EL-SUR

Viernes 20 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Bono demográfico dilapidado

Héctor Manuel Popoca Boone

Junio 11, 2016

En el curso de capacitación política impartido en Ciudad Altamirano para dirigentes medios del Movimiento Ciudadano de diversos municipios de Tierra Caliente, sobresalió la disertación de la joven militante Viridiana Cisneros Alarcón sobre el tema Los jóvenes y su participación política. Por considerarlo de interés, comparto las ideas principales que vertió en su ponencia, con agregados del suscrito.
Con base en cifras del INEGI, a lo largo de 10 años (2005-2015) Guerrero dilapidó el aporte que su juventud hubiera podido otorgar al progreso y bienestar de la tierra que los vio nacer. La suma fue, en números redondos, de ¡69 mil jóvenes! La mayoría fueron ignorados y marginados optando por irse a otros lares en búsqueda de lo que no encontraron aquí: condiciones y circunstancias favorables para su desarrollo y progreso personal y familiar. En la pirámide poblacional la composición de jóvenes bajó del 26 al 21 por ciento. El estrato de jóvenes comprende habitantes con un intervalo de edad de 15 a 29 años.
Las causas del desperdicio del mejor bono demográfico que pueda tener cualquier nación, son multifactoriales y multidimensionales; estando entre las más importantes las siguientes: la biológica, pues por motivos de edad dejaron de ser jóvenes y pasaron a ser adultos. El irse de Guerrero a otros lugares, dentro y fuera de México, donde existieran mejores condiciones laborales y de vida. Otros se quedaron en el terruño, pero a dos metros bajo tierra. Encontraron la muerte al toparse con la violencia que a todos nos flagela y ahoga de zozobra. Además, están los atrozmente desaparecidos. Como los 43 jóvenes normalistas. Los otros desaparecidos de Iguala. Los de Chilapa y ¡vayan ustedes a saber qué tantos cientos adicionales en cuantos más municipios del estado!
También ha disminuido la población de jóvenes porque de tiempo atrás bajó la tasa de natalidad de la población, resultando familias más reducidas de hijos, gracias a los adelantos de la educación sexual, administración del cuerpo y avances farmacológicos. Además de la televisión, los teléfonos celulares, el cine o el deporte, como principales objetos de entretenimiento masivo o individual.
Los jóvenes son cooptados fácilmente por la delincuencia organizada. Eso ya todos lo sabemos, pero vale la pena enfatizar las causas: la pobreza material y la carencia de valores, en medio de las cuales crecen los infantes y adolescentes. La falta de empleos dignos y decorosos para vivir y formar familia. La permanente incertidumbre que priva en torno a sus actividades cotidianas. Vivir en una sociedad dominada por la corrupción y la impunidad. En especial, la practicada por aquellos adultos que debieran dar ejemplo de todo lo contario. (Lo anterior explica en mucho el por qué, en una encuesta a jóvenes, al 89 por ciento manifestó que les importaba un comino la política). El uso y abuso de la violencia como método para dirimir controversias o confrontaciones sociales, en vez de privilegiar el diálogo, la reflexión, el ceder para construir arreglos y la toma de consciencia solidaria. Así como el eficaz asedio de los cárteles para incorporarlos a sus filas, aun sabiendo que tendrán una expectativa de vida corta, pero ilimitada.
No menos importante como elemento explicativo de la pérdida de nuestro plus demográfico –que está por finalizar– es la carencia de una buena educación. Lo mismo que la deserción escolar por necesidad de entrar al mercado laboral informal para el auxilio familiar. Otro obstáculo importante es el consumo de alcohol y drogas, como medios de escape de un mundo que no los comprende, no los toma en cuenta y del cual no ven mayor futuro halagüeño. Agréguese el grave problema generalizado de vivir en el seno de familias desintegradas o disfuncionales, plenas de traumas sin resolver y sin mayor tratamiento para aminorarlos. De esa manera terminó su intervención la joven expositora, antes de que Luis Walton, coordinador estatal del MC, procediera a entregar los certificados de participación y clausurar los trabajos del curso de referencia.