazón profundamente y es mi motivación todas las mañanas para levantarme temprano a trabajar: las historias humanas que he conocido a lo largo de los años en territorio.
Desde que la doctora Sheinbaum Pardo me solicitó realizar tareas territoriales –primero en la Ciudad de México y ahora a nivel nacional– he comprendido que este tema no puede ser secundario, pues en muchos casos literalmente está en juego la integridad y la vida de las personas.
Desde mi trabajo en el DIF de la Ciudad de México, tuve la responsabilidad de coordinar la estrategia Barrio Adentro. El objetivo era claro: atender a las y los jóvenes de 12 a 29 años, disminuir las violencias y el consumo de sustancias psicoactivas, que no participaran en actos delictivos. Estos adolescentes o jóvenes viven en zonas de alta vulnerabilidad y un alto índice de la comisión de delitos.
Hoy tengo la responsabilidad de implementar la estrategia denominada Jornadas de Paz, des-de la Subsecretaría de Prevención a las Violencias, y se lleva a cabo exclusivamente en lugares deter-minados por la presidenta de la República, puesto que es una política pública focalizada.
En este caminar he comprendido que aquella vieja idea punitivista –según la cual la seguridad se construye con castigo– está más que superada. La verdadera seguridad nace de una política pública integral, humanista, que atienda las causas que generan el delito, es decir, que se enfoque en la prevención de las violencias.
El pasado 10 de octubre se conmemoró el Día Mundial de la Salud Mental, un tema esencial para comprender y fortalecer la estrategia que impulsamos. Todos los casos son importantes, pero hay algunos que me han hecho dimensionar con mayor claridad la urgencia de brindar atención digna a quienes más la necesitan.
Durante uno de mis recorridos conocí a una madre joven que vivía rodeada de basura, en condiciones que reflejaban un profundo abandono. Era evidente su dificultad para cuidarse a sí misma, y mucho más para cuidar de sus hijas e hijos. Años atrás, estos habían sido víctimas de abuso sexual por parte de su padre biológico. A pesar de ello, cuando observaba la relación entre ella y sus hijos, se percibía un vínculo lleno de ternura. Sin embargo, ese afecto no había bastado para detener la violencia que marcó a esa familia. La mujer parecía completamente desconectada de su entorno, lo que me reveló el enorme daño que puede causar la ausencia de atención psiquiátrica oportuna; una intervención temprana habría podido evitar el ciclo de violencia.
Otro caso fue el de un hombre que, en medio de una profunda desesperación, llegó a considerar el suicidio. En su mente, la idea de morir estaba acompañada de la creencia de que sus seres queridos no podrían sobrevivir sin él. Bajo esa distorsión del dolor, intentó quitarles la vida a sus tres hijos. Afortunadamente, gracias a la intervención fue posible salvar a esa familia.
Nunca olvidaré el caso de una mujer de alrededor de 45 años que padecía una enfermedad mental severa. Había sido víctima de abuso sexual y de esa violencia nació una niña, que entonces tenía unos seis años. La menor vivía completamente aislada, sin contacto con el exterior; su única convivencia era con los animales domésticos de la casa. Por ello, imitaba sus comportamientos: no hablaba ni caminaba, solo reproducía los movimientos y sonidos de los animales con los que compartía el encierro. Gracias al trabajo territorial, tocando puerta por puerta, logramos intervenir, la niña fue rescatada y su madre recibió atención en los hospitales psiquiátricos de la Ciudad de México. Hoy, esa niña camina, habla, ríe y vive feliz con la familia que la adoptó.
De acuerdo con datos del Inegi, entre 2013 y 2023 la tasa de suicidio en México aumentó de 4.9 a 6.8 casos por cada 100 mil habitantes. Además, el 32.5 por ciento de las personas mayores de 12 años han manifestado haberse sentido deprimidas en algún momento. Estas cifras evidencian que la problemática es cada vez más preocupante; sin embargo, los prejuicios y estigmas que aún rodean la salud mental continúan alejando, especialmente a adolescentes y jóvenes, del acompañamiento profesional que necesitan.
No es un tema menor, se trata de un problema sistémico en nuestro país, pues durante décadas, el neoliberalismo castigó el sistema de salud pública y estigmatizó a quienes tenían algún padecimiento relacionado con la salud mental cuando en realidad, la psicología y psiquiatría son ramas médicas tan necesarias como la pediatría o la cardiología.
Hoy, la presidenta Claudia Sheinbaum impulsa diversas acciones para garantizar la atención gratuita de salud mental. Tenemos la Línea de la Vida (800 911 2000), disponible las 24 horas, atendida por especialistas. Además, se cuenta con el IMSSBienestar, los Centros Comunitarios de Salud Mental y la Comisión Nacional de Salud Mental, que ofrecen orientación y acompañamiento profesional.
Soy Esthela Damián, orgullosamente guerrerense, orgullosamente del equipo de la presidenta Sheinbaum y orgullosamente sembradora de paz.
Nos leemos el próximo martes.

* Subsecretaria de Prevención de las Violencias en la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana.

@estheladamian