EL-SUR

Viernes 21 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Camila Sosa Villada: literatura con mayúsculas

Adán Ramírez Serret

Noviembre 11, 2022

 

Tuve la oportunidad de platicar con Camila Sosa Villada (Córdoba, Argentina, 1982), quien me había deslumbrado con su novela Las malas. Estaba un poco nervioso, porque existe una extraña maldición para los creadores –sobre todo para los lectores románticos de cepa como yo–, pues pareciera que, en la soledad, la pobreza y la marginación se escriben las mejores obras. Y luego, en la fama, la compañía y la riqueza, las obras menguan.
En esta reflexión está presente aquel dilema de si acaso se necesita sufrir para crear. Esto es bastante discutible, pero –quizá por desgracia– muy tangible en la historia de la literatura.
Sin embargo, hoy en día hay pocas autoras o autores que escriban con las entrañas. Un caso singular es Camila Sosa Villada, quien con su novela que la llevó a la fama y el prestigio internacional, Las malas, dejó claro que aún se puede escribir literatura con las vísceras y ser publicada en editoriales transnacionales.
Camila Sosa Villada ya había acariciado la fama como dramaturga y como actriz, pero con Las malas dio el salto como narradora. Por lo que yo me preguntaba cuál sería su siguiente paso, pues pocas cosas hay tan peligrosas para quien crea, como la fama. Incluso, hay quienes piensan que un creador se consolida hasta que tiene al menos dos obras de calidad.
Sin embargo, para mi alivio, Sosa Villada demuestra que tiene muy bien puestos los pies sobre la tierra y más…
Con Soy una tonta por quererte me parece que se consolida aún más. Encuentra una voz más sólida, y se aventura en momentos osados como el humor o el desparpajo, tonos que eran complicados en Las malas por la naturaleza misma del propio relato.
Camila Sosa confiesa que, en efecto, luego del éxito y el prestigio de Las malas, se sintió bastante intimidada. Porque además de las expectativas que generaba, quien la contrató para su siguiente libro fue la prestigiosa editorial Tusquets, en donde ella cuenta haber leído autoras que admiraba muchísimo como Marguerite Duras o Marguerite Yourcenar.
La entrevista sucedía en la alberca de un hotel de cinco estrellas en Polanco. Camila Sosa llevaba lentes oscuros y atendía a la prensa con entereza. Casualmente, al otro lado de la alberca se encontraba el polémico y célebre autor Arturo Pérez Reverte. Quien, por cierto, pasó de ser un periodista de guerra a ser un súper vendedor de libros, unos buenos y otros regulares.
Sosa Villada responde las preguntas de frente, dice que tenía miedo de su segundo libro, sí; que la intimidaba Tusquets, sí; y contó el paso que significó el relato que abre el conjunto Soy una tonta por quererte, “Gracias, Difunta Correa”, que es una especie de prólogo-poética con el que abre la compilación.
Los siguientes relatos, No te quedes mucho rato en el guadal y La noche no permitirá que amanezca, dan un salto a la novela anterior, a la vez que se mueven en temas como ser homosexual en un pequeño pueblo o prostituta travesti en una ciudad. Son textos logrados, divertidos, tristes, originales… En Soy una tonta por quererte –inspirada en Billie Holiday, claro– Sosa Villada va más allá, deslumbra con la historia de una chilanga, María, una joven travesti que vive en Nueva York en el auge del jazz.
Finalmente, en esa charla, le pregunté a Camila Sosa, qué pensaba de la gran literatura. Porque sucede que las minorías, las mujeres, los afroamericanos, quienes escriben en lenguas originarias…, son considerados un extra en el mundo de las letras. Ella respondió que la gran literatura no estaba en su opinión en los libros, sino en aquellas cartas que ella había escrito a su familia. Pensé en esto mientras leía el relato Soy una tonta por quererte, en donde dice: “todos nos temen o nos odian, no voy a mentirles… el odio que nos tienen es patrimonio de la humanidad”. Y adelante dice, “Pero mentía para alegrarnos y eso era mejor que el amor”.
Camila Sosa Villada toca los límites de lo desconocido antes de que sea asimilado, lo que en general se entiende como gran literatura.
Camila Sosa Villada, Soy una tonta por quererte, Buenos Aires, Tusquets, 2022. 209 páginas.