EL-SUR

Martes 24 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Buen gobierno, honestidad y rendición de cuentas

Héctor Manuel Popoca Boone

Noviembre 11, 2017

No se puede ocultar la gran desconfianza y el poco aprecio que los ciudadanos tienen actualmente sobre los políticos y gobernantes. No hay credibilidad porque buena parte de ellos sólo atienden los negocios privados que hacen al amparo del erario público. Es necesario acabar la insana pretensión de apropiarse, en chapucera forma y con impunidad, de los dineros y de los recursos naturales que son del pueblo. Existe hartazgo civil por la corrupción gubernamental, por la impunidad con la que se da y el cinismo con la que se exhibe. En eso, como en otras muchas cosas, hemos tocado fondo.
La ciudadanía está cansada de las formas de gobernar basadas en “la cultura del moche” y en las complicidades vergonzantes, entre determinadas empresas privadas con la administración pública. Repudian la disposición de la ley al mejor postor. En la narco política. Donde sólo se auto-favorecen algunos, en detrimento de los muchos.
Será la pulcra honestidad en el decir y en el hacer público, lo que permitirá que todos volvamos a creer que es posible la salvación de nuestro país. Es menester que el gobierno sea honrado, para tener la suficiente autoridad moral ante la sociedad y convocar su mayor participación en los solución de los problemas que le conciernen.
Requerimos una auténtica y eficaz contraloría social, integrada por ciudadanos honorables, con recursos autónomos para su operación, para que vigilen la correcta aplicación del presupuesto público y de las metas esperadas.
No podemos inventar cada seis años al país, a los estados o cada tres a los municipios. Es menester desechar lo que no sirve, mejorar lo que ha dado resultados y poner en marcha otras propuestas para “sacar al buey de la barranca”. Los programas de desarrollo urbano, fomento rural y los de protección social, deben de contener participación directa de la ciudadanía. Las actuales políticas públicas de corte neoliberal concitan angustia, desesperación y zozobra.
Recalco, los programas y presupuestos requieren de la participación de la ciudadanía organizada en su elaboración y aplicación; y no solo sean por determinación unilateral de los poderes ejecutivo y legislativo, (federal, estatales y municipales).
No más parentela, formal o informal, dentro de la nómina del gobierno. No más tolerancia a comisionados y aviadores. No más nóminas abultadas. No más recomendados en puestos claves sin perfil adecuado. No más servidores públicos insensibles a la petición o al reclamo social. Ya no más divorcio del gobierno con la ciudadanía.
No necesitamos un gobierno de privilegios particulares en medio de la mendacidad y la simulación. Requerimos una clase política cuya distinción sea la honradez, el trabajo y el compromiso social. Ya no queremos un gobierno que atienda a los mismos preferidos de siempre, a costa de los marginados y ninguneados de toda la vida.
La transparencia, entrega de resultados y rendición periódica de cuentas, deben ser instrumentos fijos en la práctica gubernamental. No más excesos de gastos publicitarios de los actos del gobernante. La realidad impone austeridad, orden administrativo y prioridades definidas por todos.
Hay un clamor del pueblo por tener gobiernos de nuevo tipo. Gobiernos que, en verdad, y no sólo en palabas, estén cercanos a la gente. Que den respuestas efectivas y no se queden en promesas, en farsas o engaños.
Únicamente trabajando juntos, gobierno y ciudadanos, lograremos más y mejores resultados. Actualmente el gobierno ha sido desbordado de pé a pá, por los problemas históricos acumulados. Desatendidos por el perene autismo institucional.
Logremos tener un Guerrero inclusivo y no excluyente. Donde el gobierno ponga el ejemplo, sin hipocrecías de por medio. Sólo así habrá credibilidad y confianza para salir del sangriento hoyo negro en el que estamos inmersos.

PD 1. El Frente Ciudadano por México prosigue sus foros temáticos regionales para recabar las propuestas de la sociedad. Mañana domingo, en la ciudad de Iguala, en el salón Antares, se llevará a cabo el tercer foro, abordando el tema: Mujeres, jóvenes y población vulnerable.